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La ruta del dinero

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Este podcast tiene
34 episodios
Idioma
Spanish
Explicito
No
Fecha de creacion
2025/02/04
Ultimo episodio
2026/10/08
Duracion media
34 min.
Frecuencia de publicacion
19 dias

Descripcion

La inversión es uno de los viajes más apasionantes que se puede y debe emprender en la vida. Nos conduce a destinos tan increíbles como inseguros, y por esa obligación y necesidad de saber dónde nos adentramos queremos decubrir el mapa del dinero, el mapa de las oportunidades y riesgos. Acompáñanos para enfrentarte a esas decisiones tan importantes que deben permitir que nuestro ahorro crezca en relación a los objetivos que nos hemos marcado.

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La gran reforma que esconden los decretos de vivienda
2026/10/08
🏠España está a las puertas de aprobar una de las medidas con mayor potencial para transformar la relación de los ciudadanos con el ahorro y la inversión. La Cuenta Inversión ha quedado escondida, casi de tapadillo, dentro del primer decreto de vivienda y todo apunta a que puede recibir luz verde en la Diputación Permanente. Detrás de una medida aparentemente técnica se encuentra, sin embargo, una apuesta de mucho mayor alcance: movilizar el enorme volumen de ahorro que permanece aparcado en cuentas a la vista y depósitos y dirigirlo hacia la economía productiva. 💶La magnitud del dinero que podría ponerse en movimiento explica la importancia de la iniciativa. En Europa existen aproximadamente 10 billones de euros en cuentas a la vista y depósitos, una cantidad que algunas estimaciones elevan incluso hasta los 13-15 billones. En España, el volumen ronda el billón de euros. El objetivo es que una parte de ese ahorro deje de permanecer inmovilizada y empiece a financiar empresas mediante acciones, fondos de inversión y ETF. 📊La lógica económica va mucho más allá de mejorar la rentabilidad de las carteras particulares. Europa necesita capital para afrontar grandes inversiones y, al mismo tiempo, arrastra un problema estructural de productividad y competitividad. Conseguir que una parte del ahorro de los hogares se convierta en capital productivo puede contribuir a financiar empresas, impulsar la inversión y, en última instancia, mejorar la capacidad de crecimiento de la economía. También puede ayudar a abordar uno de los grandes problemas que afrontan las familias: la evolución de los salarios frente al coste de la vivienda.
El rally de la IA no ha terminado: dónde están las oportunidades de inversión
2026/09/24
💻El rally de la inteligencia artificial ha entrado en una fase de mayor tensión. Las advertencias sobre los riesgos de un desarrollo descontrolado, el debate regulatorio y el enorme volumen de capital que están movilizando las grandes tecnológicas han introducido volatilidad en los mercados. Pero, por ahora, no parecen suficientes para cambiar el fondo de un ciclo que todavía tiene recorrido. 💡La clave está en que la carrera de la IA no depende únicamente de OpenAI, Anthropic o las grandes compañías estadounidenses. El desarrollo de modelos de código abierto, especialmente en China, hace difícil que un reducido grupo de empresas pueda controlar el ritmo de innovación. Para los mercados, esto significa que cualquier intento de frenar la inversión podría terminar favoreciendo a competidores que sigan avanzando. 💵Microsoft, Alphabet, Meta y Amazon están realizando inversiones gigantescas en centros de datos, chips y capacidad de computación. Este esfuerzo requiere financiación y convierte a los tipos de interés en una variable decisiva.
Más subidas de tipos, pero no necesariamente todas
2026/09/10
Ante un escenario con tantas posibilidades, los inversores se encuentran con numerosas opciones, tanto para aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado como para protegerse si es necesario. Para descubrirlas, contamos con el consejo de Joaquín Gómez, director adjunto de elEconomista.es, y Fernando Luque, editor senior de Morningstar. Renta Fija  Flexible: Buy & Hold Luxembourg B&H Bond Class 1 (LU1988110927) Es difícil encontrar un buen producto en renta fija flexible, pero este producto luxemburgués está en todas las plataformas. Acumula una rentabilidad positiva desde principio de año, que roza el 2%, lo que le sitúa en el primer décil de la categoría. En el complicado 2022 cayó un 8%, una cifra enorme que en realidad mejora mucho a la categoría, que se hundió un 19%.  Oro  Si hay normalización de tipos no solo va a ganar la renta variable, sino que también el oro se convertirá en uno de los grandes triunfadores. Ya hemos visto en los últimos tiempos que cuando ha habido un atisbo de que la Fed no sube tipos, el oro reacciona inmediatamente con ganancias. El oro puede jugar un papel fundamental en las carteras. Ofi Invest Precious Metals R (FR0011170182) Este es un fondo muy particular que invierte en metales preciosos, no solo en oro, sino también en paladio, por ejemplo. Es el único que invierte en futuros sobre estas materias, que aunque no son solo oro, están bastante correlacionadas entre sí. WisdomTree Physical Gold EUR Daily Hedged (GBSE) En el campo de los ETF sí que hay bastantes opciones de productos que invierten directamente en oro físico, y este es uno de los favoritos. Criptos  En el caso de que finalmente no se produjeran las subidas al ritmo que espera el mercado, un activo que permitiría cubrirse los las cripto. Su rentabilidad riesgo es diferente a la de la renta fija, y aunque últimamente hay correlación, también es diferente a la renta variable. Y el bitcoin será uno de los grandes activos beneficiados si los tipos bajan. WisdomTree Physical Bitcoin (WBTIG) NO hay fondos que inviertan directamente en bitcoin, pero sí ETF, como este de WisdomTree. Aunque hay muchos productos similares igual de interesantes de otros proveedores. R-Co Thematic Blockchain Global EQ C EUR (FR0014008M99) Este fondo de Rothschild está centrado en blockchain, que también se vería beneficiada con el desarrollo de las stablecoins. Es un producto que se va a beneficiar también de esa normalización de tipos y de la, espero que, posible subida de las criptos en caso de bajadas de tipos de interés, porque en algún momento va a haber bajadas de tipos de interés.
El riesgo de no invertir: "Se ha perdido mucho más dinero intentando anticipar crisis que sufriéndolas"
2026/07/02
💶España ahorra mucho, pero invierte poco. Esa es la principal conclusión que comparten el economista Carlos Rodríguez Braun y el gestor de fondos José Ramón Iturriaga, quienes advierten de que el exceso de patrimonio inmovilizado en depósitos, cuentas corrientes y vivienda está reduciendo la capacidad de los hogares para generar riqueza a largo plazo. 🐖Ambos economistas consideran que el principal desafío financiero de las próximas décadas no será incrementar la tasa de ahorro, sino conseguir que ese ahorro trabaje para el inversor. "La inversión consiste en convertir el excedente en largo plazo", resume Iturriaga, convencido de que buena parte de las familias españolas continúa confundiendo seguridad con rentabilidad. 🇪🇸La reflexión llega en un momento especialmente significativo. Los hogares españoles mantienen más de un billón de euros en depósitos y efectivo, mientras la participación en renta variable continúa siendo una de las más reducidas entre las principales economías desarrolladas. Para los dos expertos, este comportamiento responde tanto a factores culturales como históricos.
El fracaso de los planes de pensiones: ni rentan lo suficiente ni su fiscalidad acompaña
2026/06/18
Santander ASG RV Norteamérica (N4678) En los últimos 5 años, generó una rentabilidad del 100%, respecto al 78% para la media de los fondos. Es un producto de una rentabilidad interesante respecto a la media de la categoría. Magallanes Acciones Europeas (N5048) Este producto especializado en renta variable europea genera una rentabilidad en los últimos 5 años del 80% frente más o menos a un 40% de la media de fondos europeos. Es  una réplica exacta prácticamente del fondo de inversión principal de Magallanes. Cobas Global (N5219) También es un clon del producto del fondo de inversión de Cobas, el Cobas Global. En los últimos 5 años obtiene una rentabilidad del 137% frente a un 55% de la categoría. Es tres veces más que la media de los fondos de inversión.
El 'capitalismo popular' que viene: cómo SpaceX revolucionará los mercados con la mayor salida a bolsa de la historia
2026/06/04
🚀La esperada salida a bolsa de SpaceX se perfila como uno de los acontecimientos financieros más relevantes de la década. Según los expertos consultados en el podcast La Ruta del Dinero, la compañía de Elon Musk podría alcanzar una valoración de entre 1,5 y 2 billones de dólares, una cifra que la situaría entre las empresas más valiosas del planeta y que rivalizaría con gigantes tecnológicos como Meta Platforms. 💵La operación llega en pleno auge de la inteligencia artificial, un contexto que está impulsando una nueva ola de capital hacia los mercados financieros. Junto a SpaceX, firmas como Anthropic y, potencialmente, OpenAI podrían protagonizar colocaciones bursátiles valoradas conjuntamente en varios billones de dólares. 🤖Aunque SpaceX es conocida por sus lanzamientos espaciales y por la red de satélites Starlink, los analistas consideran que parte de su atractivo bursátil reside en su exposición indirecta al negocio de la inteligencia artificial.
Los síntomas de Wall Street que empiezan a recordar a las grandes burbujas de la historia
2026/05/21
Software Hay un segmento muy infravalorado, por culpa de la IA, que es el del software. Sin embargo, en España no hay ningún producto que invierta directamente en este campo. Lo más parecido es el cloud. Aquí hay fondos, ETF… y tienen como principales posiciones Amazon, Alphabet, Oracle o IBM. Aunque hay dos empresas sobre todo que están especialmente infravaloradas, que son Alibaba y SAP. El potencial de este sector ahora mismo es de un 25%.  WisdomTree Cloud Computing (WCLD) Este ETF es el mayor disponible para los inversores españoles, y cuenta con presencia de todas esas compañías tan interesantes. Pictet Digital (LU0340555134) A nivel de fondos este destaca porque tiene en cartera a Alphabet y Amazon, dos compañías muy atractivas para los inversores, junto con Nvidia, que es barata, o Taiwan Semiconductor.  China Pictet China Index (LU0625738058) China sigue siendo uno de los mercados que, cuando analizas sus multiplicadores, sigue pareciendo muy barato. Este es uno de los pocos fondos indexados al mercado chino, incluyendo dos joyas como la ya citada Alibaba, o Tencent, que es otra gran infravalorada. Sí que hay que reconocer que el mercado chino ha sido un poco decepcionante, pero sigue siendo muy barato. Empresas de altas ventajas competitivas Vaneck Morningstar US Wide Moat (WMOT) El famoso muro defensivo. Incluye empresas que no solo es que estén infravaloradas, sino que además cuentan con una gran ventaja competitiva, como puede ser una ventaja de coste, de activos intangibles, de economías de escala… La principal referencia de su cartera es NXP, una compañía de semiconductores que fabrica chips especialmente para el sector de los automóviles.
Renta fija en el punto de mira: las oportunidades que ofrece la guerra y los riesgos que no han desaparecido
2026/05/07
AXA Tresor Court Terme (FR0000447823) Lo más seguro no tiene que ser menos rentable. Es el caso de este fondo monetario en euros, un producto francés, que obtiene desde principio de año una rentabilidad del 0,71%, que supera ligeramente la media de la categoría. Pero es importante sobre todo porque el monetario es prácticamente el único producto que se beneficia de subidas de tipos de interés, lo que beneficiaría a este fondo si el BCE acaba subiendo los tipos. Ostrum Credit Ultra Short Plus (FR001400CFA4) Este fondo de ultra corto plazo en euros, que permite tener liquidez en muy poquitos meses, es de los más conocidos. Asume un poco más de riesgo, pero también se transmite a la rentabilidad final. En lo que llevamos de año, el beneficio es del 0,73%, superando la media de la categoría, que hasta ahora ha tenido peor rendimiento, lastrado por la reflación. Generali Euro Short Term Bond (LU0145485214) No a todo el mundo le gusta esta categoría, pero los fondos de deuda pública con corto plazo, en euros, pero están en un momento atractivo. Y este producto está dando una rentabilidad del 0,46%, batiendo la media de la categoría, que está en negativo. Un escenario que hace muy meritorio el estar en positivo. Ubam EUR Floating Rate Notes (LU0029761706) Las emisiones de compañías a corto plazo son bonos casi insensibles a las variaciones de los tipos de interés. Este producto logra una rentabilidad del 0,62%. Fidelity Euro Short Term Bond (LU0267388220) Este producto de deuda diversificada en el corto plazo, que es una categoría híbrida, que engloba deuda pública y deuda corporativa (sin CoCos, ni high yield…), es bastante conocido, y ofrece una rentabilidad similar al de deuda pública de corto plazo.  DPAM B Bonds Euro Government (BE0943877671) Esto ya es un producto de mayor duración, y este de deuda pública en euros es de los mejores de su categoría, aunque pierde un 0,55%, porque la categoría lo está haciendo aún peor. Los movimientos al alza de los tipos a medio plazo se nota mucho en la rentabilidad del producto. Man Euro Corporate Bond (IE000JM1MJ59) Este producto en deuda de empresas, donde la gestión activa sí que aporta bastante a nivel de rentabilidad, ofrece una rentabilidad extraordinaria. Logra un 0,72%, dejando notar la mano del gestor.  Horos Patrimonio (ES0146296001) Este fondo de renta fija flexible consigue una rentabilidad del 1,76% en lo que llevamos de 2026. Es un producto muy reciente, porque el equipo fundacional de Horos lo conocemos por ser la generación joven que ha entrado en el value en España, pero han hecho un producto que permite mantener la liquidez de los inversores sin meterlo en renta variable. Tikehau Subfin (LU1585264176) La renfe fija subordinada ya permite obtener más rentabilidad, y sobre todo batir a la inflación. Aunque, de momento, la categoría no está dando un gran rendimiento. Este producto alcanza una rentabilidad del 0,65%, peor que el monetario, por ejemplo, pero hay que darle tiempo, porque es cuando los productos se convierten en mayores oportunidades. CT European Short Term High Yield Bond (LU1979271860) Lo mismo pasa con el high yield, que ha estado penalizado, y ha ofrecido rentabilidades más altas en otros momentos, pero eso abre una nueva oportunidad, que puede invitar a hacer una aportación adicional. Este producto de Columbia Threadneedle obtiene una rentabilidad de 0,80%, muy superior a la media de la categoría, que se mueve casi plana.   DNCA Invest Convertibles (LU0512124107) Los convertibles son los productos que más rentabilidad le han dado a muchos de los gestores más famosos. La categoría logra una rentabilidad del 4% en lo que va de año, pero el producto seleccionado logra más del 6%. Es una cifra casi imposible de replicar. Pero demuestra que siempre hay oportunidades.  Vanguard 20+ Year Euro Treasury Index Fund (IE00B246KL88) Este es un producto a muy largo plazo, que invierte en bonos de más de 20 años de deuda pública europea y que prácticamente no ha sufrido en los primeros meses del año. Pero es un producto del que volveremos a hablar cuando se normalice la situación de los tipos de interés.
Los mercados sobreviven a la guerra de Irán: ideas de inversión para lo que queda de año
2026/04/23
Renta variable americana Heptagon Yacktman US Equity (IE00B3N32X37) Es un fondo muy particular, con un gestor muy conocido en EEUU, que prácticamente ha doblado su rentabilidad desde principio de año, hasta alcanzar ahora mismo el 8%. Es un fondo ‘yo-yo’, que lo vas a encontrar en las primeras posiciones de los ranking de rentabilidad o en las últimas. Es un fondo value, que se centra mucho en los flujos de caja libre, en los niveles de deuda… muy fundamental. Curiosamente, sus dos principales posiciones no son americanas, ya que se trata de la coreana Samsung y del holding francés Bolloré, aunque el 75% de su cartera es estadounidense. Renta variable europea Robeco Qi European Conservative Equities (LU0312334617) Es un fondo muy defensivo, muy cuantitativo, con unos filtros de selección de títulos muy potentes. Desde principio de año obtiene una rentabilidad que ronda el 10%, duplicando a su índice de referencia. Es muy conservador, y se salvó de las caídas de marzo. Renta variable global Tressis Cartera Eco30 R (ES0110485010) El fondo asesorado por elEconomista.es ha demostrado hacerlo muy bien en momentos turbulentos. En 2022, por ejemplo, cuando los mercados se hundían un 20%, este solo lo hizo un 4%. El fondo tiene como objetivo lograr una rentabilidad anualizada del 7%, tiene muchos muros defensivos para intentar conseguirlo, y hoy el anualizado ronda el 11%.  Renfe fija R-co Conviction Credit Euro C EUR (FR0007008750) Este fondo de Rothschild tiene una rentabilidad positiva desde principio de año, a pesar de lo que ha sufrido la renta fija en marzo, por la guerra. Pero esta elección entraña un poco de riesgo, pensando en que la normalización de los tipos de interés va a beneficiar a los fondos con un poco más de duración, que invierten en obligaciones a más largo plazo de lo habitual. Es un perfil perfecto para aprovechar la bajada de los tipos de interés y el final de la guerra, cuando se produzca.
Cómo protegerse ante la subida de la inflación
2026/03/26
La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha introducido un nuevo foco de inestabilidad global que los mercados financieros, por ahora, gestionan con una calma tensa. Tras semanas de volatilidad, una tregua temporal de cinco días ha dado un respiro a las bolsas, aunque los analistas advierten de que las verdaderas tensiones se están gestando en otros frentes: el petróleo, la inflación y la deuda pública. El rebote de la renta variable, con el S&P 500 recuperando niveles clave tras perder momentáneamente los 6.500 puntos en futuros, contrasta con el deterioro progresivo de las expectativas macroeconómicas. “La tranquilidad es solo aparente”, coinciden expertos del sector. El encarecimiento del crudo, ya visible en el bolsillo de los consumidores, anticipa un repunte inflacionario inminente. El encarecimiento energético se ha convertido en el principal canal de transmisión del conflicto hacia la economía global. A diferencia de episodios recientes como la Guerra de Ucrania, el contexto actual presenta una debilidad estructural mayor: la economía mundial ya muestra signos de desaceleración. “El problema no es solo la inflación, sino que llega en un momento de menor crecimiento”, señalan analistas. Este escenario reabre el fantasma de la estanflación, una combinación especialmente dañina para los mercados: precios al alza y actividad económica a la baja. Además, los daños en infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico, con decenas de instalaciones afectadas según organismos internacionales, amenazan con prolongar las tensiones en la oferta. Empresas industriales y energéticas ya operan por encima de su capacidad para reparar redes de gas y petróleo, lo que podría amplificar el impacto inflacionario en los próximos meses. Aunque la bolsa resiste, la verdadera señal de alerta proviene del mercado de deuda. El bono estadounidense a 10 años se aproxima peligrosamente al 4,5%, un nivel que los analistas consideran crítico. Superarlo podría anticipar una recesión más severa de lo previsto. “El mercado de renta fija ya está descontando inflación y subidas de tipos”, explican expertos. Este movimiento ha provocado caídas generalizadas en fondos de bonos, tanto a corto como a largo plazo, evidenciando un desplazamiento al alza de toda la curva de tipos. El dilema para los bancos centrales es evidente: subir tipos para contener la inflación o mantenerlos para no asfixiar el crecimiento. La experiencia histórica del primer shock petrolero y decisiones controvertidas como el llamado ‘trichetazo’ en Europa siguen muy presentes en la memoria del mercado. En este contexto, los inversores están rotando hacia activos más defensivos. Los fondos monetarios y las letras del Tesoro resurgen como refugio, ofreciendo rentabilidades cercanas al 2,5% con bajo riesgo, impulsadas por el repunte del Euribor, que ya roza el 3%. “Es uno de los pocos segmentos que se beneficia directamente de las subidas de tipos”, destacan los expertos. No obstante, advierten de que estas rentabilidades podrían quedarse cortas frente a una inflación creciente. Otras estrategias ganan protagonismo, como los fondos de bonos flotantes —que ajustan su cupón al alza con los tipos— o los productos de ultra corto plazo. En cambio, los fondos ligados a la inflación presentan limitaciones por su elevada duración, lo que los hace vulnerables en un entorno de subidas de tipos. A corto plazo, la evolución del conflicto será determinante. La fragilidad del equilibrio geopolítico en el estrecho de Ormuz, clave para el tránsito energético mundial, mantiene en vilo a los mercados. Los analistas coinciden en que el escenario más probable es de mayor inflación en los próximos meses, con un crecimiento debilitado. En este contexto, recomiendan reducir exposición al riesgo sin abandonar completamente los mercados. “La clave no es salir, sino ajustar el nivel de riesgo”, subrayan. Frente a la incertidumbre, la diversificación, la liquidez y una gestión activa del riesgo se consolidan como las principales herramientas para navegar un entorno que podría volverse aún más complejo si la tregua actual no se consolida. Para protegerse ante este nuevo escenario, Joaquín Gómez, director adjunto de elEconomista.es, y Fernando Luque, editor senior de Morningstar, que presentan los fondos más adecuados para invertir y tratar de mantener las rentabilidades. Fondos monetarios La Française Trésorerie ISR (FR0000991390 El único segmento un poco inmune a todo lo que está pasando son los fondos monetarios. Las letras del Tesoro las habíamos sacado de la cartelería del mercado de inversión porque ofrecían rentabilidades que no llegaban ni al 2%, pero ahora las tenemos de nuevo en el umbral del 2,5%. Además, este vehículo de inversión se beneficia de las subidas de tipos, y es útil tenerlo siempre a mano. El problema de estas herramientas es cuando se piensa en ellos a largo plazo, pero como refugio en una ocasión como esta no hay lugar mejor. Aunque hay que fijarse bien en las comisiones y en la operativa de traspaso. Francia se ha especializado mucho en este campo, y además del fondo seleccionado también ofrece otras grandes opciones de gestoras como Groupama, AXA. Fondos de ultra corto plazo DWS Floating Rate Notes (LU0034353002) Los productos de esta categoría, con una duración inferior al año, tienen el problema ahora mismo de que son muy sensibles a las subidas de tipos de interés. Si se suben los tipos, va a repercutir en su valor liquidativo. No hay muchas opciones, pero este producto de Deutsche Bank, que además es muy conocido en el mundo inversor (se usa como monedero para hacer traspasos entre fondos), ha pasado en un mes de perder un 0,12% a ganar un 0,04%. No es mucho, pero es positivo en un contexto complicado. En definitiva, si lo comparecemos con un monetario, ahora mismo ofrece una rentabilidad menor, pero si la situación recuperase pronto la normalidad, acabaría dando mejor resultado. Fondos ligados a la inflación AXA WF Global Inflation Short Duration Bonds EURH (LU1353950725) En un momento en el que la inflación es una amenaza real, muchos inversores pueden tener la tentación de protegerse. Y hay productos específicos para hacerlo, pero no acaban de gustar mucho. Son fondos que invierten en bonos ligados a la inflación. Pero tienen un problema con la duración, porque la mayoría de estos bonos los emiten los estados, como Francia o Alemania, con una duración relativamente alta. Este tiene la ventaja de que es global, y que está cubierto en euros.
Las oportunidades de inversión mientras continúa la guerra de Irán: defensa, ciberseguridad y energía
2026/03/12
La historia reciente sugiere, además, que los conflictos bélicos suelen tener un impacto limitado en los mercados. Estudios históricos sobre el comportamiento de la bolsa desde la guerra de Corea muestran que, de media, los índices suben un 3% tres meses después de un conflicto, un 6% a los seis meses y cerca de un 8% al año. Por ello, muchos inversores interpretan la actual corrección como un bache dentro del ciclo alcista que ha impulsado la revolución tecnológica y el llamado ‘rally de la inteligencia artificial’. Para entender qué sectores se van a ver más beneficiados en este nuevo escenario, Joaquín Gómez, director adjunto de elEconomista.es, y Fernando Luque, editor senior de Morningstar, presentan los fondos más adecuados para invertir y maximizar las rentabilidades. Defensa En este nuevo contexto, el capital está empezando a dirigirse hacia sectores beneficiados directamente por el aumento del gasto militar. El sector de defensa se ha convertido en uno de los principales receptores de flujos de inversión, ante la perspectiva de que numerosos países incrementen sus presupuestos militares para reforzar su autonomía estratégica. Oriente Medio, Europa del Este o países como Polonia ya estudian ampliar sus capacidades defensivas. VanEck Defense ETF A USD Acc (DFENG) Es un producto global, debido a que estamos ante un rearme generalizado.  Dnb European Defence Eu (NO0013528356) A nivel de fondos sí que seguimos apostando por un producto europeo. Es noruego, y es una buena opción.  Ciberseguridad A esta tendencia se suma el auge de la ciberseguridad, impulsado por la creciente importancia de la guerra tecnológica y los ataques a infraestructuras civiles y económicas. Es otro de los ejes que hay que tener en una cartera en un momento como este. Además, se suma que es un sector que ha caído mucho en los últimos meses, lastrado por el auge de la IA, así que la oportunidad es aún mayor.  L&G Cyber Security UCITS ETF (ISPY) Este ETF encaja bien en esta cartera, que no solo aborda la ciberseguridad y la seguridad militar, sino que también cubre la seguridad civil.  Allianz Cyber Security At EUR ACC (LU2286300988) Este fondo ya se está aprovechando del repunte provocado por el inicio de la guerra. Petróleo Más dudas genera el sector energético. El fuerte repunte del crudo ha llevado a muchas petroleras a cotizar por encima de los precios objetivo fijados por los analistas, lo que ha abierto el debate sobre si el sector ha subido demasiado rápido. Algunos gestores consideran que, si el conflicto se resuelve pronto, el precio del petróleo podría corregir con fuerza. Otros, sin embargo, creen que las compañías petroleras podrían resistir mejor que el propio crudo, como ya ocurrió durante la guerra de Ucrania. SPDR MSCI World Energy (WNRG) Este ETF invierte en petroleras a nivel mundial, en las grandes petroleras, que ya ha subido mucho.  Schroder Global Energy A ACC EUR (LU0374901568) La duda con este fondo es si, en realidad, el inversor no estará llegando tarde. Pero hay tanta incertidumbre sobre el crudo, que es una inversión que permite protegerse ante lo que pueda pasar.
Los sectores que se benefician del auge de la IA sin sufrir sus consecuencias
2026/02/26
🤖La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa tecnológica para convertirse en una fuerza macroeconómica con capacidad de alterar beneficios empresariales, empleo cualificado y modelos de intermediación financiera. Lo que comenzó como un rally bursátil concentrado en las grandes tecnológicas ha derivado en un debate más profundo: ¿estamos ante una nueva fase expansiva impulsada por la desinflación y la productividad o ante la antesala de un ajuste estructural de gran magnitud?
Cómo generarte una renta con fondos de inversión de reparto: la alternativa a los dividendos
2026/02/12
💶La búsqueda de ingresos periódicos vuelve a situar a los fondos de inversión con reparto de dividendos en el radar de los inversores europeos. Frente a la renta fija tradicional y a las carteras clásicas de acciones, estos productos ofrecen flexibilidad en activos, frecuencia de cobro y niveles de rentabilidad. 🏦En un contexto en el que el bono gubernamental europeo apenas supera el 3% de rentabilidad, los fondos de inversión con reparto de dividendos resurgen como una herramienta cada vez más utilizada por los ahorradores que buscan generar rentas periódicas sin asumir necesariamente el 100% del riesgo de la renta variable. Así lo ponen de manifiesto Joaquín Gómez, director adjunto de elEconomista.es, y Fernando Luque, editor senior de Morningstar, con diversas propuestas para “crearse una renta” a través de fondos. 🌱Tradicionalmente, el dividendo ha sido territorio casi exclusivo de las acciones, especialmente en Europa, donde el inversor, y el español en particular, muestra una clara preferencia por la retribución periódica. Sin embargo, los fondos de inversión permiten ir un paso más allá: existen clases de reparto en prácticamente todas las categorías, desde renta fija y fondos mixtos hasta renta variable europea, americana o emergente. Como muestra de la variedad disponible, Luque destaca tres fondos de reparto denominados en euros, con distintas frecuencias y niveles de rentabilidad: Ubs European High Dividend -EUR- P-Dist LU0566497516 Se trata de un fondo de alto dividendo con sesgo hacia el sector salud, reparto anual y una rentabilidad cercana al 2,8% en los últimos 12 meses, priorizando la calidad de la cartera frente al dividendo máximo. Este fondo no lo ha hecho extremadamente bien, porque claro, como está infraponderado en el sector financiero, pues eso le ha marcado en cuanto a la rentabilidad. Fidelity European Hi Yld E-Md-EUR LU0718468068 Un fondo de Fidelity con reparto mensual y una rentabilidad por dividendo en torno al 4,5%, orientado claramente a la generación de ingresos recurrentes. Y en euros, para estar cubierto ante los costes por el cambio de divisa. M&G (Lux) Em Mkts Bd A H EUR Inc LU1670631362 Un fondo de M&G que reparte dividendos semestrales y ha ofrecido cerca de un 7,3% anual, beneficiándose del buen comportamiento de los mercados emergentes en un entorno de dólar débil. La recomendación común es clara: evitar clases denominadas en dólares si el objetivo es generar rentas periódicas, para no asumir costes recurrentes por cambio de divisa, especialmente en fondos con reparto mensual.
Japón reaparece como amenaza global: el gran cisne negro financiero
2026/01/29
Japón ha vuelto al centro del radar de los mercados financieros internacionales. Lo que durante décadas fue sinónimo de tipos de interés cero, deflación y rentabilidades inexistentes empieza a cambiar de forma abrupta, con implicaciones que van mucho más allá de Tokio. El detonante: el bono japonés a diez años, que en apenas un año ha pasado de ofrecer en torno al 1% a superar con claridad el 2%, alcanzando el 2,20%, un movimiento inédito en la historia reciente del país. Este giro altera uno de los pilares sobre los que se ha sustentado el sistema financiero global en los últimos años: el carry trade con el yen. Durante décadas, los inversores internacionales se han endeudado en moneda japonesa —barata y estable— para invertir en activos más rentables en Estados Unidos o Europa. Pero un bono japonés que ya paga más del 2% cambia por completo las reglas del juego. Japón es uno de los mayores exportadores de capital del mundo. Sus inversores colocan fuera del país cerca de cuatro billones de dólares, principalmente en renta fija estadounidense y europea. Mientras el diferencial de tipos siga siendo amplio —el bono estadounidense sigue ofreciendo alrededor de un 4,2%—, el atractivo no desaparece del todo, pero se reduce de forma significativa. El riesgo no está tanto en una venta masiva de bonos del Tesoro estadounidense por parte de Japón —escenario que los expertos consideran poco probable, dado su papel como aliado estratégico de Washington— como en un ajuste gradual que vaya drenando demanda de deuda en otros mercados. En Europa, ese efecto ya empieza a notarse: las expectativas de rentabilidad de los bonos han repuntado y el bono alemán podría acercarse al 3% por primera vez desde 2011, encareciendo la financiación de los Estados. El yen, en el centro de la tormenta La otra gran derivada es la divisa. El debilitamiento del yen ha sido clave para sostener el carry trade, pero en las últimas semanas el mercado ha asistido a un freno abrupto de su depreciación frente al dólar, justo cuando el cruce rozaba los 160 yenes por dólar. Todo apunta a una intervención —directa o indirecta— para sostener la moneda nipona, con la participación del Tesoro estadounidense. A Estados Unidos no le conviene un yen excesivamente débil: abarata las exportaciones japonesas, especialmente en sectores sensibles como el automovilístico, y complica la estrategia de la Administración estadounidense para reducir el déficit comercial. Un yen más fuerte, además, actúa como freno natural al carry trade y obliga a muchos inversores a cerrar posiciones, vendiendo activos en dólares para recomprar yenes. Paradójicamente, el repunte de las rentabilidades golpea con fuerza al propio Japón. Con una deuda pública que ronda el 250% del PIB, cada subida de un punto porcentual en el bono a diez años supone un fuerte impacto sobre las finanzas públicas. El Banco de Japón, principal comprador de deuda soberana, acumula importantes pérdidas latentes, especialmente en los tramos largos, como el bono a 40 años, muy sensible a las subidas de tipos. El trasfondo es político. Japón ha dejado atrás la deflación crónica y ha registrado episodios de inflación por encima del 3%. A ello se suma un ambicioso plan fiscal, valorado en unos 140.000 millones de dólares, que incluye ayudas directas y recortes de impuestos de cara a las próximas elecciones. Una combinación que inquieta a los “vigilantes de los bonos” y explica la presión al alza sobre las rentabilidades. Fondos de inversión: renta fija sí, pero con cautela Para el inversor particular, Japón sigue siendo un terreno complejo. La renta fija japonesa continúa ofreciendo retornos modestos y un elevado riesgo de pérdidas si los tipos siguen subiendo. Algunos expertos solo ven sentido a productos monetarios a muy corto plazo en yenes, más como apuesta a una apreciación de la divisa que por la rentabilidad del cupón, todavía por debajo del 1%. En renta variable, el panorama tampoco es claro. El Nikkei ha superado con fuerza los máximos históricos de los años 80 y cotiza con múltiplos elevados —PER de 18-19 veces— comparables a los del mercado estadounidense, pero sin liderar el crecimiento global ni el boom de la inteligencia artificial. Además, existe un patrón inquietante: en grandes crisis recientes, el Nikkei ha tendido a marcar máximos antes que Wall Street, actuando como un posible indicador adelantado de correcciones globales. Japón, durante años relegado en las carteras internacionales, vuelve así a escena como posible foco de inestabilidad. Un bono al 2,2% puede parecer modesto desde una óptica occidental, pero para un sistema financiero acostumbrado a tipos cero en Japón, el cambio es profundo. Si las rentabilidades siguen escalando, el impacto se sentirá en divisas, en los mercados de deuda y, en última instancia, en la economía global. El “gran cisne negro” que muchos inversores daban por descartado vuelve a nadar en aguas internacionales. Y esta vez, los mercados ya no miran hacia Japón con indiferencia.
La invasión china de Taiwán, el cisne negro que los mercados aún no han descontado
2026/01/15
Mientras los mercados financieros arrancan 2026 instalados en una sorprendente calma, el tablero geopolítico se reordena a una velocidad que recuerda más a una partida de ajedrez de alto riesgo que a un ajuste gradual del orden mundial. Estados Unidos, China y Rusia parecen repartirse zonas de influencia con una naturalidad inquietante, mientras Europa observa desde la barrera, cada vez con menos peso estratégico. En ese contexto, hay un escenario que los analistas empiezan a señalar como el auténtico cisne negro global: una invasión china de Taiwán. A diferencia de otros conflictos recientes —la guerra de Ucrania, la intervención estadounidense en Venezuela o incluso las tensiones en Groenlandia e Irán—, los mercados bursátiles han demostrado una capacidad casi asombrosa para mirar hacia otro lado. Las bolsas globales apenas reaccionaron a la invasión rusa de Ucrania; el verdadero impacto se concentró en las materias primas, especialmente en la energía. Hoy, el petróleo vuelve a moverse en un rango relativamente bajo, favorecido por la estrategia de Donald Trump de forzar una energía barata para contener la inflación y allanar futuras bajadas de tipos de interés. Pero Taiwán es otra historia. El consenso del mercado suele reducir Taiwán a un único nombre: Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC). No es para menos. Un control chino sobre la mayor fundición de chips del mundo supondría un golpe directo al corazón del sector tecnológico global, afectando desde Nvidia hasta el conjunto de la cadena de valor de la inteligencia artificial. A diferencia de otros choques geopolíticos, aquí sí habría un impacto inmediato y visible en las bolsas, especialmente en el Nasdaq. El verdadero cisne negro Pero ese no es el verdadero cisne negro. El riesgo sistémico más profundo no está en los chips, sino en el mercado de deuda estadounidense. Taiwán es, de forma poco conocida, un gran tenedor de bonos del Tesoro de Estados Unidos. No a través de su banco central —por eso no aparece en los rankings habituales—, sino mediante aseguradoras y ahorradores privados. Es un mercado con una elevada penetración del ahorro financiero en deuda estadounidense. En caso de una invasión china, el comportamiento de estos inversores sería radicalmente distinto al de un banco central. No habría ventas ordenadas ni estratégicas. Habría pánico. Venta inmediata, sin mirar precios, para proteger el patrimonio ante un escenario de guerra. Justo lo contrario de lo que los mercados esperan en una crisis geopolítica, donde el refugio natural suele ser precisamente el bono americano. El día que el activo refugio deje de serlo Ese es el núcleo del cisne negro: una crisis en la que los inversores no compran bonos del Tesoro, sino que los venden de forma masiva. No se trataría de un colapso estructural —siempre hay comprador para la deuda estadounidense—, pero sí de una dislocación violenta y puntual en precios, con subidas abruptas de rentabilidades y contagio a divisas asiáticas, mercados emergentes y, por extensión, a los activos de riesgo globales. El paralelismo histórico más cercano no está en 2022, cuando bonos y bolsas cayeron a la vez por culpa de la inflación, sino en la crisis asiática de 1997. Aquella estampida de capitales acabó desembocando, un año después, en la quiebra del hedge fund LTCM y obligó a una intervención coordinada de los grandes bancos centrales. Un escenario que los mercados actuales, centrados en el crecimiento de beneficios y el rally de la inteligencia artificial, simplemente no están descontando. La sensación de fondo es que las grandes potencias actúan con una tácita aceptación mutua. Estados Unidos asegura su patio trasero en América Latina y busca recursos en Groenlandia y Argentina. Rusia consolida posiciones clave en Ucrania, ricas en tierras raras y uranio. China observa, paciente, mientras amplía su influencia en Asia-Pacífico y África. En ese reparto implícito, Taiwán aparece como la pieza que aún no se ha movido… pero que todos miran. Las referencias explícitas de Xi Jinping a la isla en su discurso de inicio de año no han pasado desapercibidas entre los analistas más atentos. Tampoco el hecho de que, hasta ahora, ni Washington ni Bruselas parezcan dispuestos a escalar el tono más allá de lo retórico. Mercados fuertes… hasta que dejan de estarlo Por ahora, el mercado manda un mensaje claro: crecimiento de beneficios del 14% en Estados Unidos para 2026, flujos récord hacia ETFs de renta variable, petróleo barato, desinflación y expectativas de bajadas de tipos. Todo ello actúa como combustible para prolongar el ciclo alcista, al menos durante el primer semestre del año. Pero los cisnes negros no avisan. Y cuando llegan, no lo hacen por el canal que el consenso espera. Si China cruza el estrecho de Taiwán, el shock no vendrá solo de los semiconductores ni de la tecnología. Vendrá de un lugar mucho más profundo y sensible: el mercado de bonos estadounidense, pilar del sistema financiero global. Ese día, el activo refugio podría dejar de serlo, aunque solo sea por un instante. Y con eso bastaría para que la “calma tensa” actual se transforme en un auténtico tsunami financiero. Materias primas Y mientras los inversores siguen debatiendo si el rally de la inteligencia artificial está cerca de su madurez o si aún le queda recorrido, una tendencia mucho más profunda y estructural avanza en segundo plano: la reconfiguración global de las materias primas. No se trata de un movimiento coyuntural ni de una moda especulativa. Es, en palabras de algunos analistas, una auténtica “tercera guerra mundial”, no militar, sino económica, librada a golpe de petróleo, litio, cobre, uranio y tierras raras. Y como suele ocurrir en los grandes cambios de ciclo, las materias primas están empezando a anticiparse antes que las bolsas. Y cuando un activo ya ha adelantado a la realidad, es más complicado invertir. Y ahora las materias primas y las compañías mineras crecen con una curva parabólica. Lo más adecuado, seguramente, fuese esperar a un recorte para entrar ahora en este tipo de inversiones. Pero, para quién quiera hacerlo ahora, contamos con el consejo de Joaquín Gómez, director adjunto de elEconomista.es, y Fernando Luque, editor senior de Morningstar, que destacan cuál sería el fondo más adecuado para hacerlo. Vontobel Commodity H Hedged (LU0415415636) Este fondo, además, tiene la divisa cubierta. Y hace una gestión activa, que es clave para aprovechar las inversiones en materias primas. Un 35% de su cartera está en metales preciosos, y otro 30% en energía. Por último, hay que destacar que hace una gestión del rollover de los futuros.

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