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Valoracion
5de
Este podcast tiene
322 episodios
Idioma
SpanishEditor
tecnicaformula1Explicito
No
Fecha de creacion
2016/12/09
Ultimo episodio
2026/10/20
Duracion media
-
Frecuencia de publicacion
4 dias
Descripcion
Analizamos la F1 al detalle, desde todos los puntos de vista posibles a través de entrevistas y tertulias: noticias, opiniones especializadas, técnica, estadísticas, interpretaciones de la mano de periodistas, ingenieros y pilotos. Pero no sólo de F1 vive el hombre, así que también hablamos del WEC y la Fórmula E. Utiliza https://www.speakpipe.com/tecnicaformula1 para dejarnos en audio las preguntas, sugerencias o temas a tratar en nuestro podcast y con nuestros invitados. Facebook: facebook.com/podcasttecnicaformula1 Twitter: @RaulMolinaRecio
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Episodio 1022 · La F1 en el COTA, Max en GTs y las 6 horas de Barcelona
2026/10/20
¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
La Fórmula 1 descansó, pero el automovilismo tuvo un fin de semana bastante completo. Toyota se llevó el título del WEC con un doblete en las 6 Horas de Barcelona y Max Verstappen aprovechó la pausa para competir en GT en Portimão. Ahora toca regresar a los monoplazas: el Gran Premio de Estados Unidos abre otro triplete en el COTA, una de esas pistas que nos hacen esperar una buena carrera. Ojalá la F1 actual no se encargue de estropearla.
Toyota celebra por partida doble
Barcelona vio la celebración más importante. Toyota colocó sus dos coches al frente de la clasificación y acompañó el campeonato con una victoria del número 8, que terminó apenas 583 milésimas por delante del número 7.
Después de seis horas y 198 vueltas, menos de un segundo separó a los dos primeros.
El Ferrari número 50 de AF Corse completó el podio, a 39,725 segundos del ganador. Por detrás quedaron el Cadillac número 38 de Hertz Team Jota y el Ferrari número 83 de AF Corse, separados entre sí por poco más de medio segundo.
Toyota pudo celebrar así el resultado de sus dos coches y el título en una misma jornada. Ferrari tuvo que conformarse con la tercera posición, mientras Cadillac situó sus dos unidades entre los seis primeros, con el número 12 cerrando ese grupo.
El doblete permite resumir el desenlace de Barcelona, aunque una carrera de resistencia merece algo más que leer el orden de llegada.
El balance de las seis horas y del campeonato ocupa una parte central de esta semana, con Toyota como protagonista de una celebración que reunió todo lo que podía pedir al resultado final.
Verstappen termina noveno en Portimão
En Portugal, Verstappen compartió un Mercedes AMG con Ben Barnicoat y Chris Lulham. La alineación terminó novena, a 18,556 segundos de la victoria. Por tanto, su participación en GT acabó lejos del primer puesto, aunque dentro de un grupo con diferencias reducidas.
Ganó el Mercedes de GetSpeed de Aron, Götz y Schiller. Los Porsche de Feller, Preining y Buus, con Lionspeed GP, y de Schuring, Boccolacci y Picariello, con Boutsen VDS, completaron el podio a poco más de cinco segundos.
Inmediatamente detrás del coche de Verstappen terminó el Ferrari de AF Corse compartido por Costa, Leclerc y Wadoux.
El resultado del neerlandés ofrece otro asunto para el análisis: su actuación en Portimão y la carrera de una alineación que, como las demás, debe valorarse por el trabajo del conjunto, no por contar con una estrella en sus filas.
De vuelta a Estados Unidos
El COTA devuelve ahora la atención a la Fórmula 1. Comienza otro triplete y, con él, una nueva ocasión para comprobar qué puede ofrecer esta categoría en un circuito que nos gusta.
La previa pasa por las exigencias del trazado, la puesta a punto, los neumáticos y los pronósticos de rendimiento.
Después de la pausa, vuelven las preguntas sobre quién llegará mejor preparado y qué carrera encontraremos el domingo.
Y, sobre todo, ¿qué pasará con la nueva F1 en estos circuitos “de la vieja escuela”?
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Episodio 1021 · La previa al GP de Estados Unidos (I)
2026/10/18
¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
La Fórmula 1 regresa esta semana en el Circuito de las Américas, después de una pausa que ha dejado sitio al WEC en Barcelona y a Verstappen compitiendo en GT en Portimão. El Gran Premio de Estados Unidos abre otro triplete y devuelve la categoría a una pista que nos gusta. La esperanza es sencilla: que los coches y la reglamentación permitan aprovecharla.
Entender la pista antes de señalar favoritos
El COTA invita a esperar una buena carrera, pero esta temporada hemos aprendido a contener los pronósticos. Antes de repartir favoritos toca entender qué exige el circuito, cómo pueden responder los equipos y qué papel tendrán los neumáticos y la gestión de sus coches.
La previa estadounidense empieza por el trazado. Sus características técnicas, la puesta a punto y el comportamiento de las gomas forman parte de una misma pregunta: qué necesita un coche para funcionar aquí y durante cuánto tiempo puede mantener ese rendimiento.
La elección de Pirelli y las referencias de Brembo sobre los frenos ayudan a preparar esa lectura. Son datos que permiten seguir el fin de semana con más criterio, aunque después los entrenamientos y la carrera puedan modificar las expectativas iniciales.
También llega el momento de los pronósticos. ¿Qué equipos encontrarán en el COTA un escenario favorable? ¿Quién podrá trasladar su rendimiento a la clasificación y sostenerlo después en carrera?
La previa sirve para ordenar esas preguntas,… deseando encontrar un resultado, al menos, divertido.
Sobre todo, queda una cuestión que atraviesa todo el análisis: ¿será la F1 capaz de ofrecer aquí la carrera que queremos ver?
Horner vuelve a poner el dinero sobre la mesa
Fuera de la pista, las declaraciones de Christian Horner añaden otro asunto al debate. Su afirmación de que los equipos grandes gastan más de 600 millones obliga a detenerse en las cifras y en qué se está incluyendo al hablar del coste de competir.
Una cantidad así llama la atención, pero necesita contexto antes de sacar conclusiones. El alcance de esas declaraciones forma parte de una conversación económica que acompaña cada vez con más frecuencia al análisis deportivo.
El programa también reserva espacio para la información de Daniel Pérez sobre el mercado de pilotos, antes de cerrar la previa con la habitual apuesta por la pole y el podio. Ahí ya no hay datos que resuelvan la discusión: toca elegir y esperar a comprobar cuánto hemos acertado… aquí sí que no hay premio, ni grande ni pequeño, se viene a jugar.
Nos preparamos así para el comienzo de otro tramo intenso del calendario, viendo ya el final, y con los campeonatos a punto de decidirse.
Después de una semana sin monoplazas, hay ganas de volver a verlos competir. El COTA pone el escenario; ahora falta que la carrera esté a su altura.
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Episodio 1020 · Singapur y el tedio de la F1
2026/10/13
¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
Se acabaron los fines de semana sprint de esta temporada y cuesta disimular el alivio. Singapur volvió a dejar esa sensación de haber visto demasiado antes de llegar al domingo: un viernes que anticipa las fuerzas de la clasificación y un sábado que enseña buena parte de lo que después será la carrera. Más sesiones competitivas no están garantizando más incertidumbre. El segundo episodio del Podcast Técnica Fórmula 1 aborda esa discusión: cómo recuperar incertidumbre y dejar que los pilotos vuelvan a ocupar el centro de la carrera.
Nos gusta la Fórmula 1.
Precisamente por eso resulta deprimente verla reducir el suspense mientras multiplica los procedimientos, los controles y las explicaciones que el espectador necesita para entender qué está pasando.
Marina Bay añadió otro ingrediente al malestar: los incidentes con el manejo de los controles durante la clasificación sprint y su repercusión en el resultado de algunos participantes.
Después del retraso por el fallo de software de Sepang, la categoría volvió a quedar atrapada en una discusión tecnológica cuando debería estar hablando de pilotaje y competición.
El sábado enseña demasiadas cartas.
Una carrera corta puede tener sentido si aporta una situación distinta, una lucha propia o un resultado que merezca la pena por sí mismo.
El problema aparece cuando funciona principalmente como una demostración anticipada del domingo.
En Singapur, donde adelantar sigue siendo complicado y la posición en pista pesa tanto, esa limitación resulta especialmente visible. Los pilotos tienen que valorar el riesgo de atacar entre muros, el coste de un daño y la recompensa disponible.
No basta con acortar la distancia para que todos decidan asumir más peligro.
Mientras tanto, el aficionado obtiene información que antes se iba descubriendo durante la carrera principal. Se aclaran ritmos, fortalezas y debilidades. El domingo puede confirmar lo que ya se ha visto, con menos espacio para la sorpresa.
Esto no significa que todos los fines de semana sprint sean idénticos ni que la carrera larga carezca de interés.
Significa que conviene evaluar el formato por lo que añade a la competición, además de por las horas de emisión que genera.
Cuando los controles también deciden.
El episodio de la clasificación sprint exige distinguir responsabilidades. Un error humano al manejar un control y un fallo de software no son la misma cosa.
Tampoco podemos adjudicar a una única causa todos los incidentes tecnológicos de esta temporada.
Pero el problema deportivo permanece: el funcionamiento de esos sistemas está teniendo un peso demasiado visible en lo que ocurre en pista. El aficionado acaba preguntándose si una diferencia viene del coche, del piloto, de una elección de energía o de una operación que no se ha ejecutado correctamente.
La tecnología siempre ha formado parte de la Fórmula 1. Lo preocupante es que ahora su complejidad termina dificultando la comprensión de la competición y convirtiendo algunos momentos decisivos en una discusión sobre procedimientos.
La FIA tiene una responsabilidad directa en la claridad de las reglas y en su aplicación. Los equipos y los pilotos tienen la suya en el manejo de los coches. Explicar dónde empieza y termina cada una sería un primer paso para recuperar confianza.
Ni las neutralizaciones rescataron la incertidumbre.
La carrera del domingo también dejó ejemplos de lo mucho que pesa el contexto.
El coche de seguridad virtual provocado por la parada de Gabriel Bortoleto no le dio vidilla a la prueba. El abandono de Franco Colapinto tampoco necesitó una neutralización que alterara el orden.
Más adelante, el incidente de Lance Stroll sí abrió otra ventana estratégica y perjudicó a Russell. Hamilton decidió mantenerse en pista, por su cuenta, y el desenlace de Ferrari acabó siendo muy diferente para sus dos pilotos.
Son decisiones que merecen análisis (en el Podcast lo tienen), pero una carrera no debería depender de qu
Episodio 1019 · Vodevil Singapur
2026/10/11
Singapur dejó una victoria que confirma a Verstappen como protagonista de este final de temporada y un campeonato cada vez más cerca de Antonelli. El análisis de ambos, junto con las estrategias y el rendimiento de los equipos, centra el primer episodio de la semana del Podcast Técnica Fórmula 1.
Un poco de todo.
Max Verstappen volvió a ganar en Singapur, Ferrari encontró en Charles Leclerc un rival capaz de mantener viva la carrera y Andrea Kimi Antonelli dio otro paso hacia su primer Mundial de Fórmula 1.
El italiano terminó tercero y ya podrá proclamarse campeón en la próxima cita, en Austin. Mientras Mercedes intenta comprender sus últimas evoluciones, su piloto sigue haciendo lo que exige un campeonato: sumar incluso cuando no tiene el coche para ganar.
Marina Bay confirmó el avance de Red Bull después de las buenas sensaciones de Bakú y la victoria en Sepang. Verstappen consiguió la pole por delante de los dos Ferrari y convirtió esa posición en un triunfo que no fue un paseo, aunque tampoco llegó a estar seriamente comprometido. Leclerc terminó a poco más de siete segundos. Antonelli, a casi veinticinco.
Son tres equipos en el podio, una imagen que tiene valor en una temporada dominada en los campeonatos por Mercedes.
Pero esas diferencias también cuentan una historia: Red Bull está aprovechando su recuperación, Ferrari puede discutirle parte del fin de semana y las flechas plateadas han perdido la claridad con la que empezaron el año.
Red Bull confirma su recuperación.
Leclerc salió bien y amenazó la primera posición, pero Verstappen reaccionó a tiempo para conservar el mando. A partir de ahí, el neerlandés construyó su carrera sin regalar oportunidades. Tenía ritmo y una posición desde la que podía controlar mejor lo que ocurría detrás.
La victoria refuerza una tendencia que ya no puede atribuirse únicamente a las características de Sepang. Singapur plantea un examen distinto, con más importancia de la tracción, las curvas lentas y la precisión entre muros. Red Bull volvió a responder.
Eso no significa que todos sus problemas hayan desaparecido. Isack Hadjar terminó décimo después de un fin de semana complicado y el equipo todavía tiene margen para convertir su velocidad en una cosecha más completa.
Pero Verstappen dispone otra vez de un coche con el que puede imponer condiciones.
Ferrari, por su parte, tuvo motivos para salir con una valoración positiva, aunque desigual. Leclerc sostuvo la persecución y acabó segundo. Lewis Hamilton, que había clasificado tercero, terminó sexto después de una carrera marcada por las decisiones estratégicas y la gestión entre compañeros.
La parada del británico, su decisión de seguir en pista durante una neutralización posterior y el intercambio de posiciones con Leclerc formaron parte de un domingo que acabó alejándolo del podio.
Ferrari tenía rendimiento; no consiguió convertirlo en el mismo resultado con sus dos pilotos.
Antonelli suma mientras Russell se atasca.
Antonelli volvió a sacar un resultado importante de un fin de semana que Mercedes no dominó. Salió cuarto y terminó tercero, por delante de los dos McLaren. Su adelantamiento a Norris en la parte final le permitió añadir otro podio a una campaña construida con velocidad, pero también con una regularidad que sus perseguidores no han podido igualar.
En su segundo año en Fórmula 1, el italiano está mostrando una capacidad para administrar el campeonato que va más allá de ganar carreras. En Bakú tuvo que remontar; en Sepang aceptó que Verstappen era más rápido; en Singapur volvió a aprovechar lo que había disponible.
George Russell ofreció la otra cara de Mercedes. Terminó noveno, atrapado en una carrera que las neutralizaciones y la posición en pista tampoco ayudaron a enderezar.
La distancia entre ambos compañeros vuelve a crecer y Antonelli llegará a Austin con su primera oportunidad matemática de resolver el título.
Episodio 1018 · La previa al GP de Singapur y el brutal Rally de Cerdeña
2026/10/06
Marina Bay someterá a los pilotos a una de las carreras más exigentes del año, mientras Elfyn Evans llega como nuevo campeón del mundo después de que el título de rallies se decidiera en las últimas curvas. Los dos escenarios protagonizan el segundo episodio de esta semana del Podcast Técnica Fórmula 1.
Singapur no concede un segundo de descanso.
Después del espectáculo vivido en Sepang, la Fórmula 1 regresa a un escenario completamente diferente. Singapur no ofrece la anchura de la pista malasia, pero sí una identidad deportiva que lo distingue de otros circuitos urbanos.
El circuito urbano de Marina Bay tiene 4,940 kilómetros y 19 curvas. Los muros castigan cualquier error y la sucesión de frenadas apenas permite descansar.
Los equipos necesitan un coche estable en frenada, con buena tracción a la salida de las curvas lentas y suficiente carga aerodinámica.
También será fundamental controlar las temperaturas de la unidad de potencia, los neumáticos y los frenos en unas condiciones marcadas por el calor y la humedad.
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Episodio 1017 · ¡Qué bonitos los circuitos de verdad!: el análisis de Sepang
2026/10/04
¡Vótame en los Premios iVoox 2026!
La pista malasia permitió adelantar, luchar y utilizar diferentes estrategias en una de las mejores carreras de la temporada. Verstappen ganó, Antonelli acaricia el título y la FIA protagonizó otro bochorno con el nuevo reglamento. En el primer episodio de esta semana, el Podcast Técnica Fórmula 1 analiza lo ocurrido en Sepang y una conclusión resulta difícil de evitar: qué bonitos son los circuitos de verdad.
La Fórmula 1 siendo Fórmula 1.
La Fórmula 1 regresó a Sepang y, durante unas horas, volvió a parecerse a la Fórmula 1. El Gran Premio de Baréin disputado en Malasia nos dejó una pista ancha, rápida, exigente y preparada para que los monoplazas pudieran competir sin sentirse atrapados entre muros y chicanes imposibles.
Max Verstappen se llevó la victoria después de demostrar que era el piloto con más ritmo, aunque esta vez no tuvo el camino despejado.
Mercedes comenzó al frente, Ferrari terminó reaccionando y la mezcla de neumáticos provocada por la pista húmeda añadió una incertidumbre real a la carrera.
Una pista preparada para competir.
Sepang pertenece a una generación de circuitos concebidos para poner a prueba a los coches y a los pilotos, no solo para ofrecer un fondo reconocible en televisión.
Tiene anchura suficiente para permitir varias trazadas, curvas rápidas que exigen confianza, frenadas en las que se puede atacar y espacio para que dos monoplazas compitan sin que uno de ellos tenga que desaparecer.
La pista malasia permitió incluso que nos olvidáramos durante buena parte del fin de semana del clipping y de la gestión energética que tanto han condicionado otras carreras de 2026. Los coches podían luchar, perseguirse e intentar adelantamientos sin que todo dependiera de quién hubiera conservado más batería.
El contraste con algunos de los circuitos incorporados recientemente al calendario resulta bastante doloroso.
Sepang produjo una de las carreras más completas de la temporada, pero desaparecerá de nuevo el próximo año mientras la Fórmula 1 mantiene su apuesta por Las Vegas, Miami, Yeda y otros escenarios más valorados como acontecimientos comerciales que como pistas de competición.
Verstappen tuvo que ganárselo.
Verstappen consiguió la pole por delante de rivales de diferentes equipos, otra muestra de la igualdad que ofrecía el circuito. Isack Hadjar confirmó, además, la recuperación de Red Bull clasificando tercero.
El comienzo de la carrera no fue, sin embargo, tan sencillo para ellos. Los dos Mercedes ocuparon las primeras posiciones y Verstappen cayó inicialmente a la tercera plaza.
La pista se encontraba en unas condiciones complicadas y varios pilotos pagaron muy caro su intento de comenzar con neumáticos de seco.
Cuando el asfalto empezó a mejorar, el neerlandés recuperó terreno. Superó a George Russell y se lanzó a por Andrea Kimi Antonelli. El coche de seguridad permitió a los líderes detenerse sin perder la ventaja que habían acumulado sobre quienes se equivocaron con los neumáticos, pero no eliminó la diferencia de ritmo.
Verstappen terminó pasando a Antonelli y completó una gran maniobra por el exterior para recuperar el control de la carrera. Fue el piloto más rápido y ganó, pero esta vez necesitó construir la victoria en pista.
Red Bull también dejó otra pregunta sobre la mesa. Después de tantas dudas alrededor de su unidad de potencia, el equipo volvió a mostrarse competitivo en un circuito completo y exigente. El motor quizá no era tan malo como se había asegurado.
Antonelli ya tiene medio Mundial.
Kimi Antonelli no pudo ganar, pero volvió a sacar petróleo de una carrera que terminó de forma desastrosa para su principal rival.
Russell se detuvo en la vuelta 50 por un nuevo problema en la unidad de potencia. Su abandono, unido al resultado de Antonelli, deja al italiano con más de 80 puntos de ventaja en el Campeonato.
Matemáticamente todavía quedan opciones, pero deportivamente el Mundial parece sentenciado salvo hecatombe.
Episodio 1016 · La previa al Rally de Cerdeña y el WEC en Fuji
2026/09/30
Toyota acaba de proclamarse campeona de constructores en el Mundial de Rally y ha salido de Fuji al frente de la clasificación de pilotos del Mundial de Resistencia. En Cerdeña, los tres aspirantes al título conducen un GR Yaris Rally1. En el WEC, la victoria en casa ha devuelto al fabricante japonés al centro de una pelea que parecía escapársele. Merece mención especial en el tercer episodio de la semana del Podcast Técnica Fórmula 1.
Allá donde va…
Pocas marcas pueden presumir de una presencia semejante en disciplinas tan diferentes.
Elfyn Evans, Sami Pajari y Oliver Solberg afrontarán el Rally de Cerdeña separados por 21 puntos. Los tres buscan su primer título absoluto y los tres compiten para Toyota.
Evans llega como líder con 17 puntos de ventaja sobre Pajari y 21 sobre Solberg. Quedan 35 puntos en juego y el británico será campeón si consigue al menos 19, independientemente de lo que hagan sus rivales.
Sobre el papel, tiene el Mundial de cara. En la práctica, Cerdeña no permite demasiadas certezas.
La cancelación del Rally de Arabia Saudí ha convertido repentinamente la prueba italiana, prevista del 1 al 4 de octubre, en el final del campeonato. Ya no habrá una segunda oportunidad para corregir un error, recuperar un abandono o compensar un pinchazo.
Todo se decidirá en 17 tramos de tierra.
Evans tendrá que abrir la pista
El liderato concede a Evans una ventaja en la clasificación, pero también lo obliga a salir primero durante la jornada inicial.
En las pistas secas de Cerdeña, el primer coche debe barrer la capa de tierra suelta y ofrecer una superficie más limpia a quienes llegan detrás. Cuanto más seco se encuentre el terreno, mayor puede ser la penalización.
Pajari y Solberg dispondrán de una posición de salida más favorable, aunque también necesitarán asumir más riesgos. No les basta con completar el rally: deben ganar posiciones y esperar que Evans no alcance los puntos necesarios para cerrar el campeonato.
Solberg llega con el impulso de su victoria en Chile. Desde el Rally de Grecia ha sumado más puntos que sus dos rivales y ha conseguido regresar a una lucha que durante parte de la temporada parecía demasiado lejana.
Pajari se encuentra más cerca del líder y ha construido su candidatura mediante una regularidad extraordinaria. Solo cuatro puntos separan al finlandés de Solberg, por lo que la batalla entre ambos puede ser tan importante como la persecución de Evans.
Una prueba que no perdona errores
Cerdeña combina zonas rápidas, sectores técnicos, caminos estrechos y una superficie especialmente agresiva.
Las piedras que aparecen al levantarse la primera capa de tierra pueden dañar los neumáticos y las suspensiones. El calor aumenta el desgaste, mientras los márgenes estrechos dejan muy poco espacio para corregir una trayectoria.
Evans no podrá limitarse a circular con prudencia. Abrir pista puede hacerle perder demasiado tiempo y todavía necesita una cantidad importante de puntos. Solberg y Pajari tampoco pueden atacar sin cálculo: un abandono entregaría prácticamente el título a sus compañeros.
Toyota ya ha asegurado el Mundial de constructores, por lo que puede permitir una lucha abierta entre sus tres pilotos. Jari-Matti Latvala ha insistido en que el objetivo del equipo es ofrecerles un coche fiable y las mismas oportunidades.
El título se decidirá, por tanto, entre tres maneras diferentes de afrontar la presión: la experiencia de Evans, la regularidad de Pajari y el impulso ofensivo de Solberg.
Fuji devuelve a Toyota al frente del WEC
Mientras el equipo de rallies prepara su final, Toyota acaba de conseguir en Fuji una de las victorias más importantes de su temporada en el Mundial de Resistencia.
Durante cinco horas, Alpine pareció encaminarse hacia un doblete. Sus dos prototipos habían comenzado desde la primera fila y controlaban la carrera hasta que un coche de seguridad alteró completamente el orden.
Toyota decidió arriesgar.
Episodio 1015 · La previa al GP de Baréin (edición Sepang)
2026/09/29
La Fórmula 1 vuelve a Sepang nueve años después de su última carrera, aunque oficialmente no lo hará para disputar el Gran Premio de Malasia. El Podcast Técnica Fórmula 1, en el segundo de una semana que tendrá un tercer episodio extra, nos prepara para el Gran Premio de Baréin: Edición Sepang.
El nombre, y poco más.
El circuito malayo acogerá del 2 al 4 de octubre el Gran Premio de Baréin, trasladado a más de 6.000 kilómetros del país que le da nombre. Los compromisos comerciales conservan la denominación, pero la pista, el clima y el desafío serán inequívocamente malasios.
Después de una sucesión de carreras con poco espectáculo, Sepang ofrece algo que la Fórmula 1 necesita con urgencia: un circuito ancho, rápido, exigente y con diferentes oportunidades para adelantar.
La previsión de tormentas puede añadir además la incertidumbre que tanto ha faltado durante las últimas pruebas.
Un circuito que muchos descubrirán por primera vez
Sepang recibió a la Fórmula 1 entre 1999 y 2017. Desde entonces ha permanecido fuera del calendario, por lo que buena parte de la parrilla actual nunca ha competido allí con un monoplaza de la categoría.
Fernando Alonso es uno de los pilotos que mejor conoce la pista. Ganó en Malasia con Renault, Ferrari y McLaren. Lewis Hamilton también consiguió imponerse allí con Mercedes, mientras Verstappen fue el vencedor de la última edición celebrada en 2017.
Para el resto de la parrila, el fin de semana tendrá mucho de descubrimiento. Los datos históricos ofrecen una referencia, pero los monoplazas de 2026, la aerodinámica activa y el peso de la parte eléctrica obligarán a empezar prácticamente desde cero.
El circuito tiene 5,5 kilómetros, 15 curvas y dos largas rectas separadas por una horquilla muy lenta. Su anchura permite elegir diferentes trayectorias y abre la posibilidad de que dos pilotos lleguen en paralelo a las zonas de frenada.
Eso ya supone una diferencia respecto a los últimos circuitos urbanos.
Carga aerodinámica sin renunciar a la velocidad
Configurar el coche para Sepang exige encontrar un equilibrio entre necesidades opuestas.
Las rectas demandan eficiencia y una velocidad punta elevada, pero las curvas rápidas del segundo sector requieren carga aerodinámica y estabilidad. El coche también necesita responder en cambios de dirección, absorber algunos desniveles y conservar la tracción a la salida de los giros más lentos.
La primera y la última curva ofrecen las oportunidades de adelantamiento más claras. Ambas llegan después de largas rectas y obligan a reducir considerablemente la velocidad. Una buena estabilidad en frenada será fundamental, especialmente si la pista está húmeda.
También habrá que cuidar la refrigeración.
Las elevadas temperaturas y la humedad de Malasia castigan la unidad de potencia, los frenos y al propio piloto. Las tomas de aire deberán mantener todos los componentes dentro de su ventana de funcionamiento sin perjudicar demasiado la aerodinámica.
Sepang, dado que no favorece únicamente una cualidad, exige un coche muy completo.
Pirelli busca más de una estrategia
Pirelli ha elegido los compuestos C2, C3 y C4, la zona intermedia de su gama.
El asfalto de Sepang es especialmente abrasivo y no ha sido repavimentado desde la última visita de la Fórmula 1 en 2017. Las cargas laterales, el calor y la variedad de curvas pueden producir una degradación mucho mayor que la observada en Bakú o Madrid.
A pesar de ello, Pirelli ha evitado llevar el compuesto más duro. Su intención es reducir la diferencia entre las estrategias de una y dos paradas y proporcionar a los equipos diferentes caminos para completar la carrera.
La decisión puede resultar decisiva (valga la redundancia): una degradación real obligaría a los pilotos a elegir entre conservar neumáticos o utilizar su ritmo.
También permitiría que un coche más lento intentase ganar posiciones mediante una parada adicional.
Episodio 1014 · Un Bakú difícil de tragar
2026/09/27
George Russell ganó en Azerbaiyán después de dominar todo el fin de semana, Max Verstappen terminó a menos de dos décimas y el regreso de Isack Hadjar se saldó con un podio. Kimi Antonelli remontó desde la decimosexta posición hasta la quinta y varios de los principales candidatos cometieron errores. Contado así, Bakú parece haber ofrecido una de las mejores carreras de la temporada. No fue así… nos lo explican en el primer episodio de la semana del Podcast Técnica Fórmula 1.
No sólo cuenta el final.
El Gran Premio tuvo un desenlace intenso y una clasificación llena de nombres e historias interesantes, pero durante buena parte de sus 51 vueltas resultó plano, previsible y demasiado dependiente de los accidentes.
Los coches de seguridad comprimieron el grupo y construyeron artificialmente una emoción que los neumáticos y la competición en pista apenas habían producido.
Russell fue el mejor desde el viernes.
La victoria de Russell no admite demasiadas objeciones. El británico consiguió la pole con una vuelta extraordinaria, 837 milésimas más rápida que la de Charles Leclerc.
Fue la mayor diferencia de toda la temporada y una demostración de la superioridad que Mercedes había encontrado en Bakú.
En carrera conservó el liderato en la salida y construyó una ventaja cercana a los diez segundos mientras Oscar Piastri, Verstappen y Hadjar discutían las posiciones posteriores.
Russell no necesitó forzar, atacar ni defenderse. Se limitó a mantener el ritmo y controlar una prueba que parecía completamente suya.
La diferencia final de 196 milésimas no refleja lo sucedido durante la mayor parte del Gran Premio. Verstappen pudo atacarlo después de los coches de seguridad y estuvo a punto de superarlo en la línea de meta porque Russell perdió potencia al final de la última vuelta.
No fue una batalla sostenida durante toda la carrera, sino un sobresalto final que estuvo cerca de transformar una victoria aplastante en una derrota inexplicable.
Russell fue el piloto más rápido, cometió menos errores y convirtió su superioridad en su tercera victoria de la temporada.
Verstappen y Hadjar salvaron el espectáculo.
Red Bull protagonizó las pocas luchas que animaron el primer tramo de la carrera.
Hadjar recuperó la posición que había perdido con Lando Norris en la salida y después superó a Leclerc. Verstappen hizo lo mismo con Hamilton y con el monegasco antes de acercarse a Piastri.
El neerlandés no dispuso del mejor coche a una vuelta y había partido octavo después de una clasificación marcada por los problemas de equilibrio y los bajos del monoplaza.
En carrera, sin embargo, volvió a aprovechar todo lo que tenía disponible.
Red Bull gestionó perfectamente la doble parada durante el primer coche de seguridad y Verstappen superó a Piastri en la reanudación. Desde ese momento se convirtió en la única amenaza real para Russell.
Hadjar completó el trabajo con una tercera posición especialmente valiosa después de permanecer seis semanas apartado por su lesión en la muñeca.
No fue un podio heredado gracias a una sucesión de abandonos: tuvo ritmo, adelantó y permaneció durante toda la carrera entre los pilotos más rápidos.
Red Bull terminó con sus dos coches en el podio y confirmó que ya no depende exclusivamente de Verstappen para obtener un gran resultado.
Los errores construyeron la carrera.
La primera mitad del Gran Premio tuvo muy poca acción. Los pilotos gestionaron los neumáticos, evitaron riesgos y retrasaron sus paradas esperando alguna neutralización. La baja degradación volvió a reducir las alternativas estratégicas y convirtió la carrera en una espera.
El accidente de Alex Albon en la vuelta 31 activó el primer coche de seguridad y permitió a los líderes realizar sus paradas.
Poco después, Franco Colapinto bloqueó los neumáticos, golpeó a su compañero Pierre Gasly y dejó a Norris sin escapatoria. Los tres abandonaron y la carrera tuvo que neutralizarse de nuevo.
Fue entonces cuando comenzó realmente el espectáculo.
Episodio 1013 · La previa a Azerbaiyán (II) y el temita de los rallies
2026/09/22
La Fórmula 1 ya tiene calendario para 2027 y, como era de esperar, no ha utilizado la ocasión para reducir la carga de trabajo ni para replantearse el sentido de las carreras sprint. Al contrario: mantiene los 24 grandes premios, eleva a diez las pruebas cortas del sábado y prolonga la temporada hasta prácticamente rozar la Navidad. El Podcast Técnica Fórmula 1 se prepara, en este segundo episodio de la semana, para el año próximo.
Más no significa, necesariamente, mejor.
Hay novedades atractivas, como los regresos de Portimão, Spa y Turquía. Pero el conjunto vuelve a responder a la misma filosofía: si existe un hueco disponible, hay que llenarlo.
El campeonato ya no organiza una temporada. La exprime.
La gran novedad será la celebración de diez carreras sprint. La Fórmula 1 continúa ampliando un formato que nació como experimento, después se consolidó y ahora amenaza con extenderse a casi la mitad de los fines de semana.
El problema no es que una sprint resulte siempre negativa. En determinados circuitos puede añadir interés, alterar la preparación de los equipos y obligarlos a tomar decisiones con menos información. Al reducirse los entrenamientos, aumenta la posibilidad de que alguien se equivoque con la puesta a punto.
Pero eso no significa que el formato funcione en cualquier pista.
La inclusión de Mónaco resulta especialmente difícil de justificar. Si la carrera principal ya ofrece enormes dificultades para adelantar, cuesta imaginar qué puede aportar una prueba más corta, con menos margen estratégico y unos pilotos que evitarán correr riesgos antes del Gran Premio.
Una sprint en Mónaco puede convertirse simplemente en otra procesión, solo que más breve.
La elección de los circuitos debería responder a sus características deportivas, no a la necesidad de colocar diez pruebas en el calendario. Hay pistas en las que una salida adicional puede generar acción. En otras, únicamente multiplica un problema que ya conocemos.
Una temporada al límite
Veinticuatro grandes premios significan, además, una sucesión continua de viajes, montajes, desmontajes y fines de semana de competición.
Desde fuera puede parecer que la carga recae exclusivamente sobre los pilotos. Son quienes aparecen en televisión y quienes ofrecen las declaraciones más visibles. Sin embargo, cada carrera implica el desplazamiento de centenares de trabajadores de los equipos, la organización, la realización televisiva, los proveedores y los medios de comunicación.
Para muchos de ellos, la temporada comienza antes de la primera carrera y termina después de la última.
Cerrar el campeonato prácticamente en Navidad vuelve a reducir al mínimo el tiempo disponible para descansar, preparar la siguiente temporada y atender una vida familiar que el calendario parece considerar secundaria.
La situación se agrava con los tripletes. Tres grandes premios consecutivos pueden resultar muy atractivos para el espectador, pero representan una enorme exigencia logística y humana.
En la parte final de la temporada 2026 todavía quedan tres de esos bloques. La experiencia, sin embargo, no parece haber servido para reducirlos.
La Fórmula 1 habla continuamente de eficiencia, sostenibilidad y bienestar, pero después diseña calendarios que obligan a cruzar continentes durante casi todo el año.
Un comienzo demasiado optimista
La pretemporada y las dos primeras carreras volverán a celebrarse en Oriente Próximo. Sobre el papel, la decisión puede tener cierta lógica por las condiciones meteorológicas, las instalaciones disponibles y la cercanía entre algunas de las sedes.
El problema es que el calendario parece construido bajo el supuesto de que para entonces todos los factores de inestabilidad en la región habrán desaparecido.
Ojalá sea así.
Episodio 1012 · El calendario de la F1 2027 y la previa al GP de Azerbaiyán (I)
2026/09/20
La Fórmula 1 llega a Bakú después del decepcionante estreno de Madrid (como carrera) y vuelve a enfrentarse a un circuito urbano. Pero las semejanzas terminan prácticamente ahí. El Podcast Técnica Fórmula 1 nos prepara para esperar todo lo bueno y todo lo malo de esta carrera.
Carreras imprevisibles.
El trazado de Azerbaiyán ha producido carreras imprevisibles, adelantamientos, accidentes y situaciones estratégicas difíciles de anticipar.
Combina una zona extremadamente estrecha alrededor del casco histórico con largas rectas y fuertes frenadas. Es uno de los circuitos más particulares del campeonato.
Este año, además, planteará una pregunta inevitable: ¿qué ocurrirá con la gestión de la energía en la recta más larga del Mundial?
Madrid demostró que los monoplazas de 2026 pueden verse obligados a levantar el acelerador incluso en zonas concebidas para recorrerse a fondo.
En Bakú, donde el tramo desde la última curva hasta la primera exige máxima potencia durante mucho tiempo, el problema del clipping puede alcanzar otra dimensión.
Un urbano de más de seis kilómetros
El circuito de Bakú tiene 6,003 kilómetros y veinte curvas. Muchas son giros de noventa grados enlazados por zonas de aceleración, mientras que el paso por el casco antiguo obliga a los pilotos a atravesar uno de los puntos más estrechos de toda la temporada.
Después llega la enorme recta principal.
Esa combinación obliga a buscar un compromiso complicado. El coche necesita carga aerodinámica y buena tracción para responder en el sector más revirado, pero también debe reducir al máximo la resistencia al avance para no quedar indefenso en las rectas.
Demasiada ala puede ofrecer confianza en las curvas lentas y convertirse después en una condena cuando el rival abre (abría) el DRS. Descargar en exceso el coche mejora la velocidad punta, pero dificulta la frenada, reduce la adherencia en la parte técnica y castiga la salida de las curvas.
Bakú es, por tanto, un circuito de eficiencia. No basta con generar carga: hay que conseguirla sin pagar un precio excesivo en las rectas.
La gestión eléctrica puede decidir el rendimiento
La larguísima zona a fondo será una prueba especialmente complicada para las unidades de potencia de 2026.
Los equipos necesitan administrar la energía eléctrica para evitar que el coche pierda empuje antes de alcanzar la frenada de la primera curva. Si la batería deja de aportar potencia demasiado pronto, la pérdida de velocidad puede ser enorme y el piloto quedará expuesto precisamente en el punto más claro de adelantamiento.
En otros circuitos es posible recuperar parte de esa energía a lo largo de la vuelta. En Bakú, las numerosas frenadas ayudan, pero la demanda de la recta principal es excepcional.
Los equipos tendrán que decidir cuánto despliegan, dónde recuperan y hasta qué punto sacrifican rendimiento en otros sectores para llegar al final de la recta con potencia eléctrica disponible.
Después de lo visto en Madrid, existe el temor de que los pilotos vuelvan a levantar antes de lo esperado para gestionar la batería. La diferencia es que Bakú sí ofrece fuertes frenadas y oportunidades claras para atacar.
La reglamentación puede restarle espectáculo, pero el trazado debería darle más posibilidades que Madring para defenderse de ella.
Frenar desde 313 kilómetros por hora
Bakú también representa una de las pruebas más exigentes de la temporada para los sistemas de frenado.
Brembo le asigna el nivel máximo de dificultad, un cinco sobre cinco. Los pilotos utilizan los frenos diez veces por vuelta durante un total de 18,5 segundos. Dos de esas frenadas están clasificadas como duras, seis como medias y dos como ligeras.
La más exigente es la primera curva.
Los monoplazas llegan a 313 kilómetros por hora y reducen hasta los 140 en 2,13 segundos. Durante ese proceso recorren 123 metros, mientras el piloto ejerce una fuerza aproximada de 115 kilos sobre el pedal y soporta una desaceleración de 3,9 g.
Episodio 1011 · Monumental siesta y el Rally de Chile
2026/09/16
El Rally de Chile volvió a recordar por qué el Mundial de Rallies está viviendo uno de sus finales más tensos de los últimos años. Después del caos de Paraguay, la cita chilena añadió otra capa de nervios, accidentes, errores y neumáticos con demasiado protagonismo. Además de completar un exhaustivo repaso al GP de España, el Podcast Técnica Fórmula 1 analiza, en el segundo episodio de la semana, esta espectacular prueba.
El campeonato sigue abierto.
Más abierto, incluso, de lo que parecía hace apenas unas semanas.
[CONFIRMAR ANTES DE PUBLICAR: en el guion aparece primero victoria de Solberg y después “victoria de Ogier”. Dejo el artículo redactado de forma adaptable, pero habría que fijar el ganador correcto antes de subirlo.]
Chile era una prueba clave por muchas razones. Por el terreno, por la meteorología, por el desgaste, por la presión y por el contexto del calendario.
Con Arabia Saudí en el aire y con la posibilidad de que el Mundial termine antes de lo previsto o tenga que buscar una alternativa, cada punto empieza a valer muchísimo más.
Y en ese escenario, Elfyn Evans sigue haciendo lo que mejor sabe hacer: dosificar, sumar y sacar petróleo de rallies que no siempre parecen estar cayendo de su lado.
El galés continúa líder, aunque la sensación ya no es de control absoluto. Está nervioso, comete errores y empieza a sentir que el campeonato se le puede complicar de verdad.
En modo campeonato.
Sami Pajari, por su parte, ya corre en modo campeonato, y eso cambia las cosas.
Hasta hace poco, el finlandés parecía el piloto que llegaba sin nada que perder. Corría, atacaba, hacía buenos rallies y crecía con una libertad muy peligrosa para sus rivales.
Pero cuando uno entra de verdad en la pelea por el título, la cabeza empieza a pesar de otra manera. Ya no es lo mismo hacer una gran carrera que saber que cada error puede costarte un Mundial. Ese cambio se está notando en Pajari.
Pajari sigue siendo una amenaza real, pero Chile enseñó que la presión empieza a aparecer. Es normal. Nadie pasa de promesa lanzada a candidato al título sin pagar algún peaje mental.
El talento está ahí. La velocidad también. Falta ver si la gestión aguanta cuando el campeonato deja de ser una oportunidad bonita y se convierte en una responsabilidad.
Oliver Solberg también sale reforzado de Chile.
El resultado le devuelve de lleno a la conversación grande: no está fuera, no está lejos y todavía puede tener algo que decir si Evans y Pajari se enredan entre ellos.
El Rally de Chile fue, además, otra prueba con demasiado ruido alrededor de los neumáticos.
Hankook vuelve a aparecer en una posición incómoda. Los rallies tienen que castigar, por supuesto. Un pinchazo puede formar parte del juego. Una piedra mal cogida, un apoyo demasiado agresivo o un tramo más roto de lo esperado pueden cambiar una carrera.
Pero cuando el neumático empieza a convertirse semana tras semana en uno de los protagonistas del relato, hay un problema.
Ya ocurrió en Paraguay, donde los pinchazos y las deslaminaciones condicionaron la prueba desde el principio.
Chile vuelve a dejar la sensación de que el Mundial está teniendo demasiadas conversaciones alrededor de las gomas y no sólo alrededor de los pilotos.
El WRC necesita dureza, no lotería.
También hubo accidentes y problemas que terminaron de agitar una prueba que nunca fue cómoda. Chile no es un rally amable. Sus tramos pueden ser rápidos, cambiantes, con zonas de mucho compromiso y condiciones que varían según humedad, niebla o suciedad en pista.
Es una de esas pruebas donde la confianza en el coche importa casi tanto como la velocidad pura, por eso cada error pesa tanto.
El resultado deja un Mundial precioso, pero incómodo.
Evans sigue resistiendo. Pajari ya sabe que está en la pelea de verdad. Solberg se acerca o, como mínimo, se mantiene lo suficientemente cerca como para incomodar.
Episodio 1010 · Madring, buena organización, pero bodrio GP
2026/09/13
El primer Gran Premio de España en el Madring deja una sensación extraña. Por un lado, la organización estuvo muy por encima de lo que hemos visto en otros estrenos recientes de la Fórmula 1. Por otro, la carrera fue, directamente, un bodrio. El Podcast Técnica Fórmula 1 analiza lo bueno y lo malo, que un Gran Premio como este se lo merece.
Bueno y malo, al mismo tiempo, un poco de todo.
Las dos cosas pueden ser verdad al mismo tiempo. Conviene empezar por lo positivo, porque también hay que ser justos.
El Gran Premio llegó preparado. Desde fuera, y siempre con la prudencia de quien no estuvo allí sufriendo accesos, gradas, transporte o colas, la sensación fue bastante buena.
No hubo esa imagen de improvisación que sí hemos visto en otros circuitos nuevos. No fue Las Vegas llegando a medio hacer, ni Bakú en sus primeros pasos, ni Jeddah con esa sensación de circuito metido a toda prisa donde cupiera.
El Madring pareció un evento serio. El problema es que la carrera no acompañó.
Cero adelantamientos en pista.
La carrera fue una prueba plana, bloqueada, sin ritmo competitivo real y sin el glamour que permite perdonarle casi todo a Mónaco.
Porque Mónaco también puede ser un atasco, pero tiene historia, paisaje, tensión en cada muro y una liturgia propia. Madrid todavía no tiene nada de eso. Tiene que ganárselo.
La pregunta, por tanto, es evidente: ¿de quién fue la culpa?
La respuesta fácil sería señalar sólo al circuito. Y algo hay. El trazado necesita cambios si quiere ofrecer carreras mejores.
Max Verstappen lo dijo con bastante claridad: hay zonas que pueden tocarse, curvas que pueden ajustarse y soluciones que ayudarían a generar más oportunidades.
No tiene sentido negar lo evidente: si en un Gran Premio no se adelanta absolutamente nada, el circuito no puede salir ileso del análisis.
Tampoco sería justo cargarlo todo sobre el Madring.
La Fórmula 1 de 2026 sigue teniendo problemas estructurales. Los coches no siempre pueden atacar como deberían. La gestión de energía condiciona demasiado las maniobras.
En Madrid, la Monumental podía haber sido una zona espectacular, pero los monoplazas no pudieron ir a fondo allí con la libertad que habría hecho falta para abrir más posibilidades.
Entre la propia pista y una normativa que ya venía tocada, el resultado fue una carrera pobre.
Culpa compartida, por tanto.
Y quizá ahí esté también la parte esperanzadora. Porque si el problema fuera sólo de concepto, sería mucho más preocupante. Pero hay elementos corregibles.
El circuito puede ajustarse. La reglamentación también tendrá parches. Y, sobre todo, a todos les interesa que esto funcione. La Fórmula 1 no ha firmado diez años para tener diez domingos de bostezo en Madrid.
El estreno fue malo como carrera, pero no necesariamente condena el proyecto.
Ya hemos visto otros trazados crecer. Bakú, sin ir más lejos, empezó dejando más dudas que certezas y terminó regalando carreras espectaculares.
Algunos circuitos necesitan tiempo, rodaje, cambios y también memoria. La primera edición no siempre define el futuro.
Dicho eso, el domingo fue lo que fue.
La victoria volvió a ser para Andrea Kimi Antonelli, que sigue estando siempre donde tiene que estar. No tuvo el coche más rápido de carrera, pero aprovechó lo que había que aprovechar.
McLaren tenía la prueba en la mano con Lando Norris, claramente el piloto con más ritmo, pero la perdió con una estrategia mal ejecutada y una parada pésima.
En una carrera sin adelantamientos, regalar posición desde el muro es casi regalar la victoria.
Norris lo sufrió de forma cruel.
Tenía velocidad, tenía control y tenía una oportunidad clara. Pero el coche de seguridad virtual salió en el peor momento para él y McLaren terminó de complicarlo todo.
El británico acabó tercero, por detrás de Antonelli y Verstappen, en una de esas carreras que duelen más por lo que se escapa que por el resultado en sí.
Verstappen hizo de Verstappen.
Episodio 1009 · El final de la Indy, la previa al Rally de Chile y la victoria de Miguel Molina en el WEC
2026/09/09
El automovilismo español ha vivido una de esas semanas que obligan a mirar más allá de la Fórmula 1. Monza dejó una gran historia con la victoria de Antonelli, sí, pero fuera del Gran Circo también hubo motivos de sobra para celebrar. Tantos, que esta semana hay un tercer episodio del Podcast Técnica Fórmula 1.
El automovilismo español, en lo más alto.
Alex Palou cerró la temporada de la Indy como campeón. Miguel Molina ganó en el WEC con Ferrari en el circuito de las Américas. Y el Mundial de Rallies llega a Chile con el campeonato más abierto que hace unas semanas.
No está nada mal.
Sobre todo porque en España seguimos teniendo cierta tendencia a medir el motor casi exclusivamente por lo que ocurre en la Fórmula 1.
Es comprensible: la F1 arrastra foco, audiencias, conversación y una maquinaria mediática enorme. Pero esa mirada deja fuera historias demasiado importantes.
La de Palou es la más evidente.
El catalán ya había asegurado su quinto título de IndyCar antes de la última cita, pero Laguna Seca cerró una temporada que lo confirma definitivamente como una figura histórica del automovilismo norteamericano. Cinco campeonatos en seis años no son una buena racha. Son una era.
La Indy no es sencilla. No es una competición donde un coche dominante pueda convertir cada domingo en un trámite. Hay óvalos, urbanos, circuitos ruteros, tráfico, neutralizaciones, estrategias cruzadas y fines de semana que pueden romperse en cuestión de segundos.
Allí hay que ser rápido, pero también paciente. Hay que atacar, pero no siempre. Hay que saber ganar carreras y, sobre todo, saber ganar campeonatos.
Palou lo hace como si fuera fácil, y no lo es.
Nadie es profeta en su tierra.
Por eso sigue llamando la atención el poco espacio que ocupa en el imaginario deportivo español.
Hablamos de uno de los mejores deportistas actuales de nuestro país y, sin embargo, su impacto mediático está muy lejos de lo que merece.
Quizá porque compite en Estados Unidos. Quizá porque la Indy no forma parte de la rutina del aficionado medio. O quizá porque el periodismo deportivo español mira demasiado poco fuera de sus caminos habituales.
El caso es que Palou está haciendo historia y habría que contarlo como tal.
También merece sitio Miguel Molina.
El piloto español ganó en el WEC con Ferrari en el circuito de las Américas, en una carrera que vuelve a confirmar el extraordinario momento que vive la resistencia.
El Mundial de Resistencia se ha convertido en uno de los campeonatos más interesantes del panorama internacional, con fabricantes fuertes, parrillas de nivel y carreras donde el margen de error es mínimo. Ganar allí no es un detalle.
La resistencia exige una forma distinta de excelencia. No basta con una vuelta rápida ni con una salida brillante. Hay que gestionar tráfico, neumáticos, relevos, consumo, ritmo, estrategia y convivencia con otros pilotos durante horas.
Es una disciplina de paciencia y precisión.
Molina lleva años demostrando oficio en ese contexto, y una victoria con Ferrari en COTA merece mucho más que una nota al pie.
El WRC en Chile, más interesante que nunca.
Mientras tanto, el WRC llega al Rally de Chile con el Mundial completamente encendido. Paraguay fue una trituradora: pinchazos, delaminaciones, accidentes, vuelcos y una victoria de Sami Pajari que ha cambiado el tono del campeonato.
Pajari viene de ganar tres rallies consecutivos. Hace no tanto parecía una promesa rápida, pero todavía por ordenar. Ahora es un aspirante real.
Elfyn Evans sigue líder, pero ya siente presión. La diferencia se ha reducido y quedan pocas pruebas. Cada error empieza a pesar demasiado.
Chile puede ser una de esas citas que deciden.
Toyota llega con el control del campeonato, pero también con una gestión interna cada vez más delicada.
Evans necesita defender. Pajari llega lanzado. Solberg todavía puede agarrarse a una oportunidad si los dos de delante fallan. Ogier se ha complicado mucho la vida. Katsuta viene de un golpe duro.
Episodio 1008 · La previa al Madring
2026/09/07
La Fórmula 1 llega esta semana al Madring y lo hace con una mezcla bastante lógica de curiosidad y desconfianza. Curiosidad porque todo circuito nuevo despierta preguntas. Y desconfianza porque esta Fórmula 1 de 2026 ya ha demostrado que el circuito puede cambiarlo todo. En el segundo episodio de la semana toca hablar de lo que se espera de este Gran Premio desde el Podcast Técnica Fórmula 1.
Trazados que protegen, trazados que destrozan.
Hay trazados que protegen el espectáculo. Hay otros que lo destrozan.
Madrid tendrá que decir en qué grupo entra.
El campeonato llega después de un Gran Premio de Italia mucho mejor de lo que muchos esperábamos.
Monza amenazaba con convertirse en un festival de clipping y, aunque el problema estuvo ahí, la carrera se sostuvo gracias a la gestión de los pilotos, a los rebufos, a las frenadas y a una remontada memorable de Antonelli. La sensación final fue bastante más amable que la previa.
Ahora la pregunta cambia: ¿qué puede ofrecer el Madring?
Los pilotos han hablado de la dificultad de la pista. Eso, de entrada, es una buena noticia. Un circuito nuevo necesita algo más que gradas, edificios bonitos y una gran campaña de presentación.
Necesita carácter. Necesita puntos donde el piloto pueda marcar diferencias. Necesita zonas en las que el error tenga coste, pero también oportunidades reales para atacar.
La Fórmula 1 moderna ha llenado el calendario de trazados que a veces parecen diseñados más para el evento que para la carrera. Madrid debe evitar esa sensación desde el primer fin de semana.
No basta con que sea grande, tiene que funcionar.
La dificultad añadida es que nadie llega al Madring con una libreta llena de referencias.
Los equipos tendrán simulador, datos previos y muchas horas de preparación, pero nada sustituye del todo a ver los coches reales en pista.
La evolución del asfalto, la temperatura, el viento, los pianos, la facilidad o no para seguir a otro coche y la gestión energética sólo se entenderán bien cuando empiece el rodaje.
Ahí puede estar una de las claves del fin de semana.
En un circuito nuevo, los entrenamientos libres recuperan importancia. Los equipos tendrán que aprender rápido. Y los pilotos también. No se trata sólo de encontrar una vuelta rápida, sino de comprender cómo se degrada el neumático, dónde se puede adelantar, dónde compensa ahorrar energía y dónde conviene atacar.
En una Fórmula 1 tan sensible al despliegue eléctrico, esto es lo más importante.
Antonelli llega a Madrid reforzado tras su victoria en Monza.
El italiano ganó en casa saliendo decimonoveno y sale de allí con una autoridad nueva. No es sólo líder. Es un líder que acaba de firmar una carrera de las que cambian el tono de un campeonato. Mercedes, además, sigue siendo la referencia más sólida del año.
Pero Ferrari, McLaren y Red Bull no llegan fuera de la conversación.
Monza dejó lecturas mezcladas. Ferrari tuvo velocidad y ambiente, aunque no convirtió. McLaren sigue con Norris en un momento fuerte, pero necesita demostrar que su rendimiento no depende demasiado de ciertos circuitos. Red Bull continúa obligado a exprimir cada oportunidad con Verstappen, aunque ya no transmite esa sensación de control absoluto de otras temporadas.
El Madring será una prueba distinta para todos.
También lo será para Aston Martin. Después de las señales positivas de Zandvoort, Monza volvió a enfriar algo el ánimo. Alonso abandonó y el equipo recordó que su mejora no basta todavía para competir bien en cualquier escenario.
Correr en España, en un circuito nuevo y ante un público que siempre mira a Alonso de otra manera, añade presión y expectación.
No conviene vender humo. Aston Martin no ha dado un salto milagroso. Pero sí tiene algo que demostrar: si la evolución reciente tiene base o si sólo fue una mejora útil en determinados trazados.
¿Qué esperamos del Madring?
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