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La ContraCrónica

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Valoracion
★★★★★
4.9
de
43 resenas
Este podcast tiene
811 episodios
Idioma
Spanish
Explicito
No
Fecha de creacion
2016/01/29
Ultimo episodio
2026/10/13
Duracion media
-
Frecuencia de publicacion
1 dias

Descripcion

Un programa que empieza donde otros acaban. Política, economía, análisis y opinión con Fernando Díaz Villanueva.

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Regalo a Putin
2026/10/13
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Donald Trump llega a las elecciones de medio mandato con las encuestas en contra. Los republicanos podrían perder la Cámara de Representantes con holgura y quizá también el Senado, lo que le complicaría mucho la segunda mitad de su presidencia. La economía es lo que más preocupa a los votantes, y en concreto el coste de la vida. Trump hizo campaña prometiendo bajar los precios y la gasolina cuesta hoy bastante más que cuando volvió a la Casa Blanca. Para un país en el que casi todo el mundo coge el coche a diario, eso se traduce en cientos de dólares más al año por familia. Para remediarlo, el pasado viernes anunció que Vladimir Putin suministraría a Estados Unidos y al resto del mundo varios millones de toneladas de gasóleo en entregas escalonadas. Para hacerlo posible suspendió parte de las sanciones hasta la primavera. El diésel no es lo que echa el conductor medio, pero mueve el transporte y la agricultura, su precio casi se ha duplicado en un año, algo que castiga especialmente a los estados agrícolas que los republicanos necesitan retener. Pero el acuerdo no cambiará nada. Todo ese combustible cubriría unas pocas semanas del déficit mundial de diésel, si es que las maltrechas refinerías rusas cumplen. Además, entre la refinería, la travesía desde el Báltico y la distribución, ese gasoil tardaría más de un mes en llegar a los surtidores, es decir, después de las elecciones. La escasez, por otro lado, viene de lejos. Las refinerías cerradas durante la pandemia, las sanciones a Rusia, la falta de inversión en un tipo de combustible que los gobiernos de medio mundo quieren eliminar y las restricciones chinas a la exportación, habían dejado un mercado frágil sobre el que este año cayeron la guerra con Irán y los ataques ucranianos contra las refinerías rusas. Quien sí sale ganando es Putin. Con la cosecha terminada y el invierno encima, Rusia tiene un diésel que no consumirá y podrá venderlo fuera por miles de millones de dólares, justo cuando prepara un fuerte aumento de su gasto militar. El cambio de parecer es aún más llamativo porque choca con la ley de sanciones que el propio Trump firmó hace unas semanas y con la presión que ejercía sobre Europa, la India y China para que dejasen de comprar crudo ruso. Al mismo tiempo, el Gobierno de Estados Unidos está apretando a Ucrania. Sus negociadores insinuaron en Miami que podría cortarse el flujo de inteligencia si seguían los ataques contra refinerías, Trump ha llegado a pedir incluso un nuevo presidente para el país. Para el Gobierno ucraniano los ataques a las refinerías son su principal palanca frente a un Putin que, estancado en el frente, bombardea ciudades y centrales eléctricas. La tregua energética que anunció Trump el domingo la rompió Rusia en cuestión de horas. En Washington la jugada ha molestado a los dos partidos. Trump ha hecho una concesión de primer orden y Putin no ha dado nada a cambio. El diésel ruso no abaratará los precios antes de noviembre, pero sí servirá para financiar la guerra. Contenido: 0:00 Introducción 3:30 Gasoil y elecciones 17:43 Un regalo al Kremlin 26:18 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU 27:56 Trump contra Ucrania 38:20 Los banlieues en las protestas de Francia 44:17 La muerte de Maricarmen 47:10 La vivienda y los decretos Maricarmen #FernandoDiazVillanueva #trump #putin ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/267769
Netanyahu se lo juega todo
2026/10/12
Israel elige Parlamento a finales de este mes en unas elecciones que muchos consideran las más importantes de su historia. Son las primeras desde la matanza de Hamás de octubre de 2023 y las guerras que la siguieron en Gaza, el Líbano e Irán. En la práctica constituyen algo parecido a un referéndum sobre Benjamín Netanyahu. En última instancia lo que está en juego es si Israel seguirá siendo una democracia liberal o derivará hacia un régimen autoritario impregnado de judaísmo ortodoxo. Netanyahu volvió al poder a finales de 2022 aliado con la extrema derecha y los ultraortodoxos. Su Gobierno se propuso domesticar a los jueces, dar más peso a la religión, volcar recursos en los colonos de Cisjordania y blindar la exención militar de la comunidad jaredí. La reforma judicial quedó a medias, pero no se ha abandonado. Una victoria Netanyahu la interpretaría como un aval para culminarla. Las encuestas nos muestran un empate entre dos partidos, el Likud de Netanyahu y Yashar, un partido fundado hace solo un año por Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor. Rondan los 20 escaños cada uno para una cámara de 120 diputados. En Israel el parlamento está muy fragmentado, por lo que hay fijarse en los bloques más que en los partidos. Ninguno de los dos grandes bloques alcanza la mayoría absoluta de 61 escaños. Entre ambos quedan los partidos árabes, que son los que desharían el empate. La mayoría de los indecisos duda dentro de su propio bloque, no entre bloques porque en buena medida la política israelí se ha vuelto tribal. Esa es la gran baza de Netanyahu, cuyos socios permanecen unidos mientras la oposición carece de un candidato común claramente reconocible. Eisenkot atrae a votantes de derecha y de centro gracias a su prestigio militar, a su origen humilde y a haber perdido a un hijo en Gaza. Su debilidad es que buena parte de ese apoyo procede de la derecha moderada, que podría volver al Likud. La lista de Naftali Bennett y Yair Lapid, dos candidatos con mucho predicamento, no termina de despegar. El verdadero dilema es la cuestión árabe. Los árabes son una quinta parte de la población y sus partidos resultan imprescindibles para una mayoría alternativa, pero casi toda la oposición se niega a gobernar con ellos. El Likud está explotando esto y ha empujado a Eisenkot a endurecer su discurso. Mansur Abbas, líder de Ra'am y único dirigente árabe que apoyó al Gobierno de Bennett en 2021, trata hacerse aceptable con un antiguo general de policía judío como número dos y un programa centrado en la delincuencia, que preocupa a sus votantes mucho más que la causa palestina. La seguridad nacional pesará menos de lo esperado. Aun así, crece la sospecha de que Netanyahu podría alentar una crisis, sobre todo en Cisjordania, donde la violencia de los colonos está fuera de control. A ello se suma una campaña llena de contenidos generados con inteligencia artificial que nadie sabe cómo frenar. Una victoria opositora traería cambios reales pero limitados. Para Netanyahu, en cambio, perder supondría el final de su carrera, una investigación independiente sobre el ataque de Hamás y más dificultades para esquivar su juicio por corrupción. Todo se decidirá por muy pocos escaños. Contenido: 0:00 Introducción 3:57 Unas elecciones históricas 13:02 Empate en las encuestas 23:53 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU 25:30 Los árabes israelíes 40:09 ¿Hay democracia en España? 50:33 Acampada en Sol #FernandoDiazVillanueva #Israel #netanyahu ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/267769
Francia sin crédito
2026/10/11
Desde mediados de septiembre miles de estudiantes de secundaria han tomado las calles de Francia. Lo que empezó en un instituto del extrarradio parisino se ha extendido a una cuarta parte de los liceos del país. El pasado día 6 reunió a más de 250.000 personas en una jornada que acabó con cargas policiales, cientos de detenidos y un adolescente mutilado por una granada aturdida en una ciudad del norte. Los estudiantes protestan por la falta de profesores y el mal estado de los centros, pero la mecha la encendió un presupuesto que recorta en todo salvo en el capítulo de defensa. Que el Estado gaste más en tanques que en aulas les ha granjeado el apoyo popular. Lo que hay por detrás es una ruina fiscal imposible de disimular. La deuda pública roza el 120% del PIB, el déficit lleva años por encima del 5% y Francia paga más por endeudarse que Italia o Grecia. Acumuló mucha deuda en la época del dinero barato y ahora debe refinanciarla mucho más cara. Cuando los intereses crecen más deprisa que la economía, la deuda entra en una espiral incontenible y se alimenta sola. Ni la pandemia ni la guerra de Ucrania explican la crisis. Francia no cuadra unas cuentas desde los años 70 y ha creado un Estado asistencial al que los ciudadanos acuden ante cualquier contratiempo. Emmanuel Macron empezó con algunas reformas sensatas, pero luego abrió el grifo del gasto para calmar a los chalecos amarillos, sortear la pandemia y amortiguar la crisis energética. Nunca volvió a cerrarlo. Hace dos años, cuando el Tesoro advirtió de un agujero creciente, el Gobierno prefirió callar mientras el presidente aseguraba que el problema eran los ingresos, no el gasto. Poco después, a raíz del varapalo en las elecciones europeas, disolvió la Asamblea y la dejó dividida en tres bloques incapaces de entenderse. Desde entonces cada presupuesto se cobra la cabeza de un primer ministro. En el centro del bloqueo están las pensiones, que absorben una cuarta parte del gasto del Estado y que nadie ha logrado reformar. Los inversores han captado el mensaje. Los acreedores preferentes de la República no son quienes compran sus bonos sino los jubilados, cerca de 18 millones y en aumento. La campaña presidencial de la próxima primavera no invita al optimismo. Marine Le Pen promete adelantar la jubilación a los 60 años y Jean-Luc Mélenchon propone que el Banco Central Europeo cancele los bonos franceses en poder del Banco de Francia. Todos ofrecen nuevas formas de gastar, pero no de cómo financiar ese gasto Francia ya chocó con la realidad cuando François Mitterrand intentó a principios de los 80 romper con la ortodoxia económica, tuvo que rectificar en poco más de un año. Entonces la deuda era mucho menor, la población más joven y quedaba el recurso de devaluar el franco. Hoy no tienen moneda propia, la demografía juega en contra y el entorno internacional es especialmente hostil. Nadie se atreve a contar a los franceses que su modelo social se sostenía sobre unas condiciones que ya no existen. Los estudiantes que queman contenedores son el síntoma visible de un país que ha vivido medio siglo a crédito y que ha terminado quedándose sin él. Contenido: 0:00 Introducción 3:51 La revuelta de los liceos 15:17 Cueste lo que cueste 24:42 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU 26:19 El atolladero de las pensiones 36:09 La Séptima TV 40:43 Trump contra Zelenski 44:45 ¿En qué creían los romanos? - https://diazvillanueva.com/en-que-creian-los-romanos/ #FernandoDiazVillanueva #francia #deuda ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/267769
Todo al rojo
2026/10/11
Pedro Sánchez no está haciendo campaña para ganar las elecciones de noviembre sino para sobrevivir a ellas. Las encuestas llevan meses anunciando su derrota y solo un acontecimiento imprevisto de gran calibre podría cambiar el resultado. Por eso ya no disputa el centro al Partido Popular, como hizo en 2023, y se dedica a rascar votos en la extrema izquierda, que no le darán la victoria pero sí maquillarán el descalabro. Su plan tiene dos patas. La primera es salvar un resultado digno que Ferraz pueda vender como una resistencia heroica frente al fascismo internacional. La segunda es que Vox crezca todo lo posible, porque cuanto más fuerte sea la extrema derecha más creíble resultará un Sánchez que promete protegernos de ella. El argumento para el día después ya está sembrado. Con el decreto de vivienda han empezado a contraponer la legitimidad del Parlamento a la de la calle, una calle que solo es verdadera cuando le da la razón. Invocar al pueblo por encima de las Cortes supone cambiar la ley por las emociones y vaciar la democracia. Ahí encaja el caso de Maricarmen, la anciana desahuciada legalmente en el barrio de Retiro. La han convertido en símbolo de una batalla entre buenos y malos, entre la humanidad y los fondos buitre, que en su relato son quienes mandan en la derecha. Todo lo que quede fuera de este nuevo Frente Popular será tachado de ultra. La llegada del PP y Vox a la Moncloa se presentará como ilegítima y como el fin de los derechos de medio país. Se suman la superioridad moral y cultural de la izquierda y el espantajo de una internacional reaccionaria que va de Milei a Trump. El último paso será ofrecer acomodo a los dirigentes del Frente Amplio para absorber a su electorado. · Canal de Telegram: https://t.me/lacontracronica · “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU · “Contra el pesimismo”… https://amzn.to/4m1RX2R · “Hispanos. Breve historia de los pueblos de habla hispana”… https://amzn.to/428js1G · “La ContraHistoria del comunismo”… https://amzn.to/39QP2KE · “La ContraHistoria de España. Auge, caída y vuelta a empezar de un país en 28 episodios”… https://amzn.to/3kXcZ6i · “Contra la Revolución Francesa”… https://amzn.to/4aF0LpZ · “Lutero, Calvino y Trento, la Reforma que no fue”… https://amzn.to/3shKOlK
Héroe de cuatro patrias
2026/10/08
Cayetano Borso di Carminati murió fusilado en Zaragoza en el otoño de 1841 justo al lado de la placa que recordaba la Constitución de Cádiz. Era mariscal de campo, tenía 44 años y había perdido el ojo derecho luchando con los liberales portugueses. De hecho había pasado media vida peleando por las constituciones liberales, pero terminaron con él otros liberales. Nació en Málaga a finales del siglo XVIII en el seno de una familia genovesa, de las muchas asentadas en los puertos andaluces. Muy joven ingresó en la guardia del rey de Cerdeña y a comienzos de los años 20 se sumó a la revuelta piamontesa que pedía una constitución calcada de la gaditana. La derrota le valió una condena a galeras y el destierro. Vino entonces a España para ponerse del lado de los liberales de Rafael del Riego, resistió la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis, acabó preso en su ciudad natal y escapó por Gibraltar, de donde salió camino de Inglaterra. Pasó seis años dando clases de italiano en Bath a una clientela acomodada que soñaba viajar a Italia. Así era la vida del proscrito en la Europa de la Restauración, siempre a la espera de la siguiente revolución. Esa revolución estalló en París en 1830, Borso viajó a Francia y se echó a la calle con los insurrectos. Después participó en una serie de expediciones italianas fracasadas que se organizaron desde Lyon y Córcega. En esa época se trató con Giuseppe Mazzini, de quien acabó distanciándose. Vio una nueva oportunidad en Portugal, se sumó a las milicias reclutadas por el emperador de Brasil, Pedro de Braganza, para defender el trono de su hija María frente a su tío Miguel. Desembarcó cerca de Oporto con las tropas de Pedro, participó en la toma de Oporto y resistió el asedio de los miguelistas. Fue allí donde perdió allí el ojo derecho y recibió la Orden de la Torre y la Espada. Regresó a España al frente de un regimiento portugués para combatir a los carlistas de Ramón Cabrera en el Maestrazgo. Se distinguió en varias acciones, se casó, tuvo un hijo y alcanzó el fajín de mariscal de campo. Estaba llamado a jugar un papel importante en el reinado de Isabel II, pero todo se torció durante la regencia de Baldomero Espartero. En el pronunciamiento moderado a favor de María Cristina de Borbón le encomendaron asegurar Zaragoza, pero sus sargentos se amotinaron y le apresaron. Espartero, decidido a dar un escarmiento, rompió la costumbre de desterrar a los generales sublevado. A Borso di Carminati le tocó un consejo de guerra sumario que le condenó a muerte. Después de eso fue olvidado. Fue un héroe de cuatro patrias, pero ninguna de ellas reclamó nunca su figura. - “El General Borso di Carminati. Héroe de cuatro patrias” de Josep Sánchez Cervelló - https://link.amazon/B0iLDh3xk ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/267769
La PSOE Nostra
2026/10/08
La juez Beatriz Biedma declaró esta semana en la Audiencia Nacional ante el juez Santiago Pedraz y contó que llegó a temer por su vida y por la de sus hijas. Lo que la llevó hasta allí empezó hace más de dos años. Entonces el sindicato Manos Limpias denunció a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, por la plaza que la Diputación de Badajoz le había fabricado a medida a finales de la década pasada. Biedma, una juez cordobesa sin militancia conocida, abrió diligencias y siguió adelante. Lo hizo pese a que la Fiscalía pedía el archivo y pese a que Miguel Ángel Gallardo, entonces presidente de la Diputación, se aforó para sacar el caso de su juzgado. La causa llegó a juicio y el pasado verano la Audiencia de Badajoz condenó a ambos a largos años de inhabilitación. Mientras tanto, desde el entorno de Ferraz se movía la fontanera Leire Díez, que tenía el encargo de buscar la manera de desactivar las causas que acosaban al presidente. La juez de Badajoz se convirtió en uno de sus objetivos. Mandaron emisarios a averiguar dónde vivía y a qué colegio iban sus hijas y rastrearon sus sentencias sin encontrar nada. Después se apoyaron en un exjuez expulsado de la carrera que la denunció, la recusó y la atacó en vídeos. Según la UCO, ese exjuez llegó a pedir a la líder de un clan de narcotraficantes de Badajoz que la «eliminara». Ella se negó, pero alguien se presentó en el colegio de las niñas haciéndose pasar por un hermano que la juez no tiene. Biedma ha contado además que los guardias civiles que investigaban al hermano del presidente sufrían presiones de sus superiores. Pedraz, de momento, ha dejado fuera la pista de los narcos. Si al final se acredita, no hablaríamos de una cloaca sino de algo mucho peor. · Canal de Telegram: https://t.me/lacontracronica · “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU · “Contra el pesimismo”… https://amzn.to/4m1RX2R · “Hispanos. Breve historia de los pueblos de habla hispana”… https://amzn.to/428js1G · “La ContraHistoria del comunismo”… https://amzn.to/39QP2KE · “La ContraHistoria de España. Auge, caída y vuelta a empezar de un país en 28 episodios”… https://amzn.to/3kXcZ6i · “Contra la Revolución Francesa”… https://amzn.to/4aF0LpZ · “Lutero, Calvino y Trento, la Reforma que no fue”… https://amzn.to/3shKOlK
La peste de Siberia
2026/10/07
Se llamaba Daria Shipilova y murió de madrugada el pasado día 2 en un hospital cercano a Irkutsk, la gran ciudad de la Siberia oriental. Tenía 28 años y trabajaba como técnico de laboratorio en el Instituto Antipeste de Siberia y el Extremo Oriente, un centro fundado en tiempos de Stalin para vigilar una enfermedad que nunca ha desaparecido de aquella parte del mundo. La versión oficial habla de una neumonía de origen desconocido. Eso es casi lo único que ha contado el Gobierno ruso desde entonces. Las medidas adoptadas dicen bastante más que los comunicados. Se declaró la cuarentena en el hospital y otros centros sanitarios de la zona se cerraron a las visitas. Unas doscientas personas fueron aisladas o puestas bajo observación. Decenas de empleados del instituto pasaron días encerrados en el edificio a la espera de los análisis. Nadie monta algo así por una neumonía corriente. Un medio independiente siberiano publicó que Shipilova había roto días antes un tubo con cultivos de la bacteria de la peste. Las autoridades lo niegan, aunque el gobernador de la región vecina llegó a hablar de eso mismo. Un antiguo responsable sanitario lo descartó con un desmentido que dejaba la puerta abierta a las sospechas. La peste sigue siendo endémica en zonas de Rusia, China, África e incluso Estados Unidos. Suele contagiarse a través de las pulgas de roedores infectados y se presenta en tres formas. La neumónica es la más peligrosa porque es la única que pasa de persona a persona. Se cura con antibióticos comunes, pero solo si el tratamiento empieza muy pronto. Preocupan además la aparición de cepas resistentes. ¿Puede extenderse? Los especialistas creen que es muy improbable. La peste neumónica exige un contacto muy cercano, mata deprisa y a los contactos se les suelen administrar antibióticos preventivos. Si hubiera habido contagios, a estas alturas ya se habrían visto nuevos casos. Irkutsk está además muy aislada, y la Organización Mundial de la Salud considera muy bajo el riesgo fuera de Rusia. El problema es que todo se apoya en información incompleta. Ni siquiera sabemos con certeza de qué murió. Lo que inquieta aquí es el historial ruso en la materia. La Unión Soviética firmó en los años 70 la convención contra las armas biológicas mientras mantenía en secreto un enorme programa que trabajaba con la bacteria de la peste buscando cepas resistentes a los antibióticos. A finales de esa década un brote de carbunco en Sverdlovsk se atribuyó a carne en mal estado hasta que Borís Yeltsin admitió, muchos años después, que había sido una fuga en una instalación militar. En Estados Unidos están seguros de que Rusia nunca desmanteló aquel programa. No hay pruebas de que el instituto de Irkutsk tenga fines militares, pero precedentes como el envenenamiento del exespía Serguéi Skripal no invitan al optimismo. Rusia está obligada a informar con detalle a la OMS y no lo ha hecho. El Gobierno de EEUU ha presionado por vía diplomática, algo curioso porque ellos mismos han abandonado este mismo año la organización. Entretanto, Kazajistán y otros países limítrofes han reforzado los controles en fronteras y aeropuertos. Lo más probable es que todo quede en un trágico accidente laboral con una sola víctima. Pero el problema de fondo no es sanitario, sino político. Un Estado que oculta lo que pasa en sus laboratorios convierte cualquier incidente menor en una crisis internacional.
La ContraHistoria del mundo... en 25 mitos
2026/10/06
¿Tocó Nerón la lira mientras Roma ardía? ¿Era Napoleón un hombre bajito? ¿Llevaban los vikingos cuernos en el casco? No, no y no. Llevo años coleccionando mentiras. Son mentiras históricas que nos han repetido tantas veces que las damos por buenas. Están en los libros del colegio, en los documentales y, sobre todo, en el cine. Las pirámides no las levantaron esclavos, sino trabajadores libres que comían pan y bebían cerveza. En las Termópilas no lucharon trescientos espartanos, sino miles de griegos. Cleopatra no era una belleza fatal, era una estadista brillante. Y los cuernos vikingos se los inventó un escenógrafo de Wagner. En "La ContraHistoria del mundo en 25 mitos" desmonto veinticinco leyendas, desde el antiguo Egipto hasta el siglo XX. Cuento también quién fabricó cada mito y con qué intención, porque esas técnicas siguen vivas hoy en las pantallas y en las redes. Es un libro ameno y riguroso, pensado para cualquiera con curiosidad por el pasado. Porque la historia real casi siempre es mucho mejor que la leyenda. "La ContraHistoria del mundo en 25 mitos", de HarperCollins. En todas las librerías el 4 de noviembre, en papel, en digital y en audiolibro. Resérvalo ya en preventa y tendrás acceso a un directo privado conmigo para hablar del libro y responder a tus preguntas. La historia, sin maquillaje.
¿Vuelve Bolsonaro?
2026/10/06
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Cuatro años después de perder el poder por la mínima, el bolsonarismo está a un paso de recuperarlo. El pasado domingo Flávio Bolsonaro, senador por Río de Janeiro e hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, se impuso en la primera vuelta de las presidenciales brasileñas a Luiz Inácio Lula da Silva, lo hizo por solo dos puntos. Ambos se medirán en la segunda vuelta a finales de mes, y las cuentas no favorecen al presidente. Los votos de los candidatos eliminados son mayoritariamente de derechas y, desde el regreso de la democracia, nadie que haya perdido la primera vuelta ha ganado la segunda. Además, Minas Gerais, el estado que siempre anticipa al ganador, se ha decantado por Bolsonaro. Ninguna encuesta vio venir el vuelco, que tampoco se limitó a la carrera presidencial. El Partido Liberal casi duplicó sus senadores, la derecha se impuso en la mayoría de los estados y la familia Bolsonaro colocó en el Congreso a la esposa y a dos hijos del expresidente. Eso solo un año después de que el Tribunal Supremo condenase a Jair Bolsonaro a 27 años de prisión por conspirar para anular las elecciones de 2022. La izquierda dio entonces por muerto al bolsonarismo. Ha ocurrido lo contrario. El giro electoral no se explica solo por el apellido. Brasil lleva ya unos años desplazándose a la derecha. Los evangélicos son ya más de la cuarta parte de la población, la delincuencia ha disparado la demanda de mano dura y el auge agrícola ha dado peso a un interior muy conservador. Una generación que no conoció la dictadura asocia el fracaso político con la corrupción y las crisis del Partido de los Trabajadores, que ha dominado la vida pública desde que empezó el siglo. Lula ha contribuido también a su derrota. Hizo una campaña anclada en el pasado, centrada en su biografía y convencido de que ganaría a la primera. Su apuesta por el gasto público ha disparado los tipos de interés y extendido una sensación de estancamiento. Los votantes de centro se sienten traicionados por él después de haberle votado hace cuatro años. Tampoco ha previsto un sucesor. Jair Bolsonaro, en cambio, repartió el protagonismo entre su familia y figuras como el gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, o el diputado Nikolas Ferreira, que arrastra a millones de jóvenes en las redes sociales. La campaña fue durísima, sin debates y salpicada por un escándalo bancario. La abstención, por su parte, registró su nivel más alto en mucho años. Donald Trump, empeñado en recuperar influencia en Hispanoamérica, también ha puesto de su parte, pero menos que hace unos años, seguramente porque sabe que su apoyo explícito es muy gravoso para los candidatos que apoyo en el extranjero. Si gana, Flávio Bolsonaro tendrá una gran mayoría parlamentaria de su lado, suficiente para presionar al Supremo y amnistiar a su padre. Será el último duelo entre Lula y Bolsonaro, pero la fractura seguirá ahí. Brasil es hoy más religioso, más temeroso de la delincuencia y menos paciente con un Estado que gasta mucho y rinde poco. Muchos de sus votantes no se fían de Flávio Bolsonaro. Simplemente quieren cambiar. Con el tiempo quizá descubran que han recibido mucho más de lo que pedían. Contenido: 0:00 Introducción 3:41 ¿Vuelve Bolsonaro? 15:48 Un país que cambia 26:17 El último duelo 34:42 Elecciones en España 39:45 ¿Por qué convoca Sánchez? 47:03 Los riesgos de la IA
Adelanto electoral
2026/10/05
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Pedro Sánchez ha decidido poner fin a la legislatura y convocar elecciones generales anticipadas. Después de constatar que ya no dispone de una mayoría parlamentaria suficiente y tras la derrota sufrida el viernes en el Congreso con sus dos decretos de vivienda, el presidente del Gobierno ha recortado los tiempos y adelantará las urnas al próximo 29 de noviembre. El presidente asume así que ya no dispone de una base parlamentaria suficiente para seguir gobernando con normalidad. La ruptura con Junts, unida a la dificultad creciente para sacar adelante las principales iniciativas del Ejecutivo, deja la legislatura sin recorrido político y obliga al PSOE a entrar de lleno en un escenario electoral que hasta hace unas semanas todavía trataba de evitar. La decisión definitiva, aseguran fuentes del Gobierno, no se cerró hasta el sábado por la noche, aunque venía encaminada desde el martes.
Elecciones plebiscitarias
2026/10/05
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Pedro Sánchez disolvió ayer las Cortes y convocó elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. Ese fue el desenlace tras un fin de semana en el que se retiró a meditar sobre qué hacer después del rechazo parlamentaria de los llamados "decretos Maricarmen" sobre vivienda. Lo hace, eso sí, después de prometer decenas de veces que agotaría la legislatura y sin explicar por qué ha cambiado de opinión. Seguramente se haya quedado ya sin margen y considere que aún tiene posibilidades de seguir en el poder. El hecho es que ningún candidato que confiase en ganar acudiría a las urnas con unas encuestas que dan al bloque de la derecha más de 200 escaños en el Congreso, incluso después de la movilización por el desahucio de Maricarmen. Su plan original era aguantar hasta el verano de 2027 y dejar que alcaldes y presidentes autonómicos socialistas absorbiesen el castigo destinado a él. Si renuncia a diez meses más en La Moncloa con todas las gabelas y privilegios que trae aparejado es porque confía en otra carambola como la de 2023. Esta vez no tendrá a Sumar como muleta, sino a una nueva coalición llamada Frente Amplio. Cambia el nombre, pero no las caras. La diferencia con lo que pasó entonces es que el panorama es mucho más sombrío para él. Su hermano, José Luis Ábalos y el antiguo fiscal general del Estado ya han sido condenados. Los casos de corrupción asedian entretanto al PSOE. Sánchez siempre se ha presentado como el antagonista de algo. Primero de Mariano Rajoy, luego de la corrupción del PP, después del fascismo y ahora de los especuladores. Pero lleva ocho años gobernando y la vivienda no ha dejado de encarecerse porque la oferta se ha estancado mientras la demanda se disparaba. Basta un gráfico con la evolución de los precios para desmontar ese eslogan. Tampoco es cierto que los decretos estuviesen diseñados para fracasar. El Gobierno quería aprobarlos y no pudo porque ya no tiene apoyos ni para lo que considera esencial. El caso Maricarmen le ha servido para tapar el desastre de Ceuta, pero quedan casi dos meses de campaña y mantener a Maricarmen como monotema será muy complicado. Su comparecencia fue, de hecho, un mitin de partido en un edificio oficial. Habló de un Gobierno de coalición elegido por las urnas cuando las urnas eligen parlamentos. Dijo que los que votaban en su contra estaban bloqueando su acción de Gobierno y señaló a unas élites sin rostro que conspiran contra él pero que durante los últimos ocho años han sido muy complacientes con él. Presumió además de crecimiento económico escogiendo con cuidado el periodo y los países con los que comparar. Entretanto pretende sacar adelante los decretos a través de la Diputación Permanente, algo legal pero institucionalmente inaceptable. La legislatura termina sin un solo proyecto de presupuestos, algo inédito desde la Transición, y con el decreto ley convertido en método ordinario de gobierno. Pero lo que de verdad le empuja es el cerco judicial con la posible imputación del PSOE por su financiación y el juicio a Begoña Gómez en el horizonte. Mejor ir antes a las urnas. En ese aspecto el adelanto también beneficia a su partido, que, pase lo que pase, llegará en mejores condiciones a las municipales y autonómicas de mayo del año próximo. La oposición no debería entrar en el juego de la crispación, que es precisamente el terreno en el que Sánchez y sus aliados mejor se mueven. Alberto Núñez Feijóo necesita propuestas concretas, empezando por un plan de vivienda basado en construir y no solo en regular. El 29 de noviembre no se juzga un decreto, sino más de ocho años de gobierno. La alternancia es lo normal en democracia y ningún Gobierno es insustituible. En La ContraRéplica: 0:00 Introducción 4:12 Elecciones plebiscitarias 41:10 ¿Por qué ha adelantado Sánchez? 46:35 Elecciones y vivienda
Burnham se pone serio
2026/10/04
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Andy Burnham llegó la semana pasada al congreso anual del Partido Laborista en Liverpool con el viento a favor. Tras desplazar en verano a Keir Starmer de la jefatura del partido y del Gobierno, los laboristas han remontado en las encuestas y el lema elegido para la cita, “recuperar la esperanza”, resumía bien el ánimo de una militancia muy castigada por la falta de expectativas. Las rencillas internas se aparcaron y los ministros se abstuvieron de anunciar nada relevante que opacase la intervención del gran jefe. El plato fuerte era el discurso de Burnham, en el que se presentó como un revolucionario dispuesto a romper con cuatro décadas de consenso. En parte lo fue. Se atrevió con tres asuntos que la política británica llevaba años esquivando. El primero fue la reforma de las pensiones. Burnham quiere acabar a partir de la próxima década con el llamado triple blindaje, la fórmula que obliga a revalorizar la pensión pública según la inflación, los salarios o un mínimo del 2,5%, lo que resulte más alto. El ahorro iría a un nuevo servicio nacional de dependencia para que los ancianos no tengan que vender su casa para pagarse los cuidados. Los economistas aplauden la decisión, pero parte de sus diputados teme que el partido quede como enemigo de los jubilados. El segundo es el sistema electoral, que quiere hacer más proporcional, pero solo tras el dictamen de una comisión nacional. El tercero es Europa, el elefante en la habitación que ninguno de sus predecesores quería pronunciar en voz alta. Lamentó el daño causado en la economía por el Brexit y abrirá un debate sobre la relación futura con la Unión Europea. En ese debate todas las posturas se tendrán en cuenta, también la de volver a pedir el ingreso. Todo suena muy valiente, pero ninguna de estas reformas verá la luz antes de las próximas elecciones generales y todas pasarán a mejor vida si los laboristas las pierden. Quedaron además asuntos espinosos como el endurecimiento de los permisos de residencia para inmigrantes con salarios bajos, el recorte de las ayudas por incapacidad que tanto daño hizo a Starmer o la eterna ampliación del aeropuerto de Heathrow, sobre la que Burnham sigue sin pronunciarse. La objeción de fondo es otra. Burnham no es ningún revolucionario, es, de hecho, el último guardián de una ortodoxia que lleva diez años instalada en el Gobierno británico. La verdadera ruptura la protagonizó Theresa May tras el referéndum, cuando interpretó el Brexit como un rechazo al liberalismo heredado de Margaret Thatcher y lo sustituyó por intervencionismo, control de precios y cierta retórica nacionalista. Su mandato fue un fracaso, pero sus ideas triunfaron. Desde entonces todos los primeros ministros han tocado la misma partitura. Reindustrialización, énfasis en los productos nacionales, elogios a la formación profesional y desvelos por las ciudades olvidadas del norte industrial. Boris Johnson y Keir Starmer prometieron lo mismo con palabras casi idénticas. Los resultados no han sido los esperados. Los servicios pesan más que nunca en la economía, la universidad gana alumnos frente a la formación profesional y los británicos compran coches chinos y ropa barata en plataformas asiáticas como cualquier europeo. Entretanto, el país no atrae ni talento ni capital. Muchos de aquellos ciudadanos de ninguna parte que Theresa May señaló en su momento se han marchado a países con impuestos más bajos. Nada de lo que se escuchó en Liverpool parece que vaya a convencerles de volver.
Aldo Narejos, el bardo de la acampada
2026/10/01
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! He estado con Aldo Narejos, un músico que se ha hecho muy famoso estos días a raíz de unas canciones que se han hecho virales en Instagram, TikTok y X. Nos hemos dado una vuelta por la acampada en riguroso directo y luego hemos ido a reponer fuerza a La Lonja justo enfrente del Palacio Real. Allí nos cuenta como pasó de ser okupa a un peligroso liberal. He estado con Aldo Narejos, un músico que se ha hecho muy famoso estos días a raíz de unas canciones que se han hecho virales en Instagram, TikTok y X. Nos hemos dado una vuelta por la acampada en riguroso directo y luego hemos ido a reponer fuerza a La Lonja justo enfrente del Palacio Real. Allí nos cuenta como pasó de ser okupa a un peligroso liberal.
La toma de Granada por José Soto Chica
2026/10/01
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! El 11 de abril de 1491 marca un momento decisivo en la historia de España y de Europa. La salida desde Sevilla de un inmenso ejército de 50.000 hombres hacia Granada para culminar una empresa militar y cultural que llevaba siglos gestándose. Este movimiento no era un asedio cualquiera, era la reclamación definitiva de una España que, como ya recordaban los propios embajadores musulmanes en el siglo XI, los cristianos consideraban suya y buscaban recuperar por la fuerza tras haber sido expulsados hacia Galicia. Para dejar claro que esta vez no habría retirada, los Reyes Católicos tomaron una decisión estratégica sin precedentes al construir un asentamiento permanente en lugar de un campamento temporal. Así nació la ciudad de Santa Fe, levantada en la vega al oeste de la capital, desafiando a los elementos y demostrando a toda Europa que el cerco era definitivo. El mensaje fue tan potente que los propios reyes enviaron los planos de la nueva ciudad al rey de Portugal, lo que atrajo la atención de todas las cortes europeas sobre lo que estaba ocurriendo en Andalucía. El asedio, lejos de ser un enfrentamiento romántico, fue una guerra durísima y sangrienta de ocho meses. Las crónicas de los veteranos y de quienes vivieron la contienda relatan la brutalidad del combate cuerpo a cuerpo, las emboscadas constantes y la pérdida de unos 5.000 soldados en combate o por enfermedades en los campamentos. Durante este desgaste, el papel de la reina fue vital; se paseaba a caballo por las tropas para mantener alta la moral, cuidaba de los heridos y hacía frente a provocaciones directas, como el célebre desafío del caballero del pulgar tras un insulto a la reina en la puerta de la mezquita. Al ver que la ciudad de piedra se alzaba frente a ellos y que no había marcha atrás, las fuerzas de Granada flaquearon. En noviembre de 1491 se firmaron unas capitulaciones de rendición extremadamente generosas y respetuosas con los vencidos, cerrando un ciclo histórico y abriendo otro de inmediato. En esa misma Santa Fe se firmarían los acuerdos con Cristóbal Colón que abrirían la puerta de América, y la victoria en Granada se celebraría en toda Europa como la coronación de España como la nueva gran potencia mundial, un ascenso que pronto despertaría el miedo y la envidia en lugares como Francia e Italia, plantando la semilla de lo que después se usaría para intentar destruir la imagen del imperio mediante la leyenda negra.
¿Un nuevo 15-M?
2026/09/30
El pasado sábado, al terminar una manifestación del Sindicato de Inquilinas de Madrid, un grupo de manifestantes decidió no volver a casa y plantó sus tiendas en la Puerta del Sol. El detonante fue el desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que llevaba 70 viviendo en el mismo piso. Van ya cinco noches, la acampada reúne a miles de personas, se ha extendido a otras ciudades y a todos nos ha venido a la cabeza el recuerdo del 15-M de 2011. Aunque desde fuera se parezcan las diferencias pesan tanto como las semejanzas. En 2011 los conocidos como indignados acampaban contra un Gobierno socialista acorralado por la crisis y contra un bipartidismo que, según decían, no les representaba. Hoy el Gobierno, lejos de sentirse señalado, ha hecho suya la protesta. El martes aprobó dos decretos con un escudo antidesahucios hasta 2030 y un veto a los fondos buitre. Pedro Sánchez, entretanto, invoca a Maricarmen para pedir su convalidación en la Cortes. Sus socios de Gobierno animan a los acampados a aguantar hasta el viernes, día de la votación. La acampada de 2011 incomodaba en cierta medida al poder. La de ahora le sirve de ariete parlamentario. Vale la pena recordar qué dio de sí aquel movimiento. En lo inmediato, bien poco. Las tiendas se levantaron sin que cambiase una sola ley y ese mismo otoño el PP ganó por mayoría absoluta. Su herencia llegó más tarde. Podemos, cuya legitimidad aseguraban que estaba en el 15-M, apareció en 2014 y en poco más de un año pasó de la nada a rozar el sorpasso al PSOE. En las municipales de 2015 las candidaturas que se decían herederas del espíritu de la acampada se hicieron con la alcaldía de ciudades importantes como Madrid, Barcelona y Zaragoza. Lo que vino después es bien conocido. Los indignados se hicieron diputados y ministros, y la nueva política acabó reproduciendo los vicios de la vieja, desde las purgas internas hasta los chalés con piscina. Carmena y Colau perdieron sus alcaldías. Podemos, que aspiraba a asaltar los cielos, ronda hoy el 3% de intención de voto. Sumar, el invento de Yolanda Díaz para recoger los restos, apenas supera el 5%, una ruina tal que su fundadora renunció en febrero a presentarse como candidata. La izquierda que nació en Sol es un archipiélago de siglas enfrentadas que sobreviven como muleta de un PSOE que las ha ido engullendo. El Gobierno, por su parte, llega exhausto a este otoño. Sin mayoría estable, cada votación es una partida de póquer con Junts, que se descolgó de los decretos a última hora del martes. Los escándalos de corrupción siguen ahí y las encuestas otorgan al PP y a Vox más de 200 escaños. En ese contexto, una acampada que coloca la vivienda en el centro del debate es un regalo caído del cielo para Moncloa. Pero este problema no se arregla con tiendas de campaña ni con decretos aprobados a la carrera. Lleva años agravándose con un presidente que gobierna desde hace más de ocho años. La plaza que en 2011 gritaba contra todos ha terminado convertida en la claque de uno de ellos. Para hablar de lo que sucedió hace 15 años y de lo que está sucediendo ahora debuta en La ContraCrónica Miquel Rosselló, un viejo amigo, periodista que cubrió conmigo aquella acampada de 2011 y que, juntos, regresamos esta misma semana a su reedición.

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