
Publicidad en podcasts en: La ContraCrónica
Valoracion
4.9de
Este podcast tiene
829 episodios
Idioma
SpanishEditor
Fernando Díaz VillanuevaExplicito
No
Fecha de creacion
2016/01/29
Ultimo episodio
2026/11/04
Duracion media
-
Frecuencia de publicacion
2 dias
Descripcion
Un programa que empieza donde otros acaban. Política, economía, análisis y opinión con Fernando Díaz Villanueva.
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Naufragio republicano
2026/11/04
Los republicanos han sufrido este martes una de las derrotas más duras que se recuerdan en unas elecciones de mitad de mandato. Los demócratas han recuperado la Cámara de Representantes con un margen superior al que preveían los sondeos y se hicieron también con el Senado tras ganar en estados que llevaban décadas votando republicano como Texas, Kansas, Iowa, Ohio o Carolina del Sur. El vuelco se extendió a los gobernadores de algunos estados. En Texas ha caído Greg Abbott y en Florida, el feudo de Donald Trump, el republicano Byron Donalds ganó por un margen mínimo en un estado que hace cuatro años se decantaba con claridad por su partido.
Trump llegaba a la cita con la popularidad más baja de un presidente en esa fase del mandato en 80 años. En 2025 regresó a la Casa Blanca con más fuerza que nunca y en menos de dos años ha dilapidado ese capital político. Buena parte de la derrota lleva su firma. Impuso candidatos débiles o polémicos en muchas primarias, caso del fiscal general de Texas Ken Paxton frente al senador John Cornyn, forzó la retirada de senadores incómodos y dividió al partido en Georgia.
Pero la economía ha sido el factor decisivo. La mayor parte de los votantes asegura que el coste de la vida es su principal preocupación. La gasolina se ha encarecido mucho en el último año, las hipotecas están en máximos y la inflación supera desde hace meses a la subida de los salarios. Los aranceles, que Trump mantuvo incluso después de que el Tribunal Supremo los anulase, han castigado al cinturón agrícola y a los consumidores. La guerra contra Irán, emprendida junto a Israel a principios de año sin una estrategia clara ni unos objetivos claros, ha tensado los mercados energéticos y la rechaza una amplia mayoría. A ello se ha sumado la sensación de corrupción alimentada por los negocios de la familia presidencial, un problema que los votantes sitúan incluso por delante de la inflación.
La coalición que llevó a Trump a la presidencia se ha resquebrajado. Los hispanos, en los que los republicanos confiaban hasta el punto de redibujar distritos en el sur para aprovecharse de sus votos, han vuelto en masa a los demócratas, lo que ha desbaratado la ingeniería electoral republicana. Los independientes se han alejado aún más y muchos votantes republicanos han dado la espalda a sus propios candidatos quedándose en casa.
Eso sí, los demócratas no deben confundir el castigo con una adhesión inquebrantable ya que buena parte del electorado sigue viendo con malos ojos a su partido. Ahora tendrán que pactar un programa, decidir hasta dónde llevar las investigaciones sobre el presidente y lidiar con sus propias divisiones internas. Se abre un periodo de Gobierno dividido y de choques constantes.
Para los republicanos empieza una etapa incierta. Quienes juraron lealtad a Trump están entre la espada y la pared. Pueden perder su escaño si se distancian de él, pero también pueden perderlo si siguen a su lado. El partido necesita decidir qué quiere ser cuando Trump ya no esté. La pregunta de fondo es quien será su sucesor y hasta qué punto querrá ser heredero de Donald Trump.
0:00 Introducción
3:36 Una derrota sin paliativos
19:00 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU
21:16 Los precios, la guerra y el desgaste
32:34 Una coalición rota y un partido sin rumbo
39:32 La dimisión de Óscar Puente
48:48 Accidente aéreo en Florida
53:38 La acampada de Lisboa
#FernandoDiazVillanueva #midterms #eeuu
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Tercermundización ferroviaria
2026/10/29
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Este miércoles un AVE de Renfe embistió a un tren de Iryo detenido en Urda (Toledo), sobre la misma línea Madrid-Sevilla donde descarriló el de Adamuz hace nueve meses. La seguridad ferroviaria descansa en capas superpuestas para que nunca fallen todas a la vez, pero aquí cayeron las tres. Primero se vino abajo el sistema de señalización en cientos de kilómetros, una tecnología antigua que debía haberse sustituido hace años y cuya renovación se adjudicó pero jamás se ejecutó. Luego el centro de control de Adif autorizó al AVE a circular a velocidad normal cuando sabía que el Iryo seguía parado y sin poder reiniciar su equipo. Por último, durante más de diez minutos nadie avisó a nadie y el AVE avanzó sin frenar hacia una vía ocupada.
Tras el accidente de Adamuz, el Gobierno de Pedro Sánchez esquivó toda responsabilidad a base de propaganda y sentimentalismo, y todavía hoy no existe explicación oficial. Ocurre lo mismo con el apagón, la DANA o el asalto a Ceuta, siempre es culpa de otro, nunca del Gobierno. El Ministerio de Transportes pasó de José Luis Ábalos y su presunta trama de mordidas a Óscar Puente, cuyo principal trabajo consiste en insultar a los ciudadanos en las redes sociales. Los puestos técnicos se repartían por fidelidad entre militantes. Con recaudación récord y miles de millones de fondos europeos, las infraestructuras se deterioran y España se tercermundiza a costa de vidas humanas. Las tragedias no deben politizarse, pero eso no significa que no haya que preguntar qué pasó, quién responde y cómo evitar que se repita. Lo verdaderamente insoportable es que esas preguntas ya se hicieron hace nueve meses.
La campaña del desastre
2026/10/28
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Oficialmente la campaña electoral no arrancará hasta el 13 de noviembre, pero nadie ha esperado a esa fecha. Desde que Pedro Sánchez anunció a principios de mes la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre, los partidos se comportan como si ya estuviésemos en ella. Los candidatos recorren platós de televisión y emisoras de radio, conceden entrevistas a los periódicos y protagonizan mítines. Cada palabra, cada gesto se calcula en clave de voto. Con el cierre de las listas hoy, la precampaña ha dejado de serlo en todo salvo en el nombre.
El adelanto tiene su origen en la vivienda. A finales de septiembre el desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años cuyo contrato de su alquiler de renta antigua estaba extinguido desde hace años, desató una ola de protestas que acabó con una acampada en la Puerta del Sol. El Gobierno respondió con dos decretos que el Congreso tumbó días después. Sánchez, sin presupuestos, sin Junts y con Ceuta y los tribunales comiéndole la agenda, encontró en la carestía de la vivienda una salida airosa, y un asunto en el que pensaba que podría utilizar como ariete contra la oposición a pesar de que lleva ocho años y medio en el poder.
Las candidaturas ya están cerradas. El PSOE las presentó el pasado día 17 con Sánchez de nuevo al frente por Madrid. El PP aprobó este lunes las suyas, con Alberto Núñez Feijóo encabezando la lista por Madrid y una renovación en provincias. Santiago Abascal repite como número uno de Vox. A la izquierda del PSOE, el Frente Amplio de Ada Colau agrupa a Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y otra docena de siglas, pero sin Podemos, que irá por su cuenta.
La gran novedad ha llegado por el Senado. El PSOE y el Frente Amplio pactaron candidaturas conjuntas en más de 40 provincias con el objetivo de arrebatar al PP la mayoría absoluta en la Cámara Alta. Feijóo y Abascal entendieron el envite y han cerrado un acuerdo de idéntica naturaleza con renuncias cruzadas en nueve provincias. La derecha aspira a los tres quintos que le permitirían desbloquear la renovación del Tribunal Constitucional.
Aún no hay programas electorales, pero los temas de campaña ya están sobre la mesa. La izquierda quiere hablar de vivienda y la derecha de inmigración. La crisis de Ceuta del pasado verano explica que Feijóo eligiese la ciudad autónoma para su primer viaje tras la convocatoria y que Abascal pasase allí el día de la Hispanidad. La corrupción, con José Luis Ábalos y la trama de Leire Díaz como estandartes, es el lastre que arrastra el PSOE y que el PP recuerda a diario.
Sánchez, por su parte, ha vuelto al guion que mejor conoce, el de la trinchera. Su mensaje se reduce a movilizar al votante de izquierdas ante lo que describe como una involución si gobiernan PP y Vox. Apela al voto en contra, algo que ya le ha funcionado en otras ocasiones. La incógnita es si el miedo movilizará esta vez de la misma manera o si el desgaste tras tantos años en el poder pesa ya más que el recurso al frentismo. A modo de remate ayer se produjo un alcance entre dos trenes de alta velocidad en la provincia de Toledo. Se desconocen aún las causas, pero todo indica que se debió a problemas en la infraestructura de Adif. Al cierre de esta edición se contabilizan ya 64 muertos. Este accidente influirá decisivamente en la campaña.
Para tratar este tema y dar a nuestra manera comienzo a la campaña vuelve a La ContraCrónica Miquel Rosselló, a quien ya tuvimos por aquí hace unas semanas valorando la acampada en la Puerta del Sol.
0:00 Introducción
4:03 La campaña del desastre
19:22 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/
36:36 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU
#FernandoDiazVillanueva #pedrosanchez #elecciones2026
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Claude sale a Bolsa
2026/10/27
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Anthropic, la empresa creadora de Claude, presentó ante la SEC este lunes la documentación para su salida a bolsa, una operación que puede ser la mayor de la historia. La intención es que la compañía cotice en el Nasdaq a mediados de noviembre y consiga captar unos 100.000 millones de dólares con una valoración que podría rondar los dos billones, es decir, por encima del récord que fijó SpaceX en junio.
Las cuentas de Anthropic no son nada malas, muestran un crecimiento espectacular en el último años. Los ingresos del primer semestre se han multiplicado por más de trece con respecto al año anterior, impulsados sobre todo por Claude Code, su herramienta de programación. Las pérdidas netas que figuran en el folleto obedecen casi por completo a ajustes contables vinculados a los instrumentos con los que se ha estado financiando hasta ahora. Su negocio habitual ya roza la rentabilidad y ha obtenido incluso beneficio operativo en el segundo trimestre. También ha reducido de forma notable el capitulo de gasto correspondiente a la computación y mantiene una buena posición de tesorería .
Pero ya no crece como hace unos meses. El crecimiento del tercer trimestre de este año ha sido muy inferior al del anterior, grandes clientes como Meta Platforms y Microsoft tienen alternativas propias y OpenAI le disputa el terreno con Codex. La clientela, además, está muy concentrada, buena parte de las ventas llega a través de las plataformas en la nube de los gigantes tecnológicos y el auge de los modelos abiertos amenaza con presionar los precios a la baja.
Con todo, su mayor desafío es la infraestructura. Anthropic ha firmado contratos de computación de cientos de miles de millones de dólares, en su mayor parte irrevocables, con Google, Amazon, Microsoft, Broadcom y otros proveedores, entre ellos la división de inteligencia artificial de Elon Musk. Si prosperan las negociaciones en curso, sus compromisos se acercarán a los 750.000 millones. Sus socios no le ofrecen toda la capacidad que pide porque los ven como competidores, de modo que la compañía ha empezado a comprar sus propios chips. Eso contendrá costes a largo plazo, pero les convertirá en un negocio más intensivo en capital y eso tendrá como contrapartida que sea necesaria más más financiación. A ello se añade la oposición a los centros de datos. Si la demanda flaquea, la empresa quedará atada a contratos que no podrán romper.
El gobierno corporativo deja a los accionistas corrientes casi sin voz. Un fideicomiso nombrará a la mayoría del consejo y los siete cofundadores, encabezados por los hermanos Dario y Daniela Amodei, controlarán la mayoría de los votos mediante acciones especiales. El folleto de presentación dedica un tercio de su extensión a los riesgos que su propia tecnología entraña, algo realmente llamativo.
La salida a bolsa de Anthropic parece pensada para que empleados e inversores hagan caja mientras dure el auge de la IA, y su vocación de beneficio público anticipa que la empresa seguirá pidiendo más intervención estatal sobre la inteligencia artificial.
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0:00 Introducción
3:41 Una máquina de facturar sin precedentes
18:59 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/
20:42 Un apetito de computación sin fondo
31:21 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU
32:59 Una empresa pública gobernada en privado
41:01 Compra de votos
45:36 Nacionalización de los cubanos
51:15 Las entrevistas de Jordi Wild
#FernandoDiazVillanueva #anthropic #claude
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La remontada de Lula
2026/10/26
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Luiz Inácio Lula da Silva ganó este domingo la segunda vuelta de las presidenciales brasileñas frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro. Consigue de este modo un cuarto mandato que ningún otro presidente brasileño había conseguido antes. Lula cumple hoy 81 años y su victoria, aunque clara, no ha sido arrolladora. Se ha impuesto por algo menos de cuatro puntos, con más holgura eso sí, que hace cuatro años ante el padre de su contrincante.
La victoria constituye una remontada. Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta a principios de mes, todas las encuestas le daban como favorito y desde el fin de la dictadura nadie había conseguido reponerse de una derrota en la primera vuelta. Lula lo consiguió en solo tres semanas sumando muchos votos, más de hecho que todos los candidatos eliminados juntos. La clave ha estado en que ha conseguido movilizar a quienes se habían abstenido o que votaron en blanco el 4 de octubre. También ha recuperado Minas Gerais, el estado que desde hace décadas anticipa quién llegará a la presidencia. Para ello rehizo por completo una campaña que hasta entonces había sido un tanto torpe y anticuada. Se lanzó a las redes sociales con la ayuda de un diputado evangélico que organizó en WhatsApp a millones de simpatizantes. Contribuyó también el problemático pasado de Flávio Bolsonaro, que sufrió en los debates televisados y cometió algunos errores graves en la recta final de la campaña.
El tercer ingrediente fue el gasto público. Lula disparó las ayudas sociales, rebajó la jornada laboral sin recorte de sueldo, prometió transporte gratuito los fines de semana y condonó deudas a pequeños empresarios, un paquete de gasto cuyo coste supera el 2% del PIB. Lo ha hecho en un país con la inflación demasiado alta, unos tipos de interés elevadísimos, una deuda en ascenso y un crecimiento raquítico. También se ha apropiado de reclamos tradicionales de la derecha, como rebajar la edad de responsabilidad penal hasta los 16 años para aquellos que cometan delitos graves. El proceso, además, quedó empañado por el Tribunal Supremo. Un escándalo bancario salpicó en septiembre a uno de sus magistrados más significados contra los Bolsonaro, y el día de la votación otro juez, antiguo abogado de Lula, prorrogó dos horas el cierre de los colegios a petición de su partido. Flávio Bolsonaro se ha negado a reconocer el resultado y pedirá su anulación, igual que hizo su padre hace cuatro años, aunque por ahora no ha aportado prueba alguna de fraude.
Lula se enfrenta a un panorama muy difícil. La derecha domina las dos cámaras del Congreso y buena parte de los gobiernos estatales, la situación fiscal exige un ajuste que contradice todo lo prometido en campaña y la Constitución le impide volver a presentarse, por lo que corre el riesgo de quedarse sin autoridad desde el primer día. En el exterior se ha quedado solo como último representante de la izquierda sudamericana en una parte del mundo alineada sin fisuras con Donald Trump, con quien mantiene una pésima relación. Su triunfo demuestra que el bolsonarismo tiene un techo, pero no se debe de olvidar que casi la mitad del país prefirió a su rival.
0:00 Introducción
3:33 El milagro de las tres semanas
18:27 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/
20:10 La chequera y la toga
29:08 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU
30:46 Un presidente sin red
40:06 Impugnación electoral en Brasil
48:29 El efecto de la ley de nietos
53:40 Votar el 29-N
#FernandoDiazVillanueva #lula #brasil
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¿Adiós a la acampada?
2026/10/26
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La acampada de la Puerta del Sol se encuentra en su última fase y ya prepara su final. Después de cuatro semanas ocupando el ‘kilómetro cero’ de Madrid, los manifestantes han comenzado a retirar algunas tiendas y trabajan en una "desescalada" que culminará el próximo 11 de noviembre, coincidiendo con la huelga general. Es la fecha más probable para el final de la acampada, a falta de celebrar una asamblea entre los ‘habitantes’ del campamento que lo ratifique.
"Nos gustaría darle un final a esto que sea un poco simbólico, que culmine en algo bastante grande", ha explicado este domingo a Efe Zaira Pagán, portavoz de la comisión de Comunicación de la acampada. La intención, según explica, es que la retirada no se limite a desmontar las tiendas, sino que sirva para cerrar esta etapa de la protesta y dar paso a nuevas formas de movilización. La huelga general aparece así como horizonte, aunque todavía no existe un acuerdo definitivo.
Elecciones constituyentes
2026/10/25
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Pedro Sánchez ha planteado las elecciones generales de finales de noviembre como un duelo entre la razón y la barbarie, entre el bien y el mal. Él se identifica, naturalmente, con el bien. Lo dejo dicho de forma muy gráfica con un vídeo grabado en solitario frente al Guernica, un cuadro que simbolizaba la reconciliación entre españoles y que ahora sirve de decorado para una campaña de puro trincherismo. El presidente del Gobierno se presenta como el último dique europeo frente a Donald Trump y reduce el voto a una sola consigna, la de frenar a Vox. Es la lógica del muro, que convierte al adversario en enemigo moral y hace de la polarización una herramienta de poder.
Esa estrategia necesita que Vox ocupe el centro del escenario. Si el partido de Santiago Abascal monopoliza la atención, el PSOE se ofrece como refugio para quienes temen verles en el Gobierno y, al mismo tiempo, se crea en la derecha la sensación de que Vox está desplazando al PP. La calle pone las imágenes y la agitación. En las últimas semanas se han sucedido los boicots a los mitines de Abascal, las acampada que en Madrid ha tomado la Puerta del Sol con el consentimiento del Gobierno y los cortes de tráfico de los profesores contra Isabel Díaz Ayuso. El punto culminante llegará a mediados de noviembre con una huelga general de los grandes sindicatos dirigida contra la oposición, algo de lo que no hay precedentes.
Para Sánchez el Estado es un botín. Los organismos independientes han caído en manos de fieles al Gobierno, y ese mismo sentido patrimonial del Estado explica la cadena de escándalos que salpica a su familia y a sus colaboradores. La investidura comprada con la amnistía, años de gobierno sin presupuestos y el intento de aprobar decretos en la Diputación Permanente invocando a la calle muestran a las claras que la democracia en España se ha deteriorado mucho.
Solo quedan dos contrapesos: la prensa independiente y la Justicia. El Gobierno ha convertido a los jueces en el enemigo interior. Los tribunales exigen al Gobierno los datos de la ley de nietos, pero, por lo que sabemos, muy pocos han acreditado su derecho a adquirir la nacionalidad. También están pidiendo al PSOE los contratos y la contabilidad del partido, algo que podría acabar en la imputación del PSOE como persona jurídica. La respuesta oficial es desacreditar a los magistrados, como hicieron en su día Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
A todo ello se suman los problemas económicos que el Gobierno niega una y otra vez. Los impuestos no han hecho más que subir, los salarios se encuentran estancados, la vivienda disparada y la productividad no avanza. Buena parte de la población depende del Estado, lo que explica que el sanchismo sea tan resistente a los escándalos. Las encuestas, que al principio auguraban una mayoría holgada para la derecha, han ido enfriándose. Alberto Núñez Feijóo juega a la defensiva, carece de discurso propio y está atrapado entre la necesidad de contar con Vox y el temor a parecer su rehén. Vox, por su parte, recoge los frutos sin apenas esfuerzo.
Estas elecciones tienen un carácter constituyente. Lo que está en juego no es una orientación política sino la salud de las instituciones. La victoria que de verdad importa no es gobernar, sino disponer de una mayoría capaz de restaurarlas y hacer las muchas reformas que se han ido aplazando durante años. Eso exige que Feijóo deje de ser secundario en su propia campaña.
0:00 Introducción
3:50 Razón o barbarie
19:19 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/
21:02 El Estado como botín
32:10 Contra el pesimismo”… https://amzn.to/4m1RX2R
33: 48 Una mayoría para reconstruir
42:59 El voto en el extranjero
46:56 Las reformas en Francia
52:25 Horizonte temporal
#FernandoDiazVillanueva #elecciones2026 #pedrosanchez
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Ormuz, Brasil y el ébola
2026/10/22
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Octubre ha sido el mes más tenso en Ormuz desde el comienzo de la guerra. La Guardia Revolucionaria iraní asegura haber alcanzado varios petroleros y el Gobierno de Estados Unidos lo desmiente en parte, aunque a Irán le basta con asustar a navieras y aseguradoras para encarecer el crudo. Los hutíes golpean instalaciones petroleras saudíes, mientras Benjamín Netanyahu cierra Cisjordania en vísperas de unas elecciones que le favorecen con el país en vilo. Nadie quiere una guerra total, pero todos quieren parecer capaces de librarla.
Brasil, gran productor y consumidor de petróleo, vota este domingo partido en dos. Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, hoy en prisión, superó por poco a Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta, y los sondeos auguran un empate. Lula conserva el nordeste y las rentas bajas, mientras que Flávio se apoya en el sur agrícola, el voto evangélico y las clases medias urbanas. Una victoria del bolsonarismo acercaría el país a Donald Trump y abriría un choque con el Supremo por la condena del padre. Con Lula continuaría la apuesta por los BRICS.
En el Congo, la desconfianza hacia las instituciones tiene consecuencias mortales. El brote de ébola de Ituri, declarado en primavera, es ya el mayor de la historia del país, con miles de muertos y contagios en varios países vecinos. La cepa Bundibugyo no tiene vacuna, y la violencia y el recelo hacia un Estado ausente hacen que los enfermos se escondan. La ayuda internacional, como siempre, llega tarde.
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Historia de un cometa
2026/10/22
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El cometa Halley es un bloque de hielo y polvo de unos 15 kilómetros de diámetro que recorre una órbita muy alargada alrededor del Sol. Se acerca hasta pasar entre Mercurio y Venus y se aleja más allá de Neptuno, en sentido contrario al de los planetas. Vuelve cada 76 años aproximadamente. Es el único cometa de periodo corto visible a simple vista con regularidad y el primero cuyo regreso se predijo. Su última visita, a mediados de los años 80, fue muy esquivo, pero a cambio se enviaron varias sondas espaciales que pudieron estudiarlo de cerca. La próxima, en el verano de 2061, promete un espectáculo mucho mejor.
Los astrónomos chinos lo observaron y lo dejaron anotado ya en el siglo III antes de Cristo y desde entonces ya no faltó en sus anales. Los escribas de Babilonia lo registraron en tablillas de barro. Para los romanos fue una fuente de malos augurios, el historiador Dión Casio lo asoció a la muerte de Marco Vipsanio Agripa. Pasó sobre Europa durante la invasión de Atila y quitó el sueño a Luis el Piadoso, el hijo de Carlomagno. Quedó bordado en el tapiz de Bayeux el año en que Guillermo el Conquistador se hizo con Inglaterra. También inspiró a Giotto di Bondone una estrella de Belén con cola. El papa Calixto III confió en que fuese un presagio de que los otomanos se estrellarían contra Belgrado, y así fue.
Siguiendo la visión cosmográfica de Aristóteles, durante siglos se pensó que los cometas eran fenómenos atmosféricos. En el siglo XVI se empezó a desmontar esa idea. Pedro Apiano observó que la cola huye siempre del Sol y Tycho Brahe demostró que los cometas estaban más allá de la Luna. Johannes Kepler, que sabía mucho de órbitas, creía que viajaban en línea recta y no volvían jamás.
El momento llegó, como con tantas otras cosas, con Isaac Newton, cuya ley de la gravitación universal permitía calcular órbitas. Edmund Halley la aplicó a los cometas del pasado y descubrió que los de 1531, 1607 y 1682 eran el mismo. Fue entonces cuando anunció su regreso para finales de 1758, aunque sabía que no viviría para verlo. Alexis Clairaut y sus colaboradores afinaron la fecha. La noche de Navidad de aquel año un granjero alemán lo divisó con su telescopio. El acierto consagró la física newtoniana y convirtió a los cometas en miembros del sistema solar, tanto que en el año 2061 estará de nuevo por aquí.
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Midterms, dinero y miedo
2026/10/21
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Donald Trump encara las elecciones de medio mandato con una estrategia que mezcla dos ingredientes clásicos en él: el dinero y el miedo. Como las elecciones las tiene cuesta arriba ha recurrido a la chequera. Desde la convención republicana de septiembre, el presidente no ha dejado de anunciar pagos a distintos colectivos. El más llamativo es un cheque de varios miles de dólares para cada adulto del país, una operación que costaría más de un billón, pero que sólo solo llegará a los bolsillos de los estadounidenses si su partido conserva el control de las dos cámaras del Congreso. A esa oferta se han sumado pequeñas devoluciones a pensionistas y a usuarios de la reforma sanitaria de Barack Obama, recompensas para quien denuncie fraudes, compensaciones a los veteranos de una base militar con problemas con el suministro de agua potable y concesiones a los productores de maíz condicionadas a que gane un senador concreto.
El recurso no es nuevo. Hace solo seis años el propio Trump fue quien firmó los cheques de la pandemia en vísperas de las presidenciales de 2020. Un par de años más tarde Joe Biden anunció la condonación de préstamos universitarios antes de las legislativas de 2022. Eso no evitó que su partido perdiera la Cámara de Representantes. Pero Trump ya prometió en el pasado pagos que nunca llegaron, quizá por eso las encuestas indican que la mayoría de los votantes ve con malos ojos su gran cheque, que además dispararía el déficit y alimentaría la inflación.
El campo ilustra bien la razón de estas ayudas. El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado un rescate de varios miles de millones de dólares para compensar a los agricultores por el encarecimiento del gasóleo y los fertilizantes, consecuencia directa de la guerra que el propio Trump hizo estallar en el golfo pérsico a finales de febrero. Pero por mucho dinero que vierta sobre los agricultores no pasará de ser un parche electoralista que deja intacto el origen del problema. El sector arrastra una deuda récord agravada por las guerras comerciales. Su confianza en el rumbo del país se ha desplomado en apenas un año, y eso pesa en estados tradicionalmente republicanos como Kansas o Texas, donde los escaños en el Senado están muy reñidos. Hoy las transferencias federales suponen ya casi un tercio de la renta agraria, una dependencia que los propios agricultores preferirían evitar.
El otro ingrediente es el miedo. Han vuelto aquellos anuncios televisados en los que el presidente prometía liberar al país de sus enemigos, junto a discursos como el del vicepresidente JD Vance, que ha acusado a los demócratas de ser el partido del odio. Recuperan una receta que Spiro Agnew, vicepresidente de Richard Nixon, bautizó en los años 70 como polarización positiva. Entonces sirvió de poco, porque a los votantes les preocupaban más la inflación, el paro y la guerra de Vietnam que las soflamas catastrofistas del Gobierno.
El mapa electoral no invita al optimismo para los republicanos. La impopularidad del presidente ha puesto en entredicho estados que parecían seguros, aunque los demócratas también tienen candidatos problemáticos y una marca electoral muy deteriorada por sus propios radicales. El Senado sigue en el aire y la Cámara de Representantes parece inclinarse hacia los demócratas. A los republicanos les queda la ventaja del dinero, aunque la historia nos dice que el bolsillo del votante pesa más que el miedo al adversario.
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0:00 Introducción
3:50 La chequera como programa electoral
20:44 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/
22:27 El campo, primera víctima de la guerra
31:14 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU
32:51 La vieja receta de la polarización
41:35 Disturbios en Francia
50:06 El desastre económico de Trump
#FernandoDiazVillanueva #midterms #trump
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Fábrica de españoles
2026/10/20
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La Ley de Memoria Democrática que aprobó el Gobierno de Pedro Sánchez en 2022 abría la nacionalidad española a los hijos y nietos de quienes tuvieron que exiliarse por la Guerra Civil y el franquismo. Exigía una doble condición, descender de un español y demostrar que ese antepasado se marchó perseguido. Días después de su publicación, Sofía Puente, directora general de Seguridad Jurídica y hermana del ministro Óscar Puente, firmó una instrucción que presumía exiliado a cualquiera que hubiese salido de España en aquellos años y extendía el derecho a casi todo descendiente de español. Una reparación pensada para unas decenas de miles de personas se transformó en un coladero de millones de solicitudes.
Los expedientes del consulado en México muestran hasta dónde ha llegado la cosa. Allí se ha nacionalizado a mexicanos cuyos padres nacieron en México décadas antes de la guerra, sin un solo documento que probase su ascendencia española. Entre ellos un alto cargo amigo del cónsul, nacionalizado semanas antes de las generales de 2023, y una senadora del PRI junto a toda su familia, con trato preferente incluido. Según fuentes consulares, la inmensa mayoría de los nacionalizados en México no tuvo ningún antepasado en España en aquellos años.
El Tribunal Supremo suspendió el pasado mes de septiembre los efectos electorales de la instrucción y deja sin voto a unos 163.000 nacionalizados, salvo que su consulado acredite que descienden de exiliados de verdad. El Gobierno alega que no puede distinguirlos porque los expedientes se tramitaron a mano, y el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ha recurrido al Constitucional para que voten en las elecciones de finales de noviembre.
Lo que nació como una ley de memoria ha terminado bajo la sospecha de servir para fabricar votantes, y esa sombra acompañará a las próximas generales gane quien gane.
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¿Por qué arde Francia?
2026/10/20
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Francia atraviesa desde hace más de un mes las protestas más violentas de su historia reciente, algo nada menor en un país donde las manifestaciones callejeras son muy habituales. Todo empezó con una protesta estudiantil por el mal estado de los liceos, pero se ha convertido en un movimiento amplio y difuso contra el coste de la vida, los recortes del gasto público, el Gobierno de Sébastien Lecornu y el presidente Emmanuel Macron. Sindicatos, activistas de izquierda y antiguos chalecos amarillos se han unido a una movilización que este fin de semana sacó a la calle a medio millón de personas. La movilización del sábado se saldó con miles de detenidos, casi mil policías heridos, un manifestante muerto y miles de comercios saqueados. Ardieron edificios públicos, cayeron símbolos de la República y bandas de encapuchados vaciaron tiendas de lujo en Burdeos y París.
Macron atribuye la violencia a grupos organizados de extrema izquierda y a delincuentes oportunistas, aunque admite que muchos manifestantes tienen motivos legítimos de queja. Lecornu apunta a la Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, que niega toda responsabilidad y acusa a la Policía de haber provocado la escalada violenta. El Gobierno ha decretado toques de queda parciales y no descarta declarar el estado de emergencia.
Nada de esto es nuevo. Las revueltas callejeras son una tradición de la que muchos franceses presumen. Desde la Revolución impera la convicción de que cualquier problema debe politizarse y de que la calle tiene poder para cambiar las cosas. Esa mística atraviesa todo el espectro ideológico y se alimenta de la debilidad de partidos y sindicatos, incapaces de canalizar el descontento, y de un Estado centralizado y presidencialista con muy pocos contrapesos. Y como la protesta suele funcionar, los gobiernos, temerosos, responden con una dureza que solo empeora las cosas. Pese a su declive, Francia sigue exportando símbolos e ideas radicales a izquierda y derecha.
Quien más gana con el caos es Marine Le Pen. Con Macron fuera de juego en las presidenciales de la próxima primavera tras agotar sus dos mandatos, la líder de Agrupación Nacional se presenta como la única capaz de restablecer la ley y el orden. Ya actúa, de hecho, como si gobernase. Las encuestas la colocan muy por delante y el protagonismo que Mélenchon ha ganado con los disturbios hace más probable un duelo final que ella ganaría con holgura. El partido que antes asustaba a los mercados se ofrece ahora como garantía de estabilidad frente a un Gobierno impopular con un déficit desbocado y una deuda que encarece la financiación del país por encima de la de Italia o Grecia.
Esas cuentas impiden a Macron comprar la paz social como hizo con los chalecos amarillos. El debate sobre la seguridad aplaza la discusión de fondo sobre la viabilidad del extremadamente generoso estado del bienestar francés. Los principales candidatos ni la plantean y prometen más gasto, e incluso rebajar la edad de jubilación. Sobre Le Pen pesa una condena por malversación que quizá la obligue a hacer campaña bajo vigilancia judicial, pero nada parece frenarla.
Contenido:
0:00 Introducción
3:43 Un sábado de fuego y saqueo
14:14 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/
15:58 Un país que se gobierna desde la calle
28:00 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU
29:38 Le Pen recoge la cosecha
38:46 La falta de educación financiera
45:23 Los robos en el comercio electrónico
49:24 ¿Volverá Sánchez a gobernar?
#FernandoDiazVillanueva #macron #francia
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Putin sueña con Yalta
2026/10/19
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Vladimir Putin lleva un cuarto de siglo intentando devolver a Rusia el rango de gran potencia que tuvo en tiempos de la Unión Soviética. Tiene el mayor arsenal nuclear del mundo, pero su economía supera por no mucho a la española y su población mengua y envejece. Por eso persigue una nueva Yalta con China en el lugar que ocupó el Reino Unido en 1945. A principios de este mes propuso a Donald Trump una cumbre con Xi Jinping en Shenzhen para decidir el futuro de Ucrania sin Volodímir Zelenski. El Gobierno de Estados Unidos no la descarta y el chino no se opondrá.
La propuesta llega en el mejor momento de su relación con Trump. En esa misma llamada Trump cerró la compra de gasóleo ruso con la esperanza de abaratar el combustible antes de unas elecciones de medio mandato en las que los republicanos podrían perder las dos cámaras del Congreso y condenarle a dos años de bloqueos y problemas. Pero eso no funcionará. El precio lo ha disparado la guerra de Irán y el volumen que pueden inyectar los rusos es muy pequeño. Eso sí, dejará miles de millones de dólares en las arcas del Kremlin.
Poco después Trump congeló las sanciones de una ley contra la energía rusa que él mismo había firmado. Putin respondió con uno de los mayores ataques de la guerra contra la red eléctrica ucraniana, pero en la Casa Blanca siguen culpando a Ucrania de que la tregua energética no prospere.
Todo gira en torno a las refinerías. Los drones ucranianos están dañando la principal fuente de ingresos rusa y Trump exige a Zelenski que pare ya. Ante su negativa ha firmado el acuerdo del diesel, ha reducido el apoyo técnico y ha amenazado con recudir también la información de inteligencia que es vital para la defensa de Ucrania. La respuesta ucraniana fue el mayor ataque con drones de la guerra contra San Petersburgo, la ciudad natal de Putin.
Con todo este ruido, Estados Unidos y sus socios europeos trabajan en un plan de paz que combina la reconstrucción de Ucrania, garantías de seguridad parecidas a las de la OTAN, un gran acuerdo energético entre Rusia, Ucrania y Europa y un alto el fuego en la línea del frente que dejaría a Rusia el territorio ya ocupado. Los europeos lo apoyan porque la guerra es una carnicería a la que no se le ve el final. El problema es que Putin quiere la victoria y no una tregua, con cada concesión gratuita que le dan se esfuman los motivos para negociar.
Para Putin la cumbre consolidaría a Rusia en el club de las grandes potencias y dejaría fuera a Europa. Para Xi Jinping sería un éxito diplomático, aunque un tanto arriesgado. En Taiwán crecería el temor de que su destino se negocie algún día del mismo modo. Europa sabe que no puede sustituir los sistemas de alerta temprana, los misiles Patriot ni los satélites estadounidenses. Sufre además sabotajes rusos, presupuestos al límite y mucha polarización política. En Alemania la derecha populista que lidera las encuestas pide volver a comprar gas natural ruso. El único consuelo es que las críticas a Trump crecen en ambos partidos. Pero si las urnas le castigan buscará culpables fuera, empezando por Zelenski y continuando por todos los líderes europeos que no le bailan el agua.
Contenido:
0:00 Introducción
3:42 La fotografía que busca Putin
13:53 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/
15:37 Un plan de paz a contrapelo
26:51 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU
28:28 Europa, fuera de la mesa
36:10 Las reformas que nadie quiere hacer en Europa
44:15 Hispanos o latinos
53:49 Los envíos de Amazon
#FernandoDiazVillanueva #putin #ucrania
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El ocaso del macronismo
2026/10/18
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Francia ha vivido estos últimos días algunas de las jornadas de protesta más violentas de los últimos años. El pasado sábado más de medio millón de personas salieron a la calle en todo el país. Al calor de las manifestaciones, grupos de encapuchados asaltaron el ayuntamiento de Marsella, quemaron la oficina de turismo de Lyon y prendieron fuego al consistorio de Limoges, un palacete decimonónico que ha quedado prácticamente destruido. En París ardieron coches y barricadas a pocos metros del Elíseo.
Todo empezó hace poco más de un mes en un instituto de la periferia parisina. Los alumnos pedían más profesores, poner remedio a la masificación en las aulas y dinero para arreglar los liceos, que por falta de inversión se encuentran en muy mal estado. Nadie en el Gobierno le dio importancia hasta que se sumaron los sindicatos, los restos de los chalecos amarillos y la izquierda de Jean-Luc Mélenchon. De este modo, lo que era una queja escolar se ha convertido en una enmienda a la totalidad sobre el coste de la vida y el deterioro de los servicios públicos.
El problema es que la república francesa ya no tiene con qué atender esas demandas. La deuda supera holgadamente el 115% del PIB y camina hacia máximos históricos, el déficit lleva años muy por encima de lo que permiten las reglas europeas y los intereses se comen una parte cada vez mayor del presupuesto. El primer ministro, Sébastien Lecornu, ha planteado unos recortes moderados si se comparan con los que sufrieron Grecia o Portugal hace 15 años, pero han bastado para incendiar la calle en un país que paga impuestos propios de Escandinavia, pero cuyos ciudadanos sienten que reciben cada vez menos a cambio. De fondo aparece el elefante en la habitación: un sistema de pensiones de reparto ya insostenible que nadie se atreve a reformar.
Emmanuel Macron llegó al Elíseo hace casi diez años. Prometo liberar al país de la burocracia, dinamizar la economía y arrinconar a los extremos del arco político. Su presidencia ha sido una cadena de crisis, desde los chalecos amarillos y la pandemia hasta una reforma de las pensiones que terminó suspendida para salvar al Gobierno. La disolución de la Asamblea hace dos años dejó un parlamento partido en tres bloques irreconciliables y un desfile de primeros ministros más propio de la cuarta República que de la quinta. De sus grandes promesas apenas queda nada. Cada vez que la calle aprieta el Gobierno acaba cediendo, una lección que los franceses se han aprendido de memoria.
A todo ello se suma su imagen de presidente de los ricos, algo a lo que ha contribuido su propio estilo presidencial, algunas frases desafortunadas y un estilo distante que ha terminado hundiendo su popularidad. Al ocupar todo el centro, el macronismo ha convertido a los extremos en la única alternativa. Con las presidenciales a la vuelta de la esquina y sin un heredero claro, Marine Le Pen y Mélenchon se perfilan como favoritos para la segunda vuelta. Gane quien gane, heredará los mismos problemas y, según se desprende de sus promesas, aplicará las mismas recetas de más gasto, jubilaciones más tempranas e impuestos más altos. Lo único que queda por saber es donde sacarán el dinero.
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Contenido:
0:00 Introducción
3:37 Un Estado sin margen
18:06 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/
19:50 Presidencia jupiterina
30:14 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU
31:51 El presidente de los ricos
40:03 Protestas en Francia
52:20 Las reformas que nadie quiere hacer en Europa
¿Roban los paquetes de Amazon?
2026/10/16
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En los dos últimos meses Amazon me ha perdido tres paquetes. El último era un regalo de cumpleaños que encargué con más de una semana de margen para recogerlo en el Amazon Locker de la estación de Metro de Embajadores. La entrega se fue aplazando hasta que la web dejó de darme fecha. Reclamar es una odisea. La atención al cliente se esconde tras un laberinto de pantallas pensado para que uno se rinda. Tras una llamada y varias horas de chat, saltando de un agente a otro como si hablase con replicantes, me dijeron que solo cabía el reembolso. Me quedé sin regalo, y de eso tendría que responder Raquel Mur, la directora general de Amazon Logistics en España.
La pregunta es inevitable. Cuando Amazon dice que un paquete se ha perdido, ¿quiere decir que se lo han robado? En el comercio a eso se le llama merma, una palabra contable que mete en el mismo saco la fruta podrida y lo que alguien se lleva sin pagar. Y en Amazon se llevan mucho. La policía ha desmantelado al menos cinco tramas en los últimos siete años. Empleados del almacén de San Fernando de Henares que sacaban móviles caros camuflados en pedidos baratos, transportistas subcontratados que abrían los camiones por el camino y, la más reciente, una red de sociedades pantalla que la Guardia Civil destapó a principios de año y que se había llevado unos tres millones de euros. Siempre gente de dentro de una cadena logística cada vez más larga.
Lo llamativo es el doble rasero. Cuando el agujero es grande, Amazon pone cámaras ocultas y llama a la policía. Cuando se trata de un simple pedido, reembolsa y cierra la incidencia. El tiempo perdido y el regalo que no llegó también son merma, pero esa es la mía y no figura en ninguna hoja de cálculo.
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