1582170011
Francia hoy

Publicidad en podcasts en: Francia hoy

Categorias
Pais
United States
Este podcast tiene
24 episodios
Idioma
Spanish
Explicito
No
Fecha de creacion
2021/08/20
Ultimo episodio
2026/10/12
Duracion media
16 min.
Frecuencia de publicacion
27 dias

Descripcion

El magacín semanal "Francia hoy" presenta temas de sociedad o política francesa. Profundizamos en cada tema con el análisis de expertos y numerosos testimonios.

Desbloquea Francia hoy datos de contacto por email del podcast,
oyentes y detalles de audiencia

Informacion de contacto por email

Datos de contacto directos del podcast

Oyentes

Numeros de audiencia e informacion de engagement

Detalles de audiencia

Insights del podcast

Episodios del podcast

Consulta los ultimos episodios del podcast Francia hoy


Francia: por qué los estudiantes de secundaria salieron a la calle
2026/10/12
El movimiento de protesta protagonizado en Francia por los estudiantes de secundaria sorprendió a muchos y se extendió como un reguero de pólvora por todo el país. Desde septiembre, se multiplican los bloqueos de institutos y las plazas se llenan de menores de edad que reclaman mejores condiciones para estudiar, desde edificios en buen estado hasta la sustitución de los profesores ausentes. Pero detrás de las reivindicaciones de una generación que muchos creían embobada por las pantallas, este reportaje en las calles de París revela una preocupación profunda: la de aspirar a un futuro mejor. «Los alumnos dicen cosas increíbles, pero son reales, como, por ejemplo, que no hay suficientes mesas, sillas o espacio donde puedan estar». Natalia Ruiz Poveda es profesora de español en el liceo Suger, en la ciudad de Saint-Denis, al norte de París. Sus alumnos denuncian unas condiciones de estudio cada vez más difíciles. «Se quejan de los horarios porque la reforma del Ministerio de 2018-2019 hizo que todos los horarios se convirtieran en un problema. Los alumnos están obligados a permanecer en el instituto desde las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde, con horas muertas y unos horarios completamente inhumanos. Tienen razón. Nosotros, como profesores, llevamos movilizándonos desde 2018 por el mismo problema. Son las consecuencias de las primeras huelgas y del primer gran movimiento que hubo a raíz de esta reforma, hace ya bastantes años. Llevamos ocho años con este problema», explica. En 2026, todo comenzó el jueves 17 de septiembre en el instituto Saint-Exupéry de Créteil, al sureste de París. Ese día, parte del profesorado se declaró en huelga para denunciar la falta de docentes. Algunos alumnos se sumaron a la movilización por la tarde y a la mañana siguiente. Los jóvenes difundieron sus acciones a través de las redes sociales, especialmente TikTok, e inspiraron a estudiantes de otros centros. Para el miércoles 30 de septiembre, ya había 356 institutos bloqueados. Robi Morder, politólogo francés especializado en movimientos estudiantiles, recuerda que este tipo de movilizaciones se ha repetido en distintas ocasiones en Francia. «Hemos tenido varias movilizaciones de este tipo en Francia, en 1978, 1990 y 1998, explica a RFI. Es algo que vuelve de manera recurrente. El movimiento consigue reivindicaciones y mejoras en los recursos materiales, pero en los años siguientes se producen retrocesos y esas mejoras resultan insuficientes. Cuando hay retrocesos, surgen las protestas. Estamos, efectivamente, en una fase de deterioro que se prolonga desde hace varios años. No se trata de un deterioro constante durante 40 o 50 años, sino de ciclos. Y eso provoca protestas», señala. Una movilización que va más allá de los centros más afectados No todos los estudiantes de secundaria de Francia sufren las mismas dificultades. Algunos jóvenes que estudian en institutos de París reconocen tener menos problemas que sus compañeros de otros centros, especialmente los de la periferia. Aun así, han decidido salir a la calle. Tiffany y Farinas estudian en el liceo Henri IV, uno de los centros públicos más exigentes y prestigiosos del país, al que acuden alumnos con excelentes resultados académicos: "Somos solidarios con ellos porque es importante que haya visibilidad", dice la primera. "Nos hemos movilizados en solidaridad con los alumnos que realmente la pasan mal porque no tienen ni lo básico. No somos un grupo de estudiantes burgueses jugando a ser revolucionarios", agrega el jóven. La solidaridad se extiende también a otros centros parisinos. En el liceo Sophie Germain, en buen estado, los estudiantes bloquean de vez en cuando los accesos con contenedores de basura y vallas. Allí estudia Magaly, quien subraya que "hay Liceos en las afueras de París que no tienen profesores, sus edificios se caen a pedazos y los alumnos pasan mucho frío en invierno." Sus compañeros aprovechan las movilizaciones para corear consignas y mostrar pancartas con reivindicaciones materiales, denuncias de la violencia policial y la discriminación, así como mensajes contra el partido de extrema derecha Agrupación Nacional. Para el especialista Robi Morder, estas cuestiones reflejan algunas de las principales inquietudes de esta generación. "Hay un malestar que va mas alla de la dimensión material inmediata, sino también su futuro en términos de empleo y precariedad, asi como las amenazas de la extrema derecha sobre el principio de igualdad. la violencia policia constituye una de las dimensiones concretas de esta problemática dado que el apoyo electoral a la extrema derecha dentro de las filas de la policía es sumamente elevado." Margot tiene 16 años y el martes 6 de octubre participó en su primera manifestación. Con una sudadera, zapatos cómodos y una pancarta en la mano, caminó desde la Plaza de la República hasta la de Nation para reclamar más recursos para los estudiantes. Para ella, manifestarse es una forma de hacer oír una voz que también debe ser escuchada por el Gobierno. Acudió acompañada de sus padres. Marie, por su parte, también acompaña a su hijo, de 15 años, que estudia en un instituto público de la periferia de París: «Le falta un profesor. Hay una asignatura que no tienen desde el principio del curso. En lo edilicio, su instituto no está tan mal, pero el de enfrente está peor. Están muy angustiados por la perspectiva de futuro», explica. Precisamente, la falta de profesores sustitutos para cubrir las bajas es uno de los principales problemas denunciados por los estudiantes y sus familias. En algunos institutos, alumnos que cursan el último año antes de las pruebas de acceso a la universidad llevan meses sin profesor de Matemáticas o de Francés. El Gobierno anuncia 3.000 profesores sustitutos Tras una nueva jornada de movilización general que reunió a 71.000 personas en Francia el jueves 8 de octubre, el ministro de Educación, Édouard Geffray, anunció un plan de emergencia. La principal medida consiste en enviar próximamente a 3.000 profesores sustitutos a más de 500 institutos donde la situación es especialmente crítica. «En la práctica, gracias a un programa informático que solicité hace un año, hemos podido identificar los centros que se encuentran en situaciones que calificaría de muy problemáticas. En esos institutos, a partir de mañana se enviarán profesores. Contamos con 3.000 profesores sustitutos que actualmente no están impartiendo clase. Les gustaría hacerlo, pero no se les ha asignado ninguna clase porque, hasta ahora, no sabíamos muy bien cómo distribuir sus tareas, entre otras cosas. Por lo tanto, en las próximas horas, 3.000 profesores se incorporarán a estos centros», explicó el ministro. Geffray anunció también que autorizará a los responsables académicos a contratar más personal del que normalmente está permitido en aquellos centros que lo necesiten. «Lo que me interesa es que los alumnos que hoy no tienen clase, la tengan mañana», afirmó. Pese al anuncio, el viernes permanecían bloqueados cerca de 140 institutos de los 3.700 que hay en el país, según el Ministerio de Educación Nacional. La cifra se mantenía estable con respecto al jueves. Las acciones de bloqueo, reanudadas al amanecer, se concentraron especialmente en la Universidad París-Panthéon-Assas y otros centros de enseñanza superior. Muchos universitarios habían marchado el día anterior hacia la plaza de la Bastilla, en la capital francesa. «Solidaridad con los estudiantes de secundaria deprimidos», gritaba un grupo de universitarios que ondeaba una bandera del sindicato Unión Estudiantil. Lenna Guerrier es su portavoz: «Compartimos las mismas reivindicaciones que los estudiantes de secundaria porque, en realidad, son las mismas lógicas las que hoy atacan a los estudiantes universitarios. Cada vez menos personas tienen acceso a unas buenas condiciones de estudio», sostiene. En medio de esta multitudinaria manifestación, una representante de la alcaldía socialista de París se acercó al sindicato para proponerle una reunión. Se trata de Mélody Tonolli, responsable de Enseñanza Superior del Ayuntamiento: «Estoy en Bastilla para apoyar a los jóvenes y defender junto a ellos unas reivindicaciones que comparto: la falta de recursos en la educación, tanto en los institutos de secundaria como en la enseñanza superior, y la denuncia de la violencia policial. No es normal que no puedan expresarse sin que las fuerzas del orden que intervienen les den una paliza», afirma. Denuncias de violencia policial Para Nathalie Tehio, presidenta de la Liga de los Derechos Humanos, la actuación de las fuerzas del orden también es desproporcionada. «Hay una represión violenta e inadmisible. Hay que defender el movimiento estudiantil», sostiene. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos llamó este viernes a permitir las concentraciones pacíficas y a garantizar un uso proporcionado de la fuerza. El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, respondió a las acusaciones durante una comparecencia ante los diputados de la Asamblea Nacional el miércoles 7 de octubre. El Gobierno informó entonces de que, desde el inicio de las protestas, habían resultado heridos 215 alumnos, 85 miembros del personal educativo y cerca de 800 policías y gendarmes. «Cuando se producen disturbios, debe haber una intervención. Ahora bien, insisto en ello: esta intervención se lleva a cabo, naturalmente, respetando estrictamente el principio de proporcionalidad. Esa es la norma y el marco legal para el uso de armas intermedias por parte de las fuerzas del orden. La proporcionalidad de una acción no se juzga en función de sus consecuencias; siempre hay que observar el contexto en el que se produce», defendió Nuñez. La Inspección General de la Policía Nacional ha abie
“Tenemos para 200 años de gas y casi 100 de petróleo”, dice secretaria de energía argentina en París
2026/10/02
El mandatario Javier Milei visitó París en medio de la Argentina Week. Una operación  de "seducción" para atraer inversionistas franceses y europeos, principalmente para proyectos energéticos, como el megaproyecto de gas licuado del yacimiento de Vaca Muerta, con el que se quiere posicionar al país suramericano como un jugador de clase mundial en exportación de gas. RFI entrevistó a la secretaria de energía de Argentina, Maria Tetamantti, sobre las proyecciones del país suramericano. RFI: El presidente Javier Milei destacó el aumento de proyectos energéticos en Argentina, algunos que ya comenzaron, pero hay otros que se quieren impulsar y para los cuales busca inversión. ¿Cuáles son esos principales proyectos? Maria Tetamantti, secretaria de energía de Argentina: ¿Por qué se le da tanta importancia a la energía? Porque como Argentina aplicó durante muchos años políticas erróneas, la inversión no vino y Argentina cuenta con grandes recursos de gas natural y de petróleo. Hoy tenemos para 200 años de gas natural y casi 100 años de petróleo. Eso quiere decir         que el destino de esos recursos son fundamentalmente el mundo o un mayor consumo de Argentina, lo cual requiere claramente más industrialización. El potencial que tiene Argentina lo tuvo siempre en términos de recursos. ¿Qué es lo que cambió? Las políticas públicas, el marco regulatorio, las nuevas leyes, el nuevo régimen de inversiones, el RIGI. Eso ha dado un panorama de confianza y de estabilidad a los inversores, que ha alentado la presentación de muchos proyectos. Hoy hay en el marco del RIGI entre minería y energía, 45.000 millones de dólares de inversión aprobados y hay presentados 200.000 millones en total. Esos proyectos consisten fundamentalmente en desarrollar todo el potencial de producción de oil and gas y después toda la infraestructura para sacar ese gas, ese petróleo de la cuenca Neuquina, que está a unos 500 o 600 km de la costa Atlántica por donde esos productos salen, con lo cual eso requiere construcción de oleoductos, construcción de gasoductos, plantas de licuefacción y plantas de tratamiento de gas, porque tanto el gas como el petróleo tienen que ser tratados, por un tema de calidad del producto, antes de poder ser inyectados a los gasoductos u oleoductos. Leer tambiénMilei ofrece a inversores en París "una región pacífica alineada con los valores de Occidente" RFI: Estamos hablando específicamente del yacimiento de Vaca Muerta, ¿verdad? Sí, efectivamente, en Argentina nosotros históricamente teníamos 3 cuencas productivas. Tenemos aún el norte, Neuquén está en el oeste y la cuenca austral. En la cuenca austral hay uno muy importante que es Total, que produce mucho gas en el offshore (gas natural que se extrae de yacimientos situados bajo el fondo del mar) y de hecho sigue produciendo y siguen apostando. En cuanto al gas de cuenca austral de onshore (en tierra firme) se ha reducido bastante el volumen. Y lo que ha crecido muchísimo es el gas de Vaca Muerta, el gas de la cuenca neuquina, que es todo shale gas (gas natural que está atrapado en el interior de rocas sedimentarias profundas). Este ha tenido realmente un boom muy importante a partir de los avances tecnológicos y la reducción de costos en la producción. RFI: Hoy en día, ¿cuál es su producción? El presidente Milei dijo que el objetivo es que el yacimiento de Vaca Muerta eleve su capacidad a 22 millones de toneladas de gas. ¿Pero hoy en qué están? El habla de toneladas de LNG (Gas Natural Licuado). Nosotros producimos hoy más de 130 millones de metro cúbicos al día, que es básicamente el consumo, porque exportaciones se hacen solamente a través de gasoductos regionales. Diariamente exportamos 6 o 7 millones, con lo cual rondamos 140 millones de metros cúbicos que se están produciendo hoy. Entonces eso te pone un limitante al crecimiento del gas, por eso la forma de llevar ese gas al mundo es construir gasoductos, plantas de licuefacción y exportar ese gas en forma de LNG al mundo. RFI: ¿Exportar esas 22 millones de toneladas sería posible? Anteriormente, no solo hablando de Argentina, sino de otros países suramericanos que producen gas, se decía que sería muy difícil o muy lejano enviar este gas a otros continentes. Bueno, los privados, que son los que están invirtiendo, lo que hacen es transportar con barcos de licuefacción al resto del mundo. De hecho, se presentó un proyecto que es liderado por Pan American Energy en la compañía que se llama CESA, en el cual ellos ya tienen un acuerdo con una empresa alemana. O sea, ese gas naturalmente va a ir a Europa, Asia, Estados Unidos, adónde los productores encuentren el destino. Hoy mencionaba la empresa alemana que en realidad en tiempos de navegación es lo mismo de Asia que de Argentina. Argentina parece que está muy lejos, pero en términos de días de navegación estamos en igualdad de condiciones, así que no es nada difícil llegar. Leer tambiénLa Argentina de Milei: una economía a dos velocidades RFI: ¿Cuáles son los mayores desafíos de sus proyectos? Bueno, yo creo que en nuestros mayores desafíos desde el lado del Estado está seguir manteniendo la confianza de estos inversores, porque la decisión de inversión está y ahora, y lo que se necesita, que ya lo están consiguiendo, es la confianza de los offtakers, de quienes le compran, que confíen que la Argentina va a seguir por este rumbo, que el gas va a estar, que si se va a licuar y que les va a llegar a destino una vez que ellos han asumido ese compromiso de compra. RFI: María, usted hablaba del RIGI, pero esta es una política que no existe en todos los países. ¿Cuéntenos de qué se trata? El RIGI, la sigla RIGI quiere decir régimen para las grandes inversiones. Entonces, el RIGI es un régimen que salió por ley, aprobado por el Congreso Nacional y en el fondo lo que trata es bajar lo que nosotros llamamos el costo argentino. ¿Cuál es el costo argentino? Es la desconfianza por cambio de la regla de juegos, inestabilidad fiscal, no cumplimiento de las normas. Entonces este régimen para las grandes inversiones es un régimen que le da por 30 años al inversor absoluta previsibilidad legal regulatoria, o sea, no hay cambios en las reglas. Estabilidad fiscal, le da beneficios impositivos, paga menos impuesto a las ganancias, un régimen especial para devolución del IVA, sintéticamente beneficios impositivos y estabilidad fiscal y regulatorio. RFI: Hay unas partes del RIGI que no se han aprobado y dentro de Argentina se dice que sin esta autorización no sería posible continuar a desarrollar los proyectos de Vaca Muerta y la exportación de gas qué se pretende. Se han presentado proyectos por unos 200.000 millones de dólares. Llevan aprobados uno 45.000 millones. ¿Qué pasa con el resto? No es que pasa nada, sino que hay un equipo de trabajo (…) y hay que analizar muy bien que el proyecto califique para el RIGI porque para adherir a este régimen hay que cumplir con determinadas condiciones, mínimos de montos de inversión.  Según el rubro, tiene diferencias, porque el objetivo de RIGI es acelerar las inversiones. Entonces también tienen que invertir una cierta cantidad o un porcentaje determinado del proyecto en los 2 primeros años. Hay condiciones que hay que cumplir para poder acceder y eso lleva un tiempo. A veces falta información de las empresas, hay que tener intercambio con ellos para que aclaren cosas. Entonces, normalmente la aprobación de un RIGI puede llevar unos 60 o 90 días, no es inmediato, pero no es que no se aprobaron, sino que están en proceso de análisis y cada 15 días más o menos se están aprobando dos o tres proyectos de RIGI. RFI: Usted decía que hay un marco que ha cambiado y que por eso este escenario para las inversiones es posible con un marco desregulatorio, agilidad en los procesos. Cuéntenos puntualmente ¿De qué se trata, qué cree que ha cambiado para que otras inversiones sean posibles en Argentina?. Bueno, yo diría que la política económica de estabilidad, de poner mucho foco en el equilibrio fiscal y en no emitir moneda para financiar el gasto público. Y el segundo, una gran política de desregulación. O sea, como dice siempre el presidente Milei y hoy también lo aclaró el ministro de Economía, Luis Caputo, la idea es que la Argentina sea uno de los países más libres del mundo. Regular solamente monopolios cuando es necesario. Hay que crear el ámbito para que el sector privado se desarrolle, que actúe con la mayor libertad posible y esa es la forma en la que nosotros creemos que un país debe crecer. Leer también¿Por qué la Patagonia argentina atrae a las empresas de inteligencia artificial? RFI: María, pero en países como Francia se le teme a la palabra desregulación. En Europa se aboga constantemente por la exigencia de normas y no sólo eso, también políticas sociales, ambientales y demás. Ustedes, ¿Qué les dirían a los líderes políticos que están contra esa desregulación? Bueno, siempre hay que ver de qué se habla cuando hablamos de desregulación. Nosotros no creemos que el Estado se tiene que meter a decirle a los empresarios ni cómo tienen que hacer las cosas, ni qué precio tienen que cobrar. Hay normas ambientales que tienen que cumplir. Desregulación absoluta no quiere decir que no tenga que cumplir con nada. Quiere decir que en lo que es la producción y la comercialización de los productos, respetando las normas de medio ambiente, pueden decidir en qué invertir y que nadie se meta a expropiarles la renta. Hay una práctica que ha sido muy nefasta en Argentina, que es meterse en los mercados a fijar precios y eso te lleva necesariamente a la desinversión y al desabastecimiento. RFI: ¿Cuáles son los riesgos ambientales que han encontrado y qué medidas se van a llevar a cabo? No hemos encontrado riesgos ambientales.
"Es aquí el Imperio de la Muerte", el recorrido por las profundidades de Las Catacumbas de París
2026/08/31
¿Qué se siente al caminar entre los restos de unas seis millones de personas? Descienda y recorra con RFI las Catacumbas de París, el osario subterráneo más grande del mundo y una cita obligada para los turistas que buscan experiencias realmente diferentes en la capital francesa. Este lugar único está abierto al público desde 1809 y acaba de ser completamente renovado. El texto corresponde a una parte de la transcripción del reportaje sonoro, cuya versión integral encontrarás en este artículo. Tuve una vecina, madame Besnard, una señora de 95 años con quien solía conversar sobre su vida parisina. Vivíamos en un edificio de arquitectura típica del siglo XIX. Alguna vez me comentó que los restos de uno de sus ancestros yacían en Las Catacumbas de París. Sin más detalles, ella no tenía más y yo no necesitaba más para despertar mi curiosidad por este osario subterráneo. El más grande del mundo. Acompañada por Hélène Furminieux, responsable de comunicación y de mediación con los públicos del sitio, la experiencia comienza bajando 131 peldaños de una escalera de caracol. El cambio es inmediato. "Efectivamente, aquí se nota que la temperatura ha bajado un poco. Es más o menos constante en todo el recorrido. Es decir, a esta profundidad, estamos alrededor de catorce grados durante todo el año", explica Hélène. Antes de llegar a los huesos, el camino revela un pasado aún más remoto: un universo de piedra caliza que fue un mar tropical hace 45 millones de años. Una luz azul ondulante en los túneles recuerda ese origen marino antes de que la piedra fuera extraída para construir los edificios y monumentos de París. El Imperio de la Muerte Tras caminar casi 800 metros, un letrero tallado en piedra frena en seco al visitante: "¡Para! Es aquí el Imperio de la Muerte". A partir de 1809, lo que eran simples canteras se acondicionaron como osario debido a que los cementerios de la ciudad ya no podían absorber a más difuntos. Hoy, los muros están construidos con hileras de fémures y tibias que se alternan con cráneos. "Me da una vibra que me gusta. No pienso mucho en el sentido dramático. Un poco tenebreoso, pero estoy bien. Está chulo", comenta Daniel Rodríguez, un visitante de Sevilla, España que llegó atraído por la historia y por el hecho de la banda de rock estadounidense, Queens of the Stone Age, grabara en 2025 un concierto en este laberinto de cadáveres. Todos iguales ante el final Para otros, como la psicóloga escolar Ruth Netzahuatl, el espacio invita al recogimiento y a la reflexión sobre la historia de quienes construyeron la ciudad actual. "Hay una frase por aquí que dice: 'Todos somos iguales ante la muerte'. Y creo que este lugar nos lo recuerda. Que todos somos iguales y que no hay distinciones", dice la mexicana afincada en Francia.  Se estima que los restos de 6 millones de individuos descansan aquí. Aunque no hay nombres individuales, están distribuidos según el cementerio o el hospital de origen, conservando un rastro de su existencia. "Sabemos que todos los habitantes de París que murieron antes del siglo XIX están aquí", precisa Hélène Furminieux. 1,5 km de recorrido bajo el suelo de París Caminar por las catacumbas es perder la noción del tiempo. No es solo la osamenta: es la profundidad y la oscuridad. Es como si estuvieras frente a la eternidad.  Después de una mañana observando cada hueso que cuenta la historia de los parisinos —donde quizá descanse el ancestro de Madame Besnard— el regreso implica subir 112 peldaños más. Al final del esfuerzo, el premio es recuperar el aliento y reintegrarse nuevamente al "Imperio de la Vida", con su ruido y su movimiento cotidiano.  Haz clic en la > Escuchar, para disfrutar del reportaje completo. Edición sonora: Didier Miguel Blue.  Créditos: Las Catacumbas de París Música de Queens of the Stone Age Contenido sonoro de los teaser y del audioguía © Vivant!
Energia! Barcelona y Cataluña le ponen ritmo al arranque del Tour de Francia 2026
2026/06/15
El Tour de Francia 2026 ya tiene banda sonora: Energía!, del grupo catalán Doctor Prats, será la canción oficial que pondrá a bailar a los fanáticos del deporte de las bielas a partir del 4 de julio de 2026. RFI viajó a Cataluña para saber cómo se prepara este “Grand Départ”, un hito para Barcelona. El próximo 4 de julio, el espectáculo deportivo más grande del mundo arrancará en Barcelona con una contrarreloj por equipos de 19 kilómetros, partiendo desde el Port Olímpic. Para Christian Prudhomme, director del Tour de Francia, la elección de la capital catalana no fue casualidad. El prestigio de Barcelona como sede de hitos como los Juegos Olímpicos, el Mundial de Fútbol y la Copa América pesó en la balanza. “Lo que nos cautivó fue, evidentemente, el prestigio de la ciudad. Es la belleza del lugar, el mar justo al lado, las colinas y, por supuesto, las pendientes”, explica Prudhomme. El director destaca que la geografía barcelonesa permitirá un inicio "deportivamente contundente" con la subida a Montjuïc: "Una pendiente del 9% en más de un kilómetro y medio significa que los mejores corredores del mundo se medirán desde el primer fin de semana". La Sagrada Familia para la presentación de los equipos Dos días antes de que ruede el pelotón, los 23 equipos serán presentados frente a una joya de la arquitectura mundial: la Sagrada Familia. Daniela Longobardi, guía oficial del templo, describe la obra de Gaudí como "un resumen de toda su arquitectura", coronada ahora por la gran cruz tridimensional de la Torre de Jesucristo, que a 172,5 metros de altura ha transformado el horizonte de la ciudad. La salida del Tour coincidirá con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. El arquitecto, que falleció en 1926 tras ser atropellado por un tranvía, veía su obra como algo que trascendería su propia vida. Según relata Longobardi: “Gaudí decía que no le importaba dejar el proyecto en manos de otros; tenía la idea de este edificio como un proyecto colectivo”. Esa misma esencia colectiva define al Tour, donde 183 ciclistas y sus gregarios trabajan unidos para que un líder pueda, finalmente, "pintarse de amarillo".   Tarragona: historia romana y empuje económico La música no dejará de sonar en la segunda etapa, que partirá de Tarragona. El guía Xabier Mejuto Nogués invita a los visitantes a recorrer la "Part Alta", el centro histórico amurallado que se asienta sobre una antigua acrópolis romana. “Nos encontramos en el interior de lo que fue un circo, un hipódromo romano. Tarraco fue la capital de la Hispania Citerior”, recuerda Mejuto. El comercio local también espera con ansias el evento. Cristina López, directora del restaurante "Cuatro Latas", asegura que ya se están preparando para la llegada masiva de visitantes: “Estamos muy entusiasmados. Es una zona muy turística con público francés, inglés y holandés. ¡Benvinguts a la Tour de França de 2026!”. Deportivamente, la segunda etapa será un reto de 182 kilómetros desde la Costa Daurada hasta Barcelona. Thierry Gouvenou, director deportivo del Tour, señala que han buscado un equilibrio estético y deportivo: “Tendremos una salida plana a la orilla del mar y luego, varias colinas antes de llegar al exigente circuito de Montjuïc”.    Los ciclistas subirán tres veces la colina de Montjuïc, un escenario icónico que suele acoger el final de la Volta a Catalunya. Esta carrera histórica ha visto brillar a grandes figuras, incluyendo a cinco colombianos: Sergio Higuita (2022), Miguel Angel “Superaman” López (2019), Nairo Quintana (2016), Hernán Buenahora (1998) y Alvaro Mejía (1993).   Este año se impuso el danés Jonas Vingengard. Sin embargo, el francés Dorian Godon del Ineos también se destacó. Es el actual campeón de Francia de ciclismo y conoce muy bien las carreteras catalanas, ya que estudió fisioterapia en Gerona. Volverá aquí en julio para disputar su tercer Tour. Destaca la intensidad única de la Grande Boucle: “El Tour es otro mundo; hay mucha gente, mucha tensión, algo que no se puede describir”.   Un legado que va más allá del deporte Para los ciclistas locales como Marc Soler (UAE Team Emirates), correr en casa es inesperado: “es la primera vez que lo puedo vivir en directo. Seguro que se disfrutará mucho, aparte de sufrirlo, porque se va muy rápido”. Incluso leyendas como Miguel Induráin, pentacampeón del Tour, celebran que la carrera regrese a carreteras españolas: “Yo tuve la suerte de salir del Tour de Francia en San Sebastian cuando corría en 1992”. Después, el Tour salió de Bilbao en 2023 y ahora, de Barcelona, lo que “es muy bonito para la afición”, dice Induraín. Barcelona es una ciudad que recibe, por lo menos, a 15 millones de turistas anuales. En 2025, fue la séptima ciudad europea más visitada. La salida del Tour de Francia la pone de nuevo en el centro de la atención mundial. Pero el Tour de 2026 no solo dejará imágenes espectaculares. Según David Escudé, concejal de Deportes de Barcelona, el legado será también material y social: “Es una oportunidad para que la bici no sea solo deporte, sino una herramienta de transporte. Hay una planificación de carriles bici para mejorar los que ya tenemos”. La tercera etapa partirá de Granollers, pasará por la ciudad de Vic y tomará rumbo hacia los Pirineos, despidiéndose de España con el ritmo de Doctor Prats aún resonando en las calles.   Este texto corresponde a una parte de la transcripción del reportaje sonoro. Haz clic en la > Escuchar, para disfrutar del reportaje completo.
El padre del pensamiento complejo, Edgar Morin, muere a los 104 años
2026/05/30
Falleció el 30 de mayo 2026 Edgar Morin, una de las figuras más influyentes del pensamiento francés en los últimos 50 años, especialmente por su aporte al enfoque transdisciplinario y su teoría del pensamiento complejo. Nacido en París en 1921, Edgar Morin mantuvo lazos estrechos con América Latina. En los micrófonos de RFI varios profesores e intelectuales le rinden homenaje. Las ideas de Edgar Morin sobre la complejidad marcaron el pensamiento contemporáneo en ámbitos tan diversos como la sociología, la filosofía, la educación y la ecología. Fue el autor, entre otros, de "El método", obra monumental en seis tomos que terminó de publicar en 2004 y en la que desarrolla su teoría del pensamiento complejo. En 1999 publicó con la UNESCO uno de sus libros más comentados "Los Siete saberes necesarios para la educación del futuro". "Edgar Morin era el humanismo hecho persona. Con su benevolencia y su curiosidad no dejó nunca de iluminarnos. Pensamiento complejo, vida fecunda, espíritu universal", escribió este sábado el presidente Emmanuel Macron en un mensaje de condolencias a sus allegados. Para muchos, descubrir sus ideas fue una auténtica revelación. Éste fue el caso, entre otros, de Virginia Gonfiantini, doctora en Pensamiento Complejo de la Multiversidad Mundo Real Edgar Morin en México. "Conocí a Edgar Morin hace 25 años, cuando yo estaba comenzando a dar una clase de posgrado en Rosario, Argentina. Me llegó un texto que hacía referencia a la introducción del pensamiento complejo de Edgar Morin. Yo no lo conocía. Cuando empecé a leerlo, me estalló la cabeza porque presentaba una nueva teoría del conocimiento que tiene que ver con este ‘complexus’, este entramado de elementos heterogéneos. Lo que construyó Morin fue cómo poder entrelazar los diferentes saberes que son necesarios para poder vivir en el siglo XXI".   Al profesor colombiano Rubén Fontalvo, doctor en ciencias de la educación, la lectura de sus  libros le permitió abrir su pensamiento: "Con Edgar Morin uno aprende a ser demócrata en el conocimiento, a comprender a los opositores, a los opuestos, a los contrarios". En Cuba, Carlos Jesús Delgado, profesor de filosofía en la Universidad de La Habana, destaca un pensamiento, "muy metafórico, muy rico en su naturaleza simbólica, pero al mismo tiempo muy preciso. Morin es un autor capaz de pensar la realidad desde sí mismo como autor, como hace cualquier otro autor, pero pensándola también en clave colectiva, en clave simbólica y cultural, es un autor profundamente francés y profundamente universal". Una vida de resistente   Edgar Morin nació el 8 de julio de 1921 en París, en el seno de una familia judía sefardita. Su madre, llamada Luna, murió cuando él tenía diez años. Su padre era propietario de una mercería en la calle Abukir. Cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, tenía 18 años. "Edgar Morin fue un resistente [contra la invasión nazi] durante la Segunda Guerra Mundial", recuerda Carlos Moreno, promotor de la ciudad de los 15 Minutos y miembro de la Academia Francesa de Tecnología. "Su apellido, Morin, viene de su alias. Era su nombre de guerra. Cuando alguien entra en resistencia, como fue en ese momento en la Segunda Guerra Mundial contra el fascismo, cuando ingresa a círculos de resistencia, sabe perfectamente que puede morir en cualquier instante", sostiene Carlos Moreno, quien sostuvo una relación intelectual y de amistad con el sociólogo francés. Esta etapa como resistente, tan joven, marcó el resto de su vida, según Moreno. "El motor principal de Edgar Morin siempre fue cuestionar el orden establecido. Esto fue lo que lo llevó a ser resistente, lo que lo llevó a ser comunista. Pero también es lo que llevó luego a dejar de ser comunista. Es lo que le llevó a apoyar las manifestaciones juveniles de ‘Mayo del 68’. Pero es lo que lo llevó a dejar de apoyar los postulados de Mayo del 68. Es lo que lo llevó a criticar los regímenes totalitarios; lo que lo llevó a apoyar los movimientos de lucha en América Latina contra las dictaduras". Lejos del comunismo, el guevarismo y el maoísmo En América Latina su pensamiento ha sido clave, según Moreno, porque "cuando en América Latina el guevarismo y el castrismo, el maoísmo, el comunismo, son fuentes de pensamiento de ciertos sectores de la población, Edgar Morin ofrece un pensamiento transversal que aporta claves para pensar desde un lugar en el que se puede vivir de una manera menos sectaria y mucho más abierta, mucho más asequible. Ofrece, digamos, un pensamiento no dogmático. Este es su principal aporte. Aquellos que toman el pensamiento de Edgar Morin como un elemento clave para el análisis socioeconómico, es la gente de mayor libertad de pensamiento, la gente más altruista, la menos sectaria. Esto es importante en América Latina porque forma parte del legado de Edgar Morin". Esto es lo que también resalta Rubén Fontalvo, profesor en la Universidad Simón Bolívar en Barranquilla: "Yo venía de las corrientes del pensamiento crítico clásico. Con Morin aprendí a ver que las cosas, muy a pesar de que eran contrarias, opuestas, a pesar de todo podían complementarse. Ese sentido de buscar la complementariedad en las cosas fue el activador para que yo me dedicara con más tiempo al pensamiento de Edgar Morin". En Cuba una visita de Edgar Morin a comienzos de los años 2000, fue clave para la difusión de su pensamiento, en particular en el campo de la educación, anota Jesús Delgado Díaz, profesor de Filosofía. "En el caso de Cuba fue muy notable su influencia cuando Morin vino a un congreso en 2004. En ese momento se produjo un giro total en el estudio de su pensamiento. Muchas personas se interesaron y se amplió el círculo de las personas que trabajamos en el pensamiento moral en el campo de la educación. Concretamente, en centrar la atención en el vínculo entre la educación y la vida. La moral no promueve una educación para el trabajo, sino para el trabajo y la vida. Es un aprender a vivir, un enseñar a vivir, a no perder de vista la vida cuando se estudia una carrera universitaria. Es una conexión profunda entre conocimiento, vida, reflexión humana, interpretación humana, simbolismo humano. Creo que ese es un legado fundamental en el campo de la educación". Pensamiento de Sur La influencia del pensamiento complejo de Edgar Morin en América Latina ha tenido muchos aspectos. Virginia Gonfantini, profesora de pensamiento complejo en varias universidades latinoamericanas, resalta una noción en particular. "Morin hace muchísimos años depositó la mirada en América Latina en función de los regionalismos y de esta concepción de pensamiento de Sur que acuñó. Esta concepción de las diferentes epistemologías que utilizamos para poder conocer la realidad de los pueblos originarios, de los pueblos europeos, los del norte y los del sur. Fue esa riqueza que le llamó la atención a Morin y por eso pudo concretar una epistemología, y una epistemología educativa, pensada desde Latinoamérica y nutrida también con algunos autores y algunas perspectivas teóricas de América Latina". Nelson Vallejo-Gómez, quien sostuvo una larga relación intelectual y de amistad con Morin, resalta su principal legado. "La urgencia de reformar de manera estructural la política y la sociedad a través lo que él llamaba la reforma educativa y que se encuentra en 'los Siete saberes necesarios para la educación del futuro’. Eso implica, desde su punto de vista, una reforma del entendimiento para tener lo que él llamaba una política de civilización que tiene como nudo central una ética de la civilidad. El legado de Morin para mí es, ante todo, la posibilidad de un comportamiento ético cotidiano desde la noción de civilidad, es decir, tejer aquello que religa la relación entre los seres humanos. Por eso a él le gustaba mucho citar la divisa de la Unión Europea 'Unidos en la Diversidad'", apunta Vallejo-Gómez, inspector del ministerio francés de la Educación. Autodidacta Edgar Morin obtuvo una modesta doble licenciatura en derecho e historia-geografía. Él mismo se consideraba un autodidacta. Esto no le impidió publicar más de 80 libros. En uno de los últimos, publicado en 2025, se preguntaba por las lecciones de la historia. Recibió más de 30 Honoris Causa, cerca de una decena de ellos en universidades de América Latina. Pero, ¿cómo una persona con una obra así sobre las espaldas, soñaba sus últimos momentos? Carlos Moreno intenta una respuesta evocando un deseo que Morin compartió con él en uno de sus cumpleaños. "Antes de llegar a los 100 años, Edgar reunió a un grupo de amigos en los que yo me encontraba con un objetivo: hacer una película. Él quería filmarla en América Latina. Su pensamiento ha iluminado muchas personalidades en América Latina. Allá es muy conocido. Le dicen Edgar 'Morín'. Su pensamiento está muy presente. Su obra ha sido traducida. Han sido creadas cátedras Edgar Morin. Él se rememoraba perfectamente los lugares que había visitado en América Latina, pero con detalles increíbles. Me decía: 'Carlos, te acuerdas en Recife, María, la que tenía trenzas y ojos claros'. Él quería rodar ese documental y llamarlo 'La despedida' porque decía: 'Lo mejor que me puede pasar es que, rodando esa película, me despida de todo el mundo'". Humanista creativo e inspirador Pero no ha sido así. Edgar Morin ha fallecido sin despedirse de sus amigos como él quería. Hoy varios de ellos le rinden homenaje. "A Edgar le encantaba estar jugando constantemente, creando nuevas palabras. Era generoso y egoísta al mismo tiempo, tierno e indiferente al mismo tiempo, ingenuo y muy oportunista al mismo tiempo, era curioso y chistoso. Un humanista ante todo; creativo, inspirador. Era un festival de inteligencia cuando uno conversaba con él", dice Nelson Vallejo Gómez. "Esa s
Lyon: ¿Espejo de división política en Francia?
2026/04/13
Lyon, capital de la violencia política, feudo de la ultraderecha y ultraizquierda de Francia. Estos son rótulos frecuentes en los medios galos, que resurgieron tras la muerte, en febrero pasado, de un joven militante nacionalista, tras haber sido golpeado por otros militantes de grupos que se presentan como antifascistas. ¿Pero, por qué Lyon, una de las ciudades más opulentas de Francia, se ha convertido en el epicentro de la radicalidad política? RFI viajó a Lyon para intentar obtener respuestas. Los lioneses cuentan una sensación de división, casi abstracta, pero que también se explica de forma geográfica. Lyon, reconocida por su cultura culinaria tradicional, está dividida físicamente por dos ríos, uno de ellos, el Saona, donde los barrios Croix Rousse y Vieux Lyon o Viejo Lyon, se miran cara a cara. “En Lyon solemos decir que existe la colina que trabaja”, relata la activista de izquierda Sylvine Buffaron, quien explica que la colina de la Croix-Rousse, es conocida históricamente como la colina de los trabajadores, de los obreros y los tejedores de seda. “Aún hoy sigue siendo considerada el barrio de la izquierda, donde los neofascistas pueden venir a romper vitrinas, locales sindicales, bares, oficinas de voluntarios, de lugares de solidaridad. Por lo tanto, un barrio que puede ser blanco de ataques”, asegura Buffaron.  Enfrente está el barrio de Fourvière, en los alrededores del Vieux Lyon, “que históricamente se le llamaba la colina que reza, y allí efectivamente, la extrema derecha lo ha convertido en un bastión porque, probablemente, esa historia les decía algo, así que se la han apropiado. Pero, en realidad, desde el principio, hay mucha gente que no está de acuerdo en la colina de Fourvière con esa historia que se estaba escribiendo y ha habido muchos comerciantes que se organizaron y lucharon contra la implantación de estos grupos en el barrio”, indicó Buffaron.  Uno de esos comerciantes es el maestro relojero Philippe Carry. “En 2010 vimos aparecer el primer grupúsculo de extrema derecha radical, pero en el Vieux Lyon siempre ha habido algo de eso, desde hace mucho tiempo, desde los años 70. Sin embargo, cuando llegó ese grupo, que se llamaba “Les Identitaires” (Los Identitarios), atrajo a otros grupúsculos. Y al final, en pocos meses, llegamos a tener cinco grupúsculos diferentes, solo en el Vieux Lyon. Porque competían entre ellos para adueñarse de un barrio. Porque decían que, como era un barrio histórico, el barrio histórico de Lyon, debía pertenecerles”, explicó Carry, agregando que los vecinos, como él, se rebelaron. “Dijimos que no, que este barrio no les pertenece porque la historia es de todos”, agregó. Estos grupos mayoritariamente de extrema derecha han sido disueltos poco a poco, amparados por una ley de 1936, que se creó en respuesta a las manifestaciones violentas de extrema derecha de la época. Los bares, gimnasios o cafés asociados, también han sido cerrados. “Decidí hablar más fuerte y no les gustó” Mientras sonaban las diferentes manecillas de los relojes de su local, Carry recordó que sufrió un ataque en 2017. “Conseguimos que cerraran las salas al mismo tiempo de la disolución, como la de los Remparts. El último grupo que se disolvió fueron ellos. Al cabo de siete años decidí hablar aún más en la prensa. No les gustó que dijera que sus actos eran oscurantistas. En aquella época, se usaba ese término para referirse a los islamistas que cometían atentados. Se decía que era oscurantismo. Pero a ellos no les gustó. Así que vinieron una noche, una semana después del artículo, y me rompieron toda la vitrina. No pudieron entrar en mi casa porque la puerta es blindada, pero lo intentaron. Se fueron contra mi taller y rompieron toda la vitrina. Eso es un acto terrorista”, indicó.  El portal Rue 89 ha documentado 102 acciones violentas entre 2010 y 2025 en Lyon contra personalidades de izquierda o por motivos de raza, cometidos por la extrema derecha. En cuanto a los fallecidos, la investigadora Isabelle Sommier ha documentado 8 muertos por razones ideológicas desde 2022. Sin embargo, la muerte de Quentin Duranque, primera en estos años de un miembro de la derecha radical y aún bajo investigación, dio un giro, al punto de llevar a cabo un minuto de silencio en la Asamblea Nacional. Quienes han estado en la mira de acusaciones con la muerte de Duranque, es la Jeune Garde, un grupo antifascista, disuelto en 2025 y que contaba máximo 200 militantes, según documentó el periódico Le Monde. Buffaron asegura que se trata de un grupo de autodefensa popular ante la violencia de la extrema derecha. “Antes de que se llevara a cabo un trabajo serio, sobre todo por parte de la Jeune Garde, había muchas más agresiones. Así que hay un efecto de autodefensa sobre el terreno y si hablamos de violencia, no se pueden poner estas violencias en el mismo plano. La autodefensa de los antifascistas se produce como reacción a la violencia inicial de los neofascistas de hoy. Por lo tanto, se produce como reacción. Si no hay violencia fascista, no hay violencia en reacción por parte de los antifascistas”, aseguró. ¿La seguridad dejó de estar en manos del Estado en Lyon? ¿Es habitual crear una autodefensa en una ciudad? ¿Acaso la seguridad no debería estar exclusivamente en manos del Estado, según las leyes francesas? El investigador, especialista de extrema derecha europea, Arsenio Cuenca, asegura que “desde un punto de vista legal nadie tiene potestad para organizarse y prevenir ataques violentos o incluso pasar a la acción”. Sin embargo, el reconoce que el ambiente de violencia de Lyon hacía difícil contar con las fuerzas del orden para defenderse de estas agresiones. Varias personalidades académicas o políticas, le apuntan la responsabilidad a las autoridades. Una falla del Estado, al permitir la propagación de dichos grupos extremos. Dice el diputado del partido de izquierda radical La Francia Insumisa, Cyril Guinet. “Creo que Lyon ha estado abandonada durante mucho tiempo por el Estado ante los grupos facciosos de extrema derecha. Les han dejado vía libre durante años, y siempre se ha dicho que Lyon era, en cierto modo, el laboratorio de la extrema derecha europea. Y creo que hoy en día, bueno, estamos pagando esa falta de voluntad política para acabar con los grupos racistas, xenófobos y antisemitas que tienen su base en nuestra ciudad”, indicó.   En un mercado, mientras hacía campaña para su segundo mandato, el alcalde ecologista Gregory Doucet asegura que en la administración local lo han hecho todo. “Desde el inicio de mi mandato, hemos emprendido una acción muy decidida contra los grupúsculos de extrema derecha. He ordenado el cierre de locales y la disolución de grupos. Hemos movilizado todos los recursos a nuestro alcance, es decir, la policía municipal y nuestro sistema de videovigilancia, para identificar a los miembros de la extrema derecha. ¿Por qué? Porque eran los autores de agresiones extremadamente violentas contra personas extranjeras o que ellos suponían extranjeras. Por ejemplo, hemos tenido casos de estudiantes extranjeros que han sido agredidos. También se produjeron agresiones homófobas, sobre todo en algunos barrios de la ciudad; pienso, en particular, en la zona del Viejo Lyon. Por eso quisimos actuar con firmeza contra la extrema derecha”, afirmó.  Doucet dice que lo que alimenta todo este clima de violencia son los discursos de odio, porque antes de la violencia física, ya hay una violencia verbal instalada. Una violencia que sienten en el día a día Julie estudiante de psicología de la Universidad Católica: “Ya no se vota por una causa; de hecho, se vota para bloquear al otro. Y eso crea una división aún mayor en un pueblo o en una ciudad. Me parece una pena porque eso divide aún más a la gente y genera mucha más agresividad. Porque unos no están de acuerdo con los otros, pero hay que darse cuenta que el humano nunca estará de acuerdo fundamentalmente con todo”, señaló con aires de decepción.  “Hay que aprender a convivir todos juntos, si no, nunca saldremos adelante” En las colinas de la Croix Rousse, vive Caroline, quien suele dar su voto a la izquierda y aunque confía que los grupos de extremos son una minoría, dice estar cansada de esa dinámica.  “Es decepcionante. Seguimos en una época en la que intentamos expresarnos mediante la violencia, y ¿para qué sirve eso?, ¿qué sentido tiene? A mí, eso me, me enfurece. Mi enfado la expreso votando. Quizás eso sea lo que haga que las cosas cambien, y no lo que está pasando ahora mismo en las calles de Lyon. La división social está ahí, pero vivimos con ella. Hay que aprender a convivir todos juntos, si no, nunca saldremos adelante”.   Dicho sentimiento también lo comparte Pierre, quien por el contrario suele votar a la derecha: “Creo que lo mejor es dejar de encasillar a la gente y unirnos. En Francia no tenemos un espíritu de consenso. Hablamos de temas como la cultura, la ecología, el desarrollo económico, la vivienda o la seguridad. Son temas que no pertenecen ni a la izquierda ni a la derecha. Corresponde a los partidos de quienes tienen sensibilidades diferentes, ideologías diferentes, pero que también deben movilizarse en torno a todos estos temas. Y hoy en día, si eres de derecha, te centras en la seguridad; si eres de izquierda, te centras en la cultura; pero yo soy de derecha y para mí, la cultura es esencial, al igual que la vivienda. Todos estos temas deben ser abordados por todos los partidos políticos”, enfatizó.  A Lyon la han llamado “capital de la resistencia francesa” por su papel durante la segunda guerra mundial contra la ocupación Nazi, pero ahora también le dicen “capital de violencia política” p
Marsella Episodio 2: Amine Kessaci, alcalde adjunto propone atacar a la mafia por la billetera
2026/04/08
Amine Kessaci, recién nombrado alcalde adjunto de Marsella y estandarte de la denuncia del poder de la mafia en las barriadas populares del norte abandonadas por el Estado francés, plantea el combate al narcotráfico como delito económico y financiero. El 28 de marzo de 2026, Amine Kessaci recibió del recién electo alcalde marsellés, el socialista Benoit Payan, la banda tricolor. Un rito que convirtió al activista de las barriadas del norte de Marsella a sus 22 años en el alcalde adjunto más joven de la segunda ciudad de Francia. Y en el único representante de elección popular del país rodeado de una decena de escoltas que lo libran de la muerte. “Amine Kessaci ha recibido amenazas. Hay varias investigaciones en curso, que están en manos de nuestra Fiscalía Nacional contra la Delincuencia Organizada porque realmente nos damos cuenta de la gravedad de las amenazas y de lo difícil que es su vida. Las investigaciones deben ser rápidas para que esta familia pueda estar realmente a salvo”, expresó el pasado 31 de marzo Vanessa Perrée, fiscal nacional contra la delincuencia organizada (PNACO). Hace seis años, el hermano mayor de Amine Kessaci apareció calcinado en un auto tras un ajuste de cuentas entre criminales. En octubre pasado, Amine publicó Marsella, seca tus lágrimas. Vivir y morir en tierra de narcotraficantes, una valerosa denuncia del poder de las redes mafiosas en los barrios vulnerables del norte de la ciudad. Un mes más tarde, su hermano menor que preparaba el examen para entrar a la policía fue acribillado por dos hombres en moto. Y Amine condenado a vivir protegido por guardaespaldas. La narcocracia  En su libro, Amine Kessaci define a la ‘narcocracia’ como el poder que tienen los narcotraficantes para influir en las vidas de la gente. “En las series de televisión, los capos tipo Pablo Escobar aparecen como superhéroes, salvadores de la humanidad, personas que hacen cosas ‘que no están bien’, pero que, por otro lado, dan dinero a las familias pobres, medios para renovar escuelas, barrios y ese tipo de cosas. Esta heroización de los narcotraficantes no es buena y debemos trabajar contra ella” afirma el joven autor. Kessaci advierte sobre el reverso de la cara dadivosa de la moneda mafiosa: “es el poder que tienen estas personas sobre la vida de los habitantes de las barriadas: ponen barricadas a la entrada de los barrios, requisan a la gente y dicen: Tú entras, tú no” Como hijo de los barrios vulnerables del norte de Marsella, el joven alcalde adjunto sabe que la mafia no tiene voluntad de remplazar al Estado, pero sí de llenar el vacío donde éste retrocede. “Ellos dicen ‘El Estado existe, pero también nosotros’. Y ese también nosotros, ese paralelismo, es muy peligroso para la democracia, para el Estado de derecho y para las vidas humanas porque esas personas no dudan en matar, disparar a gente en plena calle, asesinar a padres de familia, a hermanos. Eso debe denunciarse”.    La seguridad social del Estado  La abogada penalista especializada en crimen organizado Diana Villegas destaca el carácter social que Amine Kessaci imprime a su discurso sobre la seguridad. “Una vez tuve la ocasión de escucharlo hablar y él reclamaba la presencia de seguridad pública en estos barrios. Lo que es muy extraño es que este llamado de seguridad pública siempre viene de actores políticos con el fin de plebiscitar un discurso generalmente securitario”. Para Villegas, el planteamiento de Amine Kessaci es mucho más profundo: “Él dice que, aunque seamos pobres, necesitamos también un lugar seguro para vivir. Necesitamos condiciones de vida que nos aseguren que cuando salimos a la calle no hay una bala perdida, o que nos van a proponer un trabajo como vendedor o como vigilante del puesto de venta de droga. Es un llamado a que el Estado vuelva a ocupar un lugar que ha perdido”. La cultura de la ilegalidad  "El narcotráfico es la alternativa allí donde el Estado se retira", afirma el ahora alcalde adjunto de Marsella.  Y describe el resultado del despojo que han sufrido los habitantes del norte de la cuidad del sur francés. “Cuando se eliminan escuelas, bibliotecas, oficinas de correos, el transporte de los barrios, se aíslan esos lugares, se crean zonas sin ley donde la República no existe. Esto no es posible para los miles de familias que viven allí y que no le han pedido nada a nadie.  En los barrios hay mucha gente buena, que no causa problemas y que solo pide una cosa: poder vivir”. Autora del libro de El orden jurídico mafioso, estudio sobre la organización criminal de Colombia en los años 80 y 90, Villegas ha estudiado a profundidad el fenómeno en las barriadas pobres de Medellín donde la mafia tomo el control de la población y del territorio.  “El Cártel de Medellín se sustituye en cierto modo, pero no totalmente y de forma un poco hipócrita al Estado tomando la presencia de benefactor, creando empleo, espacios de recreación”. La experta llama a la reflexión a hacer “porque estas organizaciones aprovechan la ausencia o la ausencia a medios términos del Estado y las políticas públicas. A ellos no les interesa una permanencia o lo hacen con la voluntad de reclutamiento, de adhesión social, de legitimación de sus acciones”. Según Villegas lo más preocupante de la presencia de las mafias en las esferas colonizadas por las organizaciones criminales es que “la percepción, la conciencia y la cultura de legalidad en estos espacios cambia. Y va a tomar generaciones para volver a recuperar el referencial estatal y democrático. La alerta que hace Amine en ese sentido me parece justa”. Narcocracia, narcotráfico, mafia ¿Una cuestión semántica?  "En realidad es un tema político", responde el escritor y periodista italiano Roberto Saviano, figura emblemática antimafia.    Investigador invitado al Instituto de criminología y derecho penal de París, Saviano estima que en Francia no se ha llegado en absoluto a una visión compartida de la existencia de una mafia o mafias en el país. “En las entrevistas siempre dirán que aquí hay narcotraficantes, pero no mafia. Pero no es así. Lo dicen porque la expresión ‘mafia’ significa organización que aspira al poder, al control del territorio, al dominio cultural, político y militar.  Mientras el narcotraficante gana dinero en la calle. Por eso, te dicen que en Francia hay narcotraficantes, pero no hay mafia".  La socióloga Claire Duport, que desde hace viente  años realiza investigaciones de campo sobre el tráfico y el consumo de drogas en Transverscité de Marsella y el Observatorio francés de drogas y tendencias adictivas, rechaza hablar de narcotráfico.   “Es un término comunicativo y político. Pero desde la sociología carece de tiene sentido. Sociológicamente, estamos ante una economía de la droga. Se trata de un fenómeno de la economía capitalista globalizada y que, como todos los grandes mercados mundiales, se desarrollan a nivel local. Desde el punto de vista económico, el expendio de venta de droga en la calle es el equivalente a la tienda del barrio. Es un gran mercado internacional en una relación de oferta, demanda, oportunidad y circunstancias que va a desarrollar múltiples comercios”.  Un enemigo atacado por la cola  La narconarrativa en Francia ha convertido al narcotráfico en una de las principales plagas de la sociedad con el corolario de una violencia exacerbada.  Se habla de narcoescoria presente en todas partes, de tsunami, de cárceles de alta seguridad e, incluso, de mexicanización del país. Aunque la tasa de homicidios es veinte veces menor en Francia que en México o Colombia (1,3 por cada 100 000 habitantes en 2023, frente a 24,9 en ambos países), y está en constante descenso reduciéndose a la mitad desde 1990.  Los «ajustes de cuentas entre delincuentes» solo representan el 9 % de las 900 víctimas registradas anualmente en Francia. Presente en Marsella tras el asesinato del hermano de Amine Kessaci en noviembre de 2025, el ministro del ministro del Interior, Laurent Nunez, ex prefecto de policía de París y para quien la guerra contra los narcotraficantes es una prioridad, reiteró que Francia dedica “enormes recursos a la lucha contra el tráfico de estupefacientes en todo el territorio nacional y, en particular, en Marsella, laboratorio de la lucha contra el tráfico de estupefacientes”. Amine Kessaci deplora que esa lucha de los políticos contra el narcotráfico se concentre en la represión a los vendedores de droga callejeros de los barrios populares, especialmente en el norte de Marsella. “El narcotráfico es un fenómeno organizado, estructurado y armado. Esa gente conoce las fallas del sistema, conoce la ley e intenta esquivarla con evasión fiscal, con las mismas fallas de las instituciones”, advierte. Por haber crecido en las populosas urbanizaciones de vivienda social, las llamadas “cités”, y de haber sido testigo de la caída de amigos y de su propio hermano en las redes de los narcotraficantes, el alcalde adjunto de Marsella conoce la manera como los capos le “cuentan mentiras a los jóvenes para reclutarlos prometiéndoles comida y ropa y garantizándoles que van a remplazar el modelo social. ¡Y los responsables políticos diciendo que van a perseguir a los jóvenes que venden en las aceras!, se indigna Kessaci. El modelo mafioso hace parte del sistema Para él, la guerra contra el narcotráfico “se libra en la cartera. Hay que quitarles su fuerza de ataque que es el dinero. Quitarles todos sus bienes.  Hay que atrapar a los cabecillas de las redes, a aquellos que cometen los delitos desde el extranjero, que a miles de kilómetros viven muy bien en Dubái, Tailandia, con autos lindos y casas lujosas. A esa gente nunca se la detiene, ni se la molesta. Solo a los jóvenes dealers que están en las puertas de los edi
Blitz Society: el templo parisino del ajedrez, entre relojes y copas de vino
2026/03/30
Bajo el murmullo constante de las calles parisinas, en el corazón del circuito intelectual de la ciudad, un bar redefine el "deporte ciencia". Aquí, el silencio de la estrategia convive con el tintineo de las copas y la rapidez del cronómetro. Disfrute del reportaje radial utilizando el botón Escuchar. París no solo se camina, se piensa. En una zona céntrica, cerca de la Casa de América Latina, existe un refugio donde cada segundo cuenta y se libran batallas épicas en silencio... o entre copas de vino. El sonido de la ciudad —ese rumor de pasos y tráfico que caracteriza a la capital francesa— se queda en la puerta al entrar en un universo distinto. “Soy jugador de ajedrez amateur, investigador y un fan absoluto de este deporte", se presenta Damia Benet, un español radicado en Francia. "Estamos en la Blitz Society. Es la típica zona con edificios históricos súper bonitos de París, pero lo que pasa aquí adentro es otra historia. Vamos a conocerlo”. Al cruzar la puerta, el ambiente cambia. El sonido de los platos y las conversaciones animadas delata que, antes que nada, este es un lugar de encuentro social. Guirma Brice, responsable del establecimiento, explica que la estética del local no es casualidad. “Es un lugar muy antiguo”, comenta Brice mientras señala la arquitectura que los rodea. “Hecho de piedra, de madera, de materiales brutos. Casi no pudimos hacer reformas porque el suelo y las paredes tienen historia. Queríamos reproducir la atmósfera de los parques de Nueva York, pero bajo la calidez de un bar”. Esa inspiración en los espacios públicos neoyorquinos se fusiona con la elegancia rústica de París. Para los aficionados, el diseño es un imán: “Al entrar, a mano derecha, ves un tablero que parece una máquina de arcade de los 80, con joysticks. Es el sitio idóneo”, añade Damia. Del Jardín del Luxemburgo a la mesa del bar La mayoría de los practicantes del deporte ciencia que hoy pasan horas mirando las 64 casillas de cada mesa —porque aquí, literalmente, cada mesa es un tablero— ya conocían la disciplina en los parques, donde la práctica es común y gratuita. El referente más cercano es el Jardín del Luxemburgo, un espacio bucólico en el mismo barrio donde, entre árboles y jubilados, nace la pasión de muchos. Es el caso de Adrien, uno de los habituales de la Blitz Society. “Descubrí el ajedrez sobre tablero en el Luxemburgo en 2017. Antes solo jugaba por internet, con piezas virtuales. Pasar a tocar piezas de verdad fue un cambio lógico”, relata. Sin embargo, el bar ha atraído a una comunidad que ha explotado recientemente. Ya no son solo los veteranos del parque. “Hay una nueva ola de jóvenes. Vienen por los YouTubers o por la serie Gambito de Dama”, explica Adrien. “Cada vez que vengo hay caras nuevas, gente que nunca se había acercado a un tablero. Eso le da luz al juego”. El "Blitz": Tres o cinco minutos de adrenalina En la Blitz Society se puede elegir el tono de la batalla. Damia Benet, quien se interesó por el ajedrez mucho antes de que se pusiera de moda en las redes sociales, explica que este rincón parisino le permite hablar un lenguaje universal: la notación algebraica (esa que identifica las casillas con letras y números). “Aquí he jugado dos tipos de torneos: homologados y no homologados”, cuenta Damia. “Cuando es homologado por la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez), no hay música y la gente no toma alcohol normalmente, aunque se puede. Luego están los no homologados, más para relajarme, bebiendo una cerveza. Aquí se pueden jugar los dos”. Pero el verdadero rey de la casa es el ritmo que da nombre al local. “El Blitz es el ritmo de tiempo que significa que tienes unos tres minutos o unos cinco minutos por jugador para hacer los movimientos de principio al final de la partida”, explica Damia tras pedir un agua con gas en la barra. De bar a sala de juego Cuando se acerca la hora del torneo, el ambiente se transforma. El tintineo de las copas deja paso al sonido seco de las piezas de madera golpeando los tableros. Los inscritos —esta noche son 34— dejan sus platos a medio comer y sus copas a un lado para conocer a su primer rival tras el sorteo de mesas. Mientras los meseros terminan de limpiar y acomodar las sillas, el bar termina su metamorfosis. La calidez del ambiente social se tensa con la concentración competitiva. Los relojes están listos, las miradas fijas en el tablero y, por unos minutos, el mundo exterior desaparece. Organizar este caos requiere una figura silenciosa: el árbitro. Esta noche se encarga el francés Pierre Lariviere, de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). “Mi trabajo es registrar a los jugadores, ajustar los relojes y lanzar las rondas. Aquí todo es mucho más relajado. Incluso los torneos oficiales tienen un aire distinto”, comenta Pierre mientras observa la sala. El árbitro es quien media cuando los nervios afloran. “A veces hay litigios por un movimiento o un empate. Los jugadores pueden ponerse tensos. Pero al final, se resuelve mirando contra quién jugaron. El que enfrentó a rivales más fuertes, gana. Es un sistema de puntos llamado ELO”. El ELO es el sueño o la pesadilla de millones de ajedrecistas. Es la medida de la fuerza de un jugador: si ganas, subes; si pierdes, bajas. Actualmente, el trono mundial lo ocupa el noruego Magnus Carlsen (2.869 puntos en categoría Blitz), seguido en Latinoamérica por el mexicano José Martínez Alcántara (2.663 puntos). Sin embargo, en el torneo de los miércoles, el ELO no es lo único que está en juego; la paciencia también se pone a prueba. “En torneos no homologados hay dos tipos de jugadores: el que se concentra y el que te pincha”, explica Damia. “Hay expertos en soltar comentarios para sacarte de quicio y terminas haciendo una jugada mala por la distracción”. Inicia el torneo. El árbitro Lariviere verifica las mesas y da luz verde desde un sillón, mientras saborea una limonada. El verdadero juez ahora es el reloj digital de doble esfera que preside cada mesa, marcando el ritmo frenético del Blitz. Inician las blancas con aperturas clásicas como la Italiana; responden las negras con la Siciliana. Entre partida y partida, los alfiles y caballos se convierten en piezas de ataque indomables. Damia comienza con fuerza en la mesa 4. Después de ganar las primeras partidas, Damia llega a la mesa 1, donde se sientan los líderes. Si gana, es el campeón y se lleva un bono del bar. “En la última partida entregué una pieza para romper su defensa. Tuve el ataque ganador, pero con la presión del reloj no encontré la jugada precisa. Perdí. Pero estuve muy cerquita”. Enamorarse jugando ajedrez El torneo termina, pero la noche es joven. Al ritmo del jazz de All Blues, la Blitz Society revela su otra cara: la de centro social. “Vemos muchísimos dates, primeras citas”, confiesa Guirma Brice. El ajedrez es la excusa perfecta. En una mesa, Luka, profesor de ajedrez, guía a Morgane. “Si me dejas mucho espacio, me escaparé... ¡Bravo Morgane! Acabas de hacer tu primer jaque mate con tu reina”, celebra Luka. “Nos encontramos en Tinder hace una semana y su propuesta de cita fue venir aquí”, cuenta Morgane. “Me está enseñando y creo que es un buen partido”. La estrategia de Luka parece funcionar mejor que cualquier apertura italiana. Incluso las celebridades se rinden al encanto del lugar. Natalie Portman ha sido vista entre sus muros de piedra, y el gigante de la NBA, Victor Wembanyama, también dejó su huella. “Fue una noche privada. ¡Apenas cabía por la puerta! Tenía que agacharse para todo, pero jugó varias partidas. Fue muy simpático”, recuerda Brice. Al final de la noche, surge la pregunta inevitable: ¿ganan siempre las blancas por salir primero? Damia sonríe: “En principio, las blancas están un poquito mejor en la posición inicial, pero es un margen muy pequeñito. Los mejores del mundo saben cómo explotarlo, pero otros como yo... pues no tiene por qué ganar”. Realización sonora: Pierre Zanutto
Marsella Episodio 1: Amine Kessaci, el joven candidato a las municipales bajo protección policial
2026/03/17
"El narcotráfico es la alternativa donde el Estado se retira", afirma el joven activista de las barriadas del norte de Marsella. Dos hermanos asesinados. El primero estaba involucrado con la mafia. El segundo iba a entrar a la policía. Su libro Marsella, seca tus lágrimas. Vivir y morir en tierra de narcotraficantes es un testimonio humanista de gran fuerza politica. Amine está obligado a vivir protegido por guardaespaldas. ►► Para escuchar el reportaje, hacer click en el ícono play ►► En el cruce de la célebre avenida Canebière, símbolo del puerto milenario de Marsella, con la avenida Roma se encuentra la sede de la Primavera marsellesa, una coalición de partidos de izquierda, ecologistas y ciudadanos que apoyan la candidatura del alcalde Benoît Payan para su reelección en las elecciones municipales de marzo 2026. En el interior de la sede está el candidato Amine Kessaci. Tiene 22 años, una militancia social y ecologista curtida y un puñado de escoltas. Han intentado silenciar a sangre y fuego su voz que desnuda los estragos del tráfico de drogas en las barriadas de la periferia norte de Marsella, los grandes olvidadas por el Estado francés. Amine denuncia la injusticia de su situación: “Yo no he atacado a nadie, no he atacado a personas. Ataqué a un sistema, al abandono del Estado. Quiero que se encuentren soluciones para que la gente pueda vivir. Y me condenaron por primera vez en 2020 cuando mataron a mi hermano y lo quemaron; porque a mi hermano lo encontraron quemado dentro de un automóvil.  ¿Y ante eso, querían que me callara? Ahora han asesinado a mi hermano pequeño Mehdi porque buscan matarme a mí. ¿Y ante eso, quieren que no hable?” Primer crimen transversal de nuestros tiempos Roberto Saviano, figura emblemática de la lucha contra la mafia, fue invitado este año como investigador por el Instituto de criminología y derecho penal de París. Refiriéndose a los asesinatos de los dos hermanos Kessaci, el periodista y escritor italiano afirma que se trata del “primer crimen transversal de la Francia moderna”. Saviano explica que “las ejecuciones transversales siempre se producían entre criminales, en la época de la French Connection. Ahora están ocurriendo con la nueva mafia francesa matando a un chico inocente". El autor de Gomorra precisa que "no habrían matado al segundo hermano de Amine Kessaci, el hermano inocente, si su primer hermano asesinado no hubiera estado involucrado con los criminales porque “eso hizo que la organización mafiosa considerara a esa familia como una familia bajo sus reglas". Romper la omertà o ley de silencio En octubre de 2025, tres años después el asesinato de su hermano Brahim, Amine Kessaci publicó Marsella, seca tus lágrimas. Vivir y morir en tierra de narcotraficantes, implacable denuncia del poder que han recuperado las redes mafiosas tras el abandono estatal de las barriadas populares en el norte de la segunda ciudad de Francia. Un mes después, Mehdi, su hermano menor que preparaba el examen para entrar a la policía, fue acribillado por dos hombres armados en moto.   “Este joven es un símbolo. Él dice que en ese territorio sí se puede hablar. Es mucho más peligroso que cualquier periodista porque demuestra que dentro del territorio puedes rebelarte”, afirma Saviano El periodista Roberto Saviano también se rebeló en su Nápoles natal contra la Camorra, la poderosa mafia italiana. En 2006, publicó Gomorra, una formidable investigación que denuncia el horror de esos clanes mafiosos insertos en el engranaje institucional, empresarial y vital de la sociedad.     Con dos décadas de diferencia, Saviano y Kessaci rompieron la omertà o la ley de silencio que cubre a la mafia.  Ambos fueron amenazados de muerte y obligados a vivir bajo protección policial. El joven marsellés habla de esa condena injusta: “Me condenaron a vivir mi duelo y también a vivir bajo arresto domiciliario, a una vida en la que cambio de apartamento cada dos días. Tengo guardaespaldas que me rodean. Casi una decena. Me desplazo en un auto blindado y llevo un chaleco antibalas. Es injusto que, con 22 años, sea el objetivo de los grandes narcotraficantes. Solo por haber escrito tres líneas en un libro”.  "El narcotráfico es la consecuencia de la injusticia social" Fabrice Lextrait, artífice del arte y la cultura en Marsella, descubrió desde las primeras páginas del libro de Amine una obra literaria con un alcance político muy fuerte, afirma. “El libro de Amine Kessaci es un testimonio humanista de lo que la sociedad actual de Marsella puede hacer en una familia popular como la suya: en la vida de un joven que se convirtió en delincuente, su primer hermano asesinado por la mafia. Un segundo hermano, víctima de una injusticia absoluta, diferente de la primera, pero siempre en el registro de la injusticia. Y luego él, que con todo eso, tendrá que seguir su camino junto a su madre”, dice el fundador de la icónica Friche la Belle de Mai en Marsella. En el prisma de Lextrait la obra de Kessaci igualmente es un testimonio de los sobrevivientes, de cómo aquellos que deben hacer el duelo también deben velar por que ese duelo no se repita en otras familias. Finalmente, Lextrait subraya en la obra de Amine el enfoque que el joven autor da al fenómeno del narcotráfico: "Lo que explica Amine Kessaci con gran contundencia política es que el narcotráfico no es la causa, sino la consecuencia. Y que nuestra sociedad debe buscar la verdadera causa en la injusticia social que sumerge a los jóvenes en manod de individuos que logran manipularlos para hacer su fortuna y riqueza personal".    El Estado es responsable      "Yo digo que este país es responsable, quizá no culpable, pero sí responsable. Responsable de haberte puesto en peligro, de habernos dejado solos”, reza en uno de los pasajes del libro de Amine Kesacci. El autor explica que el Estado no pone un arma en la cabeza de la gente para obligarla a traficar con droga, pero que “El Estado es responsable de haber permitido que estos jóvenes caigan en el narcotráfico, de haber permitido que no exista ninguna alternativa económica al tráfico de drogas y que,en cambio, exista esa economía subterránea mediante la retirada de los servicios públicos, la falta de acción política en ese ámbito, la falta de lucha contra la pobreza, contra el desempleo. Todo esto conduce a la situación en la que estamos hoy”. Como muchos de los jóvenes que viven en los suburbios del norte, Amine proviene de los cientos de miles de inmigrantes argelinos que desde mediados de los años 60 desembarcaron en el puerto de Marsella para trabajar en Francia. “Nuestros padres, cuando llegaron con las primeras oleadas de inmigración, fueron los peones, las hormigas obreras de Francia. Todos esos padres inmigrantes que trabajaron en las rotondas, que construyeron   carreteras, ciudades… fontaneros, albañiles, que hicieron todos esos trabajos duros y terminaron sus vidas enfermas, cansados, con la espalda destrozada. A todos esos padres no se les preguntó qué querían, si querían otra opción. Era eso o nada. Y ellos aceptaron ese papel, y formaron familias. Y, luego, ¿no se les da nada a cambio?”, dice. Servicios públicos desmantelados Los suburbios de la periferia norte de la segunda ciudad de Francia son de los más pobres del país. Tras la proliferación de colmenas de vivienda popular en la década de los 80, las llamadas ‘cités’, sus habitantes han sido poco a poco desmantelados de los servicios públicos básicos que son vectores de desarrollo. "Cuando se eliminan escuelas, bibliotecas, oficinas de correos, el transporte de los barrios, se aíslan esos lugares, se crean zonas sin ley donde la República no existe. Esto no es posible para los miles de familias que viven allí que no causan problemas y solo piden una cosa: poder vivir”, denuncia Amine. Para este hijo de las barriadas vulnerables de Marsella, la exclusión social a las que han sido sometidos sus habitantes alcanzó su momento culmen en la década de los años 2000, bajo la gestión de Nicolas Sarkozy, primero como ministro del interior y, luego, presidente de la república. "Yo culpo a NIcolas Sarkozy. El decidió retirar los servicios públicos y la policía de proximidad. Los mismos que abogan por la represión y la seguridad total, destruyeron la fuerza disuasoria que tenía la policía en esos barrios. Ese señor eliminó la imagen de lo que podría ser el Estado de derecho en las barriadas populares. Por cierto, su eslogan era los vamos a limpiar con hidro lavadoras". La frase de Nicolas Sarkozy evocaba a una limpieza social en los barrios  más desfavorecidos de Francia -donde existen muchas viviendas sociales y viven comunidades de inmigrantes- y a cuyos habitantes trató de "escoria". Su ofensiva retórica y represiva en materia de seguridad no frenó el avance de la venta de drogas ilícitas en el norte de Marsella. “Donde yo vivía, la red de drogas estaba delante de la puerta del bloque. Incluso, entraban cuando hacía frío. Así que nos saludábamos, nos conocíamos”, relata Belaid Aroun, activista social y empresario marsellés que nació y creció en el distrito 15 e Marsella, símbolo de la fractura entre el norte y el sur de la ciudad. La red de transporte empezó a funcionar apenas en 2020. “Los traficantes de drogas en mi barrio estaban mucho más presente que los servicios públicos. Ellos formaban parte integrante de la vida social. Incluso en las celebraciones, pagaban las fiestas del barrio, los regalos de Navidad. Es muy difícil poder esquivarlos porque, en realidad, son amigos. Hemos crecido con ellos. Algunos no son de Marsella, pero vienen a trabaja en las redes. Y físicamente están con nosotros”, dice. Un problema que oculta otros El fenómeno de la venta de drogas en las barriadas del norte es, s
Renuncias masiva de alcaldes en Francia, una alerta para la democracia
2026/03/10
Un fenómeno inédito en Francia envuelve las elecciones municipales que tienen lugar el 15 y 20 de marzo: la renuncia masiva de alcaldes. 2189 dimitieron de sus cargos entre 2020 y 2025. Según el estudio realizado por el Centro de Investigaciones Políticas Cevipof y la Asociación de Alcaldes de Francia (AMF), esta ola de dimisiones de alcaldes revela la fragilidad del cargo y las dificultades para ejercerlo. ¿Cómo explicar este fenómeno? Escuchen el reportaje de Angélica Perez ►►►Para escuchar el reportaje sonoro, hacer click en el ícono play►►► La pesquisa realizada por el Cevifof, laboratorio de investigación política de la facultad de Science Po, y la Asociación de alcaldes de Francia (AMF) condujo a un hallazgo preocupante para la salud de la democracia local: De los 35 mil alcaldes municipales elegidos para el mandato 2020-2026, más de uno renunció cada día durante ese sexenio. “Para mí, esto no es indicativo de una democracia municipal en crisis. Es indicativo de la gran dificultad que supone comprometerse durante un periodo muy largo con unas funciones un tanto invisibles, en la sombra”, afirma Martial Foucault, director del estudio. El investigador y los estudiantes a su cargo pusieron la lupa en la demcracia local, fueron departamento por departamento del país, devoraron las páginas de la prensa regional y entrevistaron a los protagonistas buscando las razones que motivaron esa ola de dimisiones. Dificultad para crear consenso “La primera causa de dimisiones son los desacuerdos, las disensiones y los conflictos dentro del consejo municipal. Una vez elegidos los alcaldes, deben trabajar con su equipo y descubren que no siempre están de acuerdo. Y eso lleva a muchos concejales a dimitir”, explica Foucault. La renuncia de los concejales se traduce en falta de quorum y, en consecuencia, lleva a organizar nuevas elecciones. El ajedrez político cambia radicalmente: “el alcalde tendrá que enfrentarse  a sus antiguos compañeros, que antes estaban con él y ahora se le opondrán. A menudo, el alcalde sale derrotado. Tras esta derrota, prefiere dimitir antes que estar solo en la oposición dentro del concejal municipal”, explica el investigador. 31% %, es decir un tercio del total de las renuncias, estuvieron motivadas en la dificultad del alcalde para construir consenso en el consejo municipal a fin de sacar adelante los proyectos a los que se comprometió. El profesor subraya que “Ningún alcalde tiene un poder innato para crear consenso. Eso es algo que se aprende, que requiere mucho diálogo e intercambio. Hay que convencer a los miembros de una mayoría de que, en ciertos temas, hay que llegar a compromisos”. Renuncias pactadas La segunda causa la ola de renuncias concierne a alcaldes reelectos en 2020 que previamente a las votaciones habían tomado la decisión de retirarse una vez estuvieran ejerciendo su nuevo mandato. ¿Por qué? La investigación observó que se trata de alcaldes que ya habían ejercido tres o cuatro mandatos y no deseaban uno más. Pero no había candidatos voluntarios. Entonces decidieron aceptar con la condición de retirarse a mitad de mandato. “Desde mi punto de vista, es una organización que plantea un problema democrático, porque significa que los votantes no son convocados a nuevas elecciones. Es un acuerdo interno. A menudo, los ciudadanos lo saben, pero a veces no”. La salud de los acaldes, tercera causa 13% de los alcaldes dejaron sus cargos en el último sexenio por problemas de salud física y mental. “El promedio de edad de los alcaldes en Francia es de 60 años. Hay alcaldes muy mayores que enfrentan problemas de salud. Y algunos prefirieron renunciar para cuidarse o tratarse”, explica el director del estudio. La fatiga moral y mental fue la otra causa de estas renuncias: “Observé que los alcaldes utilizan palabras que nunca usaban. Se habla, al igual que en el mundo laboral, del agotamiento de los alcaldes, de cansancio, de fatiga", dice Foucault. “No es tanto la función en sí misma, sino la acumulación de responsabilidades y de organización de vida que les impide seguir siendo la persona a la que siempre se puede recurrir y siempre está dispuesta a responder”, precisa.  Electos en confinamiento para gestionar la crisis Las municipales francesas de 2020 se dieron en condiciones inéditas y caóticas. En pleno pánico por el coronavirus y con una abstención que batió récords, 90 por ciento de los alcaldes fueron elegidos en primera vuelta el 15 de marzo. Al día siguiente, el presidente de Francia Emmanuel Macron le anunció al país "Estamos en guerra contra un enemigo invisible". Y decretó el primer confinamiento.    Efecto inmediato: Los equipos municipales que ganaron esas elecciones no pudieron celebrar su victoria. “La celebración presencial es un primer momento importante porque van a estar juntos durante seis años para gobernar una ciudad. Y al día siguiente, hay que ponerse manos a la obra ”, estima el profesor universitario Martial Foucaut. En este caso, no pudieron empezar a trabajar porque fue imposible constituir los consejos municipales pues, para ello, hay que estar presente físicamente. “Fueron los alcaldes aún en ejercicio, algunos de ellos derrotados en las urnas, los que tuvieron que gestionar los asuntos hasta septiembre y, por lo tanto, durante seis meses, los consejos municipales no pudieron cohesionarse como equipo” Para el director de la investigación, esta situación tuvo repercusiones en la dinámica del colectivo durante estos seis años. “Creo que las condiciones en las que comenzaron tuvieron un impacto en este fenómeno de dimisiones. Porque renunciaron alcaldes, pero también miles de concejales municipales”. Se trata, pues, de alcaldes y consejeros municipales que habían tenido tenido que gestionar la crisis sanitaria y económica generada con la epidemia del coronavirus. “Muchos alcaldes estaban descontentos con la falta de reconocimiento del Ejecutivo, del primer ministro, del presidente de la República. Consideran que siempre han respondido a las solicitudes para gestionar las crisis, pero que cuando estas terminan, se ignoran sus reivindicaciones. Los alcaldes se dicen: «Los franceses confían en nosotros. ¿Puede el Estado, el ejecutivo, en sus declaraciones públicas, confiar también en nosotros? Ahí es donde existe un malestar bastante fuerte” . Perfiles de comunas y alcaldes La red administrativa francesa esta compuesta por 35 mil comunas. Un numero enorme. Para hacerse una idea: El 45 % de las comunas de Europa están en Francia. El estudio encontró que el fenómeno de las renuncias en masa de alcaldes y consejeros municipales se concentró en comunas grandes y medianas que cuentan con tres mil a cinco mil habitantes y entre 25 y 30 consejeros La investigación también observó que los alcaldes que renunciaron durante el mandato 2020-2026 eran pensionados, alrededor de los 66 años de edad, sin distinción de género, y que habían ejercido al menos una vez el cargo. Un perfil que se ajusta al de diputados, senadores o consejeros regionales. Y, sin embargo, no se presenta casi ninguna renuncia de estos cargos que también ejercen un poder de representación.    “Para mí, la cuestión no es tanto el tamaño de los municipios, sino la forma en que se ejerce y se practica la democracia local”, asegura el director de la investigación. Según él, la explicación de que las dimisiones afecten sobre todo a los alcaldes radica en una práctica del poder. “Creo que eso es lo importante, porque entre las decenas de alcaldes a los que he entrevistado hay un sentimiento muy fuerte de decepción y ninguno está contento con dimitir. No he conocido a ninguno que diga que ahora la vida va a ser maravillosa porque ya no es alcalde. Hay una constatación de fracaso y, a veces, introspección. Y además están muy apegados a su municipio”. Soledad, falta de medios y de formación   El peso de la responsabilidad de gestionar prácticamente solos su comuna, la falta de medios y la agresividad de los habitantes hicieron insostenible el mandato para los alcales de pueblos pequeños.   Durante los años que lleva investigando la democracia local, Foucault ha podido constatar que el alcalde de los municipios pequeños no cuenta con el apoyo de colaboradores o funcionarios territoriales. “A menudo está solo con un secretario o una secretaria de la alcaldía, dos o tres días a la semana. Y se le pide que domine el código de urbanismo, el código medioambiental, el código general de las colectividades territoriales, las cuestiones patrimoniales y de policía administrativa”. Si el alcalde no se ha preparado en el pasado -por ejemplo, como concejal, - y si no cuenta con ayuda, se encuentra en un mundo totalmente nuevo y se siente perdido. “Puede parecer sorprendente, pero los alcaldes no están formados para desempeñar esta función. Algunos son agricultores, otros profesores, responsables de una asociación etc, que se comprometen con un proyecto en el que creen firmemente para transformar su pequeña o gran ciudad. Y de repente, se les dice: has ganado las elecciones, ahora eres alcalde”. Trabajo de día, mandato de noche El cine francés ha contribuido a la representación del alcalde municipal como alguien a quien la gente cruza en la calle, en las fiestas comunales, en su despacho, una suerte de personaje ambulante siempre disponible. Otra es la realidad de las comunas de hoy en Francia “Esta representación casi campechana de los alcaldes, ha cambiado mucho. La realidad es que gran parte de los alcaldes de los municipios no pasan el día en su alcaldía porque la mayoría suelen tener una actividad profesional paralela”, afirma Foucault. Y explica que se dedican al cargo o muy temprano en la mañana, hasta las 8:30 a.m., y luego tienen su trabajo, o bien muy tarde por la
Adiós a Brigitte Bardot: la BB del cine y la canción francesa
2025/12/28
Iniciales BB, son las iniciales de Brigitte Bardot, mujer que inspiró a los más grandes compositores y realizadores franceses. Esta es su historia, con la música como hilo conductor. Dos letras  BB basta para nombrar a la mujer que fue una referencia en la sociedad y la cultura. Su busto fue elegido para representar el símbolo de la república francesa. Un busto que fue conocido y reconocido en todo el mundo. Brigitte Bardot, la joven actriz de clase acomodada y conservadora fue adulada y expuesta a la luz sin concesiones a penas salió de la adolescencia en los anos 50. Se convirtió se convirtió en un modelo de libertad para las mujeres durante 3 décadas. “Et dieu crea la femme” pone en escena a una joven francesa apasionada por el amor y a vida. Mujer superficial para algunos, mujer libre para otros. El fenómeno BB y su exposición mediática inspiraron incluso a Simone de Beauvoir, figura del feminismo francés quien escribió: Brigitte Bardot es “tanto depredadora como víctima de sus depredadores”. Extracto de la película Le Mépris de Jean-Luc Godard (1963), junto a Michel Piccoli, obra que consolidó la fama de Brigitte Bardot a nivel mundial. Sin embargo, la película fue financiada con la condición de incluir escenas de Bardot desnuda, una exigencia de los productores estadounidenses, en detrimento tanto del director como de la actriz. Jean-Luc Godard tuvo que añadir la célebre escena de Bardot desnuda, pero para atenuarla recurrió al uso de filtros de colores. Brigitte Bardot convivió veinte años con esa imagen ambivalente de mujer liberada y, al mismo tiempo, de objeto sexual. “Mi vida es como una gran celda, agradable, pero una prisión al fin y al cabo. Mi vida no me pertenece, le pertenece a todo el mundo. El público me atribuye palabras que no digo, actos que no son míos. Tengo la sensación de no ser libre. Lo único que deseo es que hablen menos de mí. Vivo con las persianas y las cortinas cerradas, porque en el techo de enfrente me esperan los fotógrafos”, dijo en una entrevista para la radiotelevisión pública. Ya en los años sesenta, Brigitte Bardot venía alertando sobre su situación y el constante acoso del público y de los medios de comunicación. Después de veinte años de carrera cinematográfica, decidió poner fin a los rodajes y a la vida pública, por culpa —o gracias— a una cabra. La película L’Histoire très bonne et très joyeuse de Colinot Trousse-Chemise, una comedia ligera, fue la última de su carrera, en 1973. Brigitte Bardot tenía entonces 38 años y su decisión fue irrevocable: nunca volvió a los escenarios. Eligió a los animales como su nuevo público, casi como un rechazo a los seres humanos… al rechazo de una sociedad que la utilizó como una mascota, un animal de zoológico, como señalaron algunos especialistas. Ella misma lo resumió así: «He dado mi cuerpo a los hombres y mi alma a los animales». En 1977, desde La Madrague —su casa en Saint-Tropez—, creó la Fundación Brigitte Bardot para luchar contra el sufrimiento animal, ya fuera doméstico o vinculado a la producción de carne y pieles. Entre los episodios más mediáticos de su militancia figura su viaje al Polo Norte, en territorio canadiense, para denunciar la matanza de crías de foca destinadas al comercio de sus pieles. De regreso a Francia, y gracias al apoyo del gobierno de Valéry Giscard d’Estaing, el Parlamento aprobó una ley que prohíbe el comercio de productos derivados de la caza de focas. Sin embargo, con el paso del tiempo, Brigitte Bardot dejó de recibir el respaldo de los presidentes posteriores, y su fundación continuó funcionando principalmente gracias a donaciones y a la apertura de refugios, mientras que el maltrato animal dejó de figurar entre las prioridades políticas. «Cuando escucho a estos políticos prometernos maravillas sin hacer nada… Ninguno, ni de derecha, ni de izquierda ni de centro, habla realmente de ese problema: la causa animal o la mejora de la condición animal en Francia. ¡Esto me escandaliza!», afirmó en una ocasión. Escándalo parece ser una palabra que la describe bastante bien. La militante comenzó escandalizando con su imagen de mujer libre, considerada por muchos como frívola y superficial, al tiempo que fascinaba a ciertos intelectuales. Sin embargo, el escándalo estalló también en reiteradas ocasiones a raíz de sus declaraciones racistas y homófobas. Sus vínculos cercanos con círculos de poder de la extrema derecha francesa tampoco fueron bien recibidos. El impacto de estas declaraciones fue tal que, en algunas alcaldías, se retiraron los bustos de Brigitte Bardot que la representaban como Marianne. Para muchos, Brigitte Bardot pasó entonces a encarnar la deshonra. Brigitte Bardot fue condenada en varias ocasiones por la justicia francesa por injuria racial y por incitación al odio. Sin embargo, al final de su vida, la diva tenía en la mira a una impresionante cantidad de personalidades, entre ellas Emmanuel Macron y su entonces ministro de Transición Ecológica, el ecologista Nicolas Hulot, a quien calificó de «cobarde». Diva, musa, símbolo sexual, figura considerada superficial, referente del feminismo y de la libertad, racista, precursora en la lucha contra el maltrato animal, pecadora, ícono cultural… Cada cual se quedará con la BB que prefiera recordar. Lo cierto es que no hubo una sola, sino varias vidas de Brigitte Bardot.
La tormenta del gigante del "fast fashion" Shein en Francia salpica América Latina
2025/12/01
La presencia de Shein en Francia ha exacerbado el debate sobre el "fast fashion" y la regulación de estas compras vía plataformas digitales, como parte de una industria que es acusada de dañar el medioambiente y atentar contra los derechos humanos. La polémica se ha extendido a Latinoamérica, donde ya varios países avanzan en leyes de regulación y/o imposición. En la llamada capital de la moda, la apertura de la primera tienda física del gigante del "fast fashion" (moda rápida) Shein ha generado dos frentes: sus clientes y quienes consideran su presencia en Francia diabólica. Pero la polémica va más allá y ha exacerbado una pregunta que trasciende fronteras: ¿Cómo se regula esta industria que es señalada de contaminar y vulnerar derechos humanos? Latinoamérica se une a la ola de regulación Latinoamérica se une al movimiento de regulación al "fast fashion" Francia, que fue pionera en la materia al aprobar la ley contra el ultra fast fashion que impacta sobretodo gigantes como Shein o Temu, según Javier Guevara, investigador y analista jurídico de normativas innovadoras, que publica actualizaciones legales junto a la Universidad Externado de Colombia. “La ley francesa del ultra fast fashion fue la que abrió toda esta discusión a nivel mundial, pero las nuevas legislaciones responden a un contexto global donde el sector textil es el que está generando más del 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo”, agregó Guevara. En Latinoamérica se nota un impacto después de que Francia lo hiciera, “porque se comienza a hablar del tema”, indica Guevara, explicando que en Argentina la Cámara de indumentaria trabaja en un proyecto para regular las plataformas de ultra fast fashion, “con propuestas que incluyen todo lo que es la aplicación de impuestos y aranceles buscando proteger a la industria nacional”. También enumera el caso de Colombia que, aunque reconoce que los esfuerzos han sido más a nivel local, se han anunciado ajustes impositivos para la importación de prendas, buscando frenar el impacto en los productores locales. En Ecuador, desde junio de 2025, se está buscando aplicar un impuesto de 20 dólares por paquete a las compras de ropa desde el extranjero y en México se aumentaron los aranceles de las importaciones de pequeños paquetes de textiles del 19% al 33.5%, explicó el investigador, agregando que todos son esfuerzos para frenar este fenómeno de consumo masivo. El jurista destaca a Chile como el país más avanzado de la región en la materia que, además de los aranceles, contempla los textiles en una ley de responsabilidad extendida del productor para reducir los residuos. En América Latina, el consumo de estas marcas ha tenido un aumento exponencial. Es el caso de Argentina que, en lo que va del año, registró un aumento del 237% en compras vía plataformas digitales como Shein, Temu o Aliexpress, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos. El papel protagónico de la publicidad En Colombia, el sector textil ya ha alertado del peligro para su industria, pues consumidoras como Dayana también se han dejado conquistar por los gigantes chinos. “Usualmente suelo comprar en Shein y en Temu, pues la mayoría de mi círculo compra ahí y las veces que he comprado, todo ha salido bien. El tema de reembolsos, también la información cuando es ropa, las tallas, cuando es un objeto. Hay especificaciones muy claras en cuanto al tamaño y las medidas. Entonces me ha aparecido confiable”, indicó la cliente de 23 años. Ella cuenta que la publicidad de las redes sociales la llevó a acercarse a estas marcas, principalmente en el caso de Temu. Pues dichas plataformas han jugado un papel clave en la transformación del consumo, según encontró Guevara en sus últimas investigaciones. “La llegada masiva de las redes sociales hizo un cambio en el paradigma del consumo que no se veía hace 5 o 10 años; el poder acceder a una red social donde el producto llega muy rápido y muy barato”, señaló el investigador. Para él, también habría que examinar los contenidos publicitarios de “lo que nos venden como moda o ese aumento de publicidad agresiva sobre lo que es la moda, sobre la necesidad de consumir muchas prendas todo el tiempo, de estar a última moda”. Olivier Urrutia, delegado general de la Delegación del Comercio Cooperativo en Francia, también destaca la importancia de vigilar estos anuncios, algo que contempla la ley francesa. “Esa ley obliga a las plataformas a respetar unas normativas, como por ejemplo limitar los efectos de la publicidad, pero también obligarlas al respeto de la protección de datos personales de los consumidores”. La polémica de Shein en Francia Sin duda, el paso de Francia a intentar regular la industria del ultra fast fashion ha puesto a Shein en el foco, y este ha respondido con una provocación al instalar su primera tienda física en la capital de la moda, estima Pierre Condamine, responsable de campaña de la ONG Les Amis de La Terre (Amigos de la Tierra). “Esta apertura es un intento por parte de Shein de legitimarse, de mostrarse irreprochable. En Francia, Shein ha sido muy criticada por ser una marca que solo opera en línea, que no paga impuestos y que no crea puestos de trabajo y ahora lo que hace Shein es intentar responder a eso. Esto forma parte de una estrategia de comunicación en un momento en el que son objeto de la ley fast fashion, pero es un modelo dañino y es necesario regularlo”, señaló. Aunque Shein abrió sus puertas en París, en los célebres almacenes BHV a principios de noviembre, aún sigue siendo parte del debate público y su expansión en el resto del país se ha visto frenada. Algunos sectores piden retirarla totalmente, ciertas marcas de lujo han decidido abandonar el edificio negándose a ser sus vecinos, mientras clientes como Manel se alegran de poder comprar en directo: “Yo pido por la página web, es asequible y nos permite ahorrar dinero, pero lo que crea esta polémica es la brecha entre el lujo y lo barato, ellos no quieren que gente como nosotros acceda a esos privilegios”. Comprar bonito a bajos precios, es la razón principal que dicen tener los clientes tanto de Francia como de Latinoamérica a la hora de dirigirse al gigante Shein, que Mathilde Pousseo, delegada del colectivo francés Ethique sur l’étiquette (Etica en la etiqueta), juzga por sus prácticas laborales. “Shein es realmente el modelo que menos respeta los derechos de los trabajadores a quienes somete a una presión terrible y luego vemos claramente que los precios bajos se traducen en una merma de los derechos de los trabajadores en todos los eslabones de la cadena” indicó. Para ella, el modelo económico es muy frágil y “está destinado al fracaso, pero también es responsabilidad de las personas tomar conciencia de que lo que compran es malo para la salud. Se trata de productos fabricados esencialmente con hidrocarburos y sabemos lo que hay detrás, como disruptores endocrinos, PFAS y otras sustancias que son realmente perjudiciales para el medio ambiente, pero sobre todo para la salud”, indicó. Diferentes organizaciones como Public Eye han denunciado abuso laboral de la marca con jornadas de 75 horas semanales, bajos salarios y problemas de seguridad. La precariedad laboral del "fast fashion" no es un secreto, asegura el jurista Guevara, aunque reconoce que es imposible de regular: “muchas veces ni siquiera se sabe de dónde vienen esas prendas, porque lo que hacen esas empresas es hacer unos grandes pedidos que llegan a sus filiales y ellos las redistribuyen. Entonces el rastro es muy difícil de perseguir” señaló. ¿Comprar es un acto político? Para Urrutia, la polémica de Shein es el pico de un dilema que también es moral en la sociedad actual. “Los consumidores estamos atrapados entre el dilema moral de respetar o no las condiciones de los trabajadores y la calidad de los productos y el medio ambiente, con el poder de compra. Como hay una crisis económica y una bajada del poder adquisitivo, pues la gente tiene que reflexionar sobre si se privilegia el volumen de compra o  la responsabilidad de lo que se está comprando, es un dilema que está atrapando cada vez más a las sociedades desarrolladas”, explicó. El gigante del "fast fashion" lleva la bandera de toda una industria de moda rápida que es acusada de competencia desleal, dañar el medio ambiente, tener prácticas laborales precarias y mucho más. La regulación marca un punto de inflexión, pero como dicen los expertos, es difícil vigilarlo todo y más en un contexto de crisis económica. La decisión final queda entonces en manos de los consumidores, ¿pero es posible comprar como un acto político?
La Parranda Venezolana resuena en un barco anclado en el corazón de París
2025/11/03
El tercer martes de cada mes, hay una cita exclusiva con la música venezolana en un péniche al borde de la Villette, en el noreste de París. Reportaje de Mariana Rivera Ramírez para RFI A orillas de la red fluvial parisina, diversas péniches —pequeños barcos, tipo crucero— forman parte del paisaje de la ciudad. Al menos una decena de estas barcazas, ancladas en las cuencas y canales del distrito XIX de París, suelen estar reservadas para proyectos artísticos: desde incubadoras culturales, cine, teatro y otras  artes escénicas. Pero, una de ellas, es realmente especial para la comunidad venezolana: la Péniche Anako. En este barquito amarrado a la dársena del Bassin de la Villette, músicos y personas amantes de los ritmos tradicionales de la patria de Bolívar, se reúnen, cada mes, para armar la denominada Parranda Vénézuélienne.  Una pareja de con una larga y reconocida trayectoria en la música tradicional venezolana, es la artífice de este encuentro musical: Cristobal Sotony Hayley Soto. Ella es cantante, se encarga de la programación de los conciertos y de la curaduría de los artistas. “Se nos ocurrió que podía ser este este formato: hacer un concierto de 45 minutos y después que la gente en general, no solamente los alumnos, sino otras personas, pudieran integrarse y hacer música venezolana”, explica Hayley.  Leer tambiénMontevideo retumba en París con los tambores del candombe Su esposo, Cristóbal, es un franco-venezolano que nació y creció en París, a los 20 años se fue a vivir a Caracas, la capital de la tierra de su padre; él es multiinstrumentista y ahí desarrolló una prolífica carrera como mandolinista y como maestro de música tradicional. Años después, a su regreso a tierras francesas, fundó la Asociación Sonar en París para darle continuidad a su labor de enseñanza y difusión de las músicas tradicionales. Sonar es el preámbulo de la Parranda Vénézuélienne. “Ahora somos varios los que damos clases en el local nuestro, organizamos hace más de 20 años un curso de verano. Todos los años son más o menos unos 30, 40 alumnos que pasan una semana…Y eso es música de las 09:00 hasta las 23:00 de la noche mínimo”, detalla Cristóbal.  Semillas venezolanas en la capital francesa El curso intensivo anual de la Asociación Sonar, que se realiza a las afueras de París, es un punto de convergencia para la música tradicional venezolana en este lado del mundo y todo un semillero de proyectos musicales. De ahí surgió el Collectif Bululú, un grupo que toca y expone variedad de ritmos venezolanos en París. Sus integrantes son cuatro jóvenes de Venezuela y dos franceses, quienes son alineación fija en las jam de las parrandas. La venezolana Rossmary Rangel, canta y toca la tambora y la bandola en el Colectivo, pero también tiene su proyecto propio como flautista, con el cual presentó su nuevo disco “Guayayo Project” en la Parranda del pasado mes de junio. “Vengo de otro mundo que es el mundo de las orquestas”, cuenta la artista a RFI, en medio de un ensayo que tuvo junto a sus colegas de Bululú en una sala de la Asociación Sonar en París, previo a ese espectáculo. La música popular es pan de cada día de las y los venezolanos, sin importar la escuela musical donde se aprenda. “Ya tú ves orquestas de cuatro, orquestas de mandolina, arpa, maracas (…) Entonces, no hay una cuestión de que la música popular esté alejada o que sea para un grupo específico de gente. Aquí nosotros hemos cultivado esa tradición desde muy pequeños… Yo crecí incluso tocando música un poco más académica en formación, pero siendo música venezolana”, agrega Rangel. El Sistema de Orquestas venezolano sin duda ha sido ejemplar y un gran promotor de la cultura musical del país. Se trata de un programa social, educativo y cultural, fundado por el maestro José Antonio Abreu en 1975. Este modelo, reconocido mundialmente, ha impactado la vida de miles de jóvenes, como fue el caso de Rossmary. “En todas las casas usualmente hay un cuatro”  Más allá de la música formal, la música tradicional es una vena que atraviesa la idiosincrasia de este país suramericano. Muchas de las festividades venezolanas están asociadas a celebraciones católicas y suelen estar acompañadas con ritmos tradicionales. En diciembre, por ejemplo, cuando las familias se reúnen a cocinar hallacas, las gaitas, las parrandas y los aguinaldos son tan esenciales como los ingredientes mismos de ese platillo navideño. Dariana López, la cantante, compositora y cuatrista del grupo, recalca que “Venezuela es un país que en donde la música tiene como una plaza muy importante en la vida diaria, mucha gente canta y toca sin ser forzosamente músico profesional (...) en todas las casas usualmente hay un cuatro. El cuatro es el instrumento tradicional por excelencia de Venezuela”. Leer tambiénEn París, tras la huella de la zampoña Esa pequeña guitarra de cuatro cuerdas es por tanto, infaltable en las parrandas y de ahí se van sumando todos los demás “desde mandolinas, maracas, bajo, contrabajo, guitarra… Una variedad de instrumentos tradicionales venezolanos: las maracas, la bandola… cantidad de instrumentos de percusión, detalla Daniel Uzcategui, el cuatrista principal y arreglista del Colectivo Bululú. Para formar parte de la programación de la Parranda, cada proyecto debe tener un mínimo de madurez musical y cumplir con el requisito indispensable: hacer música venezolana. “Que además no es tan conocida, digamos, como otras músicas como la música brasileña, por ejemplo, como la misma música colombiana que tienen más espacios donde se hacen en diferentes sitios. Hay muchas ruedas de samba, hay muchas ruedas de cumbia, pero parrandas venezolanas por el momento hay solo una”, recalca López. Esa exclusividad de la que habla Dariana, es la que hace tan especial la cita musical en la péniche, pues más allá de ser un lugar de encuentro para la comunidad venezolana, es una fiesta de ritmos y un punto de convergencia multicultural. La Parranda intenta abarcar el diverso y rico abanico de géneros musicales que tiene Venezuela. “Por supuesto, se hace mucho joropo llanero, que es como el más conocido, que involucra el arpa y algunas veces la bandola. Está el merengue venezolano que digamos que eso no va a faltar nunca (...) es como que un género muy característico de Venezuela”, ejemplifica López. “La música no la define el pasaporte” La cosmopolita París, sin duda es cómplice de todo ello. Ofrece un escenario idóneo para el público de distintas edades y procedencias. Anabel es venezolana y visita, desde Panamá, a su hija Eliana que está radicada en Francia. Ella asegura que la música tradicional es lo que te conecta con tu identidad: “Me ha hecho regresar a un pasado que dejé en mi país”, comenta tras asistir a la Parranda Venezolana. Para algunas personas locales ya es una cita habitual en la capital francesa. Francis, un músico francés enamorado de la música venezolana, acude todos los meses con su guitarra a la Parranda: “soy guitarrista y puedo tocar esas cosas que yo tocaba hace muchos años”. Brillitte, también francesa, es otra asistente ferviente: “Encontré al maestro Cristóbal Soto y empecé a tocar cuatro (...) y realmente es una fecha que no podemos faltar. Cada mes hay que venir porque es un momento único de música”. La paradoja de la música es que por un lado refuerza la identidad de una nación pero, al mismo tiempo, difumina las fronteras, porque como dice Cristóbal: “La música no la define el pasaporte, la define las ganas y el conocimiento del estudiarla, trabajarla, practicarla y compartirla”.  Ese sentimiento lo comparte Daniel, desde su experiencia en el Colectivo Bululú: “se elimina ese límite entre el que es venezolano y el que es francés, y es como que se te olvida cuando estás tocando. Cuando yo estoy tocando con Adrien, cuando yo estoy tocando con Juliette, cuando yo estoy tocando con Marina, con Dariana, no pienso que Juliette es venezolana o francesa. Es como un sitio donde esa barrera, como geográfica, de un pasaporte se borra”. Ese impulso por compartir la música es lo que ha mantenido a Cristóbal y a Hayley constantes con su proyecto pedagógico de transmisión de las músicas tradicionales, por más de 20 años en este lado del Atlántico. “Es que está viva en nosotros. Es parte de nuestras vidas (...) No hay ninguna meta otra que disfrutar de eso que conocemos y que nos gusta compartir,  reflexiona el maestro Cristóba Tras cinco años en París, esa vitalidad también atraviesa a Dariana. Cada vez que toca, las montañas de su natal Mérida, se sienten más cerca: “Hacer música tradicional venezolana aquí es una manera también que me permite seguir conectando con eso que dejé allá, ¿no? Gracias a la música tradicional venezolana, yo he creado esta red que me hace seguir sintiéndome en casa”. La Péniche Anako es administrada por una asociación de armenios y gracias a la alianza con la Asociación Sonar, esta fiesta musical venezolana ya es una cita fija en la agenda mensual desde hace más de una década. Cada tercer martes del mes La Parranda Venezolana resuena al borde de la Villette y es una parada obligatoria para músicos, personas curiosas y amantes de las músicas latinoamericanas.
Montevideo retumba en París con los tambores del candombe
2025/10/27
Cada primer domingo del mes, el Café du Village, en el distrito 13 de París, se llena del ritmo afro-uruguayo del candombe. Una rueda de candombe, inspirada en "La Rueda de Candombe" de Montevideo, reúne a músicos latinoamericanos y franceses que, entre tambores y guitarras, recrean una tradición que es al mismo tiempo celebración, memoria y resistencia. Reportaje de Mariana Rivera Ramírez para RFI. Es común en las familias candomberas de Uruguay que, después de un asado, la sobremesa termine entre guitarras y tambores. Esa atmósfera musical es la que se recrea en el Café du Village, en París, el primer domingo de cada mes desde mayo pasado. Situado en el distrito 13 de París, muy cerca de la Place d’Italie, un grupo de músicos hace los últimos ajustes en ese café, antes de iniciar la rueda de candombe uruguaya. Es el momento de acomodar cables, hacer las pruebas de sonido y todo ello, por supuesto, compartiendo el mate. Cuatro de ellos son uruguayos, hay dos franceses y una argentina. Cada quien tiene su propio proyecto musical o se dedica a otros oficios, pero el denominador común es el candombe. Joaquín Fernández es un músico itinerante que viaja con su proyecto solista de canciones, en cuyo repertorio el candombe ocupa un lugar central. Está de paso por París y, como acostumbra en cada ciudad que visita, se reúne con otros músicos para tocar. Allí organizó una rueda de candombe, inspirada por el éxito del formato de La Rueda de Candombe en Montevideo. "Me fascina la estructura del candombe, la forma que adquiere (...) El formato del círculo, el canto en círculo, se ve en varias culturas afro-indígenas de Latinoamérica. Ver ese elemento incorporado al candombe me pareció algo muy bueno y muy efectivo, muy práctico de trabajar", expresa Fernández. La Rueda de Candombe en la capital uruguaya, a la que alude Joaquín, fue la primera que se organizó y se convirtió en un verdadero boom que estalló a fines de 2024. Todo comenzó en un bar, luego de que dos amigos —Caleb Amado y Rodrigo Fernández, alias Rolo— regresaran de un viaje a Río de Janeiro. Inspirados en las fervientes "rodas de samba" brasileñas, "se nos empezó a cruzar por la cabeza la idea de intentar hacer algo parecido con nuestra música", recuerda Rolo. Así decidieron adaptar ese formato y crear su propia rueda con el candombe, ahora llamada oficialmente "La Rueda de Candombe". "Teníamos más preguntas que certezas sobre si iba a funcionar. Por ejemplo, si habría repertorio suficiente. En las rodas de samba cariocas las canciones se encadenan durante mucho rato: hay un repertorio gigantesco. Por suerte, esa fue una de las dudas que tuvo una respuesta muy feliz. Se generó un fenómeno muy lindo", cuenta. Leer tambiénLa Parranda Venezolana resuena en un barco anclado en el corazón de París Ese éxito los llevó a cruzar el Atlántico con su proyecto. Rolo Fernández habló con RFI durante una parada en París, tras la presentación de La Rueda de Candombe en el Festival de Cannes 2025. Allí animaron la fiesta charrúa de la delegación uruguaya participante en el certamen. La convocatoria fue tal que muchas personas de la comunidad uruguaya viajaron desde otras ciudades, como París o Barcelona, para unirse a La Rueda de Candombe en Niza, al pie de un yate en la Riviera francesa. Para Fernández, conceder una entrevista sobre el candombe en esa ciudad, tan lejos de Uruguay, "para cualquier uruguayo es una manera de llevarlo a casa". Esa sensación de hogar de la que habla Rolo es quizás lo que hace que los tambores del candombe retumben también, a casi once mil kilómetros de Montevideo, en tierras francesas. "Lo amo desde lo más profundo de mi ser"   El fenómeno de las ruedas candomberas resuena desde hace un tiempo en París, en el Café du Village, punto de encuentro musical el primer domingo de cada mes. RFI estuvo en la segunda rueda, en junio. Ese día, Joaquín y su grupo de amigos preparaban el espacio para el cierre de la tarde: una mesa central, los tambores, dos guitarras y un par de micrófonos. Jimena Laje dejó Buenos Aires hace más de veinte años huyendo de la crisis económica del Corralito. En París formó el grupo "La Milongón", con el que interpreta milongas, tangos y candombe. Gracias al ritmo de su país vecino, se reencontró con la música y hoy integra las ruedas de candombe que se hacen en París. . Laje era mesera en un restaurante cuando conoció a Léo Melo, cantante de Los Maniseros: "Vivía enfrente mío, realmente enfrente. Fue una casualidad (...) Y empecé a aprender de a poquito el chico, el tambor. También sigo aprendiendo otros tambores, piano y repique. Pero el instrumento que prefiero es el tambor. Lo amo desde lo más profundo de mi ser". Enganchado al candombe desde los 15 años  Emmanuel Brun, alias Manu, es otro de los integrantes. Francés, creció en una zona multicultural de París. "Era 'Le Tour du Monde'. Una especie de vuelta al mundo en 80 edificios, porque en cada uno vivía gente de distintos lugares", bromea. Gracias a ese entorno, Manu asumió una identidad plural. Se impregnó de la cultura uruguaya desde joven: "Me conecté con el candombe cuando tenía 15 años. Fui a la casa de un amigo uruguayo del liceo a comer tortas fritas. Puso un casete con música uruguaya y candombe. Desde ese día me volví loco con esa música". Esa pasión lo llevó a dejar el bajo y empezar a tocar tambor. Su historia remite a las décadas de 1970 y 1980, cuando la dictadura uruguaya forzó al exilio a unas 380 mil personas. La ciudad donde creció, Fontenay-sous-Bois, en el Val-de-Marne, acogió a muchas familias que huían de las dictaduras de Chile y Uruguay. Leer tambiénEn París, tras la huella de la zampoña El candombe, medio de expresión y resistencia de los esclavizados, sigue siendo un vínculo con la memoria para la comunidad uruguaya exiliada en Francia. Así lo expresa Manu: "Mi camino en este género tiene que ver con la militancia. El candombe es una herramienta política y cultural, ligada a formas de resistencia. Me acerqué a activistas afrouruguayos y trabajé con ellos para reescribir la historia del país, para visibilizar los aportes de las poblaciones africanas, afrodescendientes y afroamericanas en la identidad uruguaya. Es una militancia cultural, una lucha "pacífica, pero no pasiva", como me dijo un amigo". Sonidos de resistencia y herencia afrouruguaya Apostar por el formato circular aportó una novedad que generó el boom, pero el candombe se remonta al siglo XVIII, cuando Montevideo fue designada por la corona española como puerto de introducción de esclavos en el sur del Virreinato del Río de la Plata. A fines de ese siglo, un tercio de la población de la ciudad era afrodescendiente. Para sobrellevar la represión, las comunidades se reunían alrededor de los tambores, en las llamadas Salas de Nación, donde recreaban los rituales de sus tierras con música y danza. Con el tiempo, y debido a la estigmatización de la cultura negra, el valor ritual se fue perdiendo. El candombe quedó restringido a los antiguos conventillos, viviendas colectivas de inquilinato. Más adelante, las comparsas de candombe se integraron al carnaval nacional. Hoy los tambores alegran las angostas calles de los barrios Sur y Palermo. El candombe, con sus variaciones rítmicas, es la columna vertebral de muchas canciones uruguayas. Y la Rueda de Candombe es hoy otra plataforma para difundir ese cancionero. "Hace quizás 70 u 80 años, los compositores montevideanos comenzaron a crear canciones con este ritmo. En La Rueda de Candombe tocamos de corrido unas diez o doce canciones por vuelta, todas enlazadas mientras los tambores son el hilo conductor", explica Rolo. Para quienes nacieron en Uruguay, escuchar su música en el extranjero aporta un fuerte sentido de identidad y pertenencia. "La escuela del candombe es la calle" Vicente Pérez, conocido como "Vicho", vive en Francia desde hace más de cinco años. Para él, las nuevas ruedas de candombe en París lo reconectan con su impulso natural de tocar y cantar en comunidad: "En Uruguay, en mi tiempo libre, salía a la calle a tocar el tambor y a bailar con mis amigos. Eso en Francia es difícil de encontrar. Desde que llegué sentí que algo me faltaba. Con las ruedas de candombe encontré eso que me faltaba. También lo había sentido con las ruedas de samba, aunque no es lo mismo. Ambas crean un espacio de libertad, de música y de disfrute", comenta. En el agitado ritmo de París, la convocatoria a la segunda rueda de candombe, en junio, fue un éxito. Pasadas las siete de la tarde, la comunidad uruguaya y latina empezó a ocupar todas las sillas del colorido Café du Village. Esa convivencia musical rompe la famosa cuarta pared del escenario, un objetivo de los candomberos que idearon La Rueda de Candombe en Montevideo. Rolo se muestra complacido de que el fenómeno latinoamericano genere eco en París: "Me parece maravilloso y también necesario. Empezamos con la misión de mostrar nuestra música, pero con el tiempo entendimos que había otra misión: la del punto de encuentro", dice Rolo. Para Vicho, el candombe mantiene su esencia popular: "La escuela del candombe es la calle. Uno aprende porque tiene un amigo que toca, o porque en su familia hay tambores, o porque alguien le prestó uno. No es algo que se estudie en la facultad, aunque ojalá algún día sí. Se necesita la transmisión oral, compartir entre amigos y familia para que el conocimiento no se pierda", subraya. Comunión alrededor de los tambores  En medio de la rueda de candombe en París, ahora bautizada "Antología", Manu explica al público, en francés, la función de los tres tambores que crean la polirritmia: "Hay tres tambores de tamaños distintos. El más grande, el más grave, se llama tambor piano y lleva la base. El del medio, el repique, es con el que más se impro
El béisbol venezolano encuentra un hogar en Francia
2025/10/06
Al sur de París, en un campo sencillo de arcilla y pasto, Moisés Núñez atrapa pelotas mientras se oyen voces en francés de fondo. Tiene 19 años, nació en Caracas y creció en Guarenas. Hoy entrena con los Lions de Savigny, uno de los clubes más antiguos del béisbol francés. Isaac Vargas, ganador del premio reportaje RFI 2025. Estudiante de la Universidad de Los Andes, Bogotá, Colombia. Moisés Niñez Llegó a inicios de 2025 como refuerzo extranjero, y aunque ha sido parte de la selección nacional de Venezuela en tres ocasiones, en Francia encontró un nuevo desafío: jugar en un país donde la pelota caliente no es común. “Para mí significa orgullo”, dice, “porque llevamos esa pasión desde pequeños, porque nos la inculcan nuestros padres y abuelos. Y traerla a un país que no tiene esa cultura es muy importante para mí”. Entre dos mundos En Venezuela, Moisés estaba acostumbrado a estadios llenos. “Allá en cualquier juego pueden haber 150 o 200 personas. Aquí, no”, cuenta. La diferencia cultural la vivió de inmediato. Mientras que en Venezuela el béisbol es el deporte nacional, en Francia la pasión está en otro lado: el fútbol, el rugby o el ciclismo. Cuando el PSG ganó la Champions League, el país entero celebró durante días. En cambio, los partidos de béisbol en Savigny pasan casi en silencio. El béisbol en Francia no es profesional, pero sí está organizado. Desde 1924 se juega una liga nacional, con equipos repartidos en distintas ciudades. Hoy, según la Federación Francesa de Béisbol y Softbol, hay unos 13 mil jugadores registrados. De ellos, el 15% son latinoamericanos, y la mayoría, venezolanos. “No siempre fue así”, explica Elliot Fleys, director general de la Federación. “Hace unos años había más estadounidenses y asiáticos. Ahora la nacionalidad más representada en la liga es la venezolana”. Para equilibrar la competencia y garantizar el desarrollo local, existe una regla: de cada nueve jugadores en el campo, al menos siete deben haber sido formados en Francia. El objetivo es claro: que los clubes aprovechen la experiencia extranjera, pero que los jóvenes franceses tengan espacio para crecer. El proyecto de los Lions Los Lions de Savigny son un ejemplo de cómo los clubes se han adaptado a esa realidad. “Desde siempre intentamos contratar uno, dos o tres extranjeros cada temporada, según los recursos que tengamos”, dice Tom Dou, jugador del club. “Es una forma de perfeccionar el equipo y poder competir por el campeonato”. En la liga francesa nadie recibe salario: ni jugadores locales ni organizadores. La excepción son los extranjeros, a quienes los clubes cubren viaje, vivienda y un pago que puede parecer poco comparado con las grandes ligas, pero en un país donde el béisbol es minoritario y se debe a la autogestión, ese esfuerzo es significativo. Además de jugar con el equipo mayor, los refuerzos extranjeros también son contratados para entrenar a las divisiones menores. Así, jugadores como Moisés no solo refuerzan al club, también transmiten su experiencia a los niños franceses que empiezan a conocer el béisbol. “Los venezolanos llegan con otra mentalidad”, agrega Tom. “Para ellos el béisbol es la vida. En cambio, un estadounidense viene a Europa por un año, casi como un paréntesis antes de volver a una vida normal. Por eso creo que aquí apostamos más por los latinos porque dan todo por el deporte”. Iván, el puente En 2019, Iván Acuña llegó desde Venezuela para jugar con los Lions. El club lo apoyó con los trámites de una visa de talento y decidió quedarse. Hoy es entrenador principal y jugador del equipo. “Cuando llegué no sabía nada de la gente, solo lo que veía por redes sociales”, recuerda. “Pero gracias a Dios todo salió como tenía que salir y aquí estamos desde entonces”. Desde 2021, Iván se convirtió en un vínculo entre Francia y Venezuela. “Ese año trajimos dos venezolanos y un dominicano. En 2022, otros dos venezolanos y un dominicano. En 2023, dos venezolanos más y un americano”, dice. Entre esos peloteros está Moisés, con quien el club adelanta trámites para que pueda quedarse en Francia más allá de esta temporada. Iván conoce bien lo que sus compatriotas aportan al béisbol francés: talento, intensidad, otra forma de jugar. Pero también reconoce lo que ellos aprenden aquí. “En Venezuela muchas veces entra el negocio, el dinero, las firmas. Aquí en Francia la gente juega por amor. Lo hacen porque les encanta, y eso es muy bonito”. La diferencia, dice Iván, resume el intercambio: los venezolanos traen su experiencia y ambición, mientras que en Francia descubren otra manera de vivir el juego, más ligera, más apasionada. Esa mezcla se siente en los entrenamientos. Antes de empezar, venezolanos y franceses se reúnen en el campo. Entre bromas y risas, algunos franceses se animan a hablar en español, y la barrera del idioma se rompe en medio del juego. Para Moisés, esas escenas significan más que un simple partido. “He aprendido a tenerle mucho amor al juego y ahora le tengo muchísimo más gracias a ellos”, dice. “Porque ellos están aquí por amor. Y yo también estoy aquí por amor, pero también porque vivo de esto. Y eso me ha hecho valorar más el béisbol”. Al final, en Savigny, entre voces en francés y en español, el béisbol se convierte en un idioma común. Un lugar donde dos culturas distintas se encuentran y, jugando juntas, aprenden a vivir el deporte de otra manera.

Resenas del podcast

Lee las Francia hoy resenas del podcast


0 de 5
0 resenas

Patrocinio y publicidad en podcasts

Empieza a anunciarte en Francia hoy y patrocina podcasts con audiencia relevante


Que quieres promocionar?