208476584
Un Mensaje a la Conciencia

Publicidad en podcasts en: Un Mensaje a la Conciencia

Valoracion
★★★★★
4.8
de
52 resenas
Este podcast tiene
7 episodios
Idioma
Spanish
Fecha de creacion
2006/12/09
Ultimo episodio
2026/02/10
Duracion media
5 min.
Frecuencia de publicacion
2 dias

Descripcion

Populares programas de 4 minutos que comienzan con una anécdota o historia y terminan con una aplicación moral y espiritual. Se han transmitido de lunes a sábado durante más de 40 años. Actualmente se difunden más de 4 mil veces al día en 30 países en la radio, la televisión y la prensa, y ahora via Internet en Conciencia.net.

Desbloquea Un Mensaje a la Conciencia datos de contacto por email del podcast,
oyentes y detalles de audiencia

Informacion de contacto por email

Datos de contacto directos del podcast

Oyentes

Numeros de audiencia e informacion de engagement

Detalles de audiencia

Insights del podcast

Redes sociales

Consulta la presencia en redes sociales de Un Mensaje a la Conciencia


Episodios del podcast

Consulta los ultimos episodios del podcast Un Mensaje a la Conciencia


El origen del nombre Motilón
2026/02/10
Ciertos indígenas —dice una leyenda— habitaban otro planeta. Pero lo deforestaron a tal grado que su dios, preocupado por la vida futura de sus hijos, decidió mudarlos a otro planeta donde hubiera mejores condiciones de vida. El que más le llamó la atención fue el planeta Tierra, debido a que le pareció todo un paraíso de selvas y animales, y tenía agua de sobra. Para que pudieran bajar hasta la tierra, les ordenó que se cortaran (o, motilaran) su larga cabellera y que con ella tejieran una gran trenza que llegara hasta allá. Fue así como descendió la primera pareja y comenzó a habitar este planeta. Puestos los pies en una montaña, sin duda el Cerro Tasajero, el hombre y la mujer divisaron el valle, la vegetación, los ríos y los animales, y se quedaron tan encantados que tomaron la decisión de vivir allí y cultivar la tierra, pescar y procrear hijos. Con el paso del tiempo, ya poblado el valle, un joven y su novia se propusieron escapar de la tribu a fin de vivir juntos donde nadie pudiera entrometerse en su vida de pareja. Así que fueron en busca de aquel árbol al que estaba atado el extremo de la cuerda de cabellos por la que había bajado la primera pareja. ¡Qué alegría la que sintieron cuando lo hallaron! Pero su dios les había prohibido trepar por ese árbol. Así que, al verlos comenzar a hacerlo, se enojó mucho y los castigó por su desobediencia convirtiendo al hombre en Sol y a la mujer en Luna. Por eso en Cúcuta, Colombia, el sol alumbra con tanta intensidad. Es un guerrero «motilón», furioso porque su dios lo separó de su amante. Y por eso la luna llora con cada lágrima del rocío que cubre las flores al amanecer. Está afligida por haber sido separada del amor de su vida. El sol recorre el cielo cucuteño de día en busca de su amada, y la luna hace el mismo recorrido de noche, pero nunca se encuentran. Esa es, según el historiador santandereano Gustavo Gómez Ardila, en su obra titulada Cúcuta para reírla (Escenas de su historia), una de las versiones del origen del nombre Motilón.1 A pesar de que es una leyenda y no una historia verídica, encierra dos moralejas valiosas. La primera es que, por lo general, no ganamos nada con tratar de alejarnos de la familia y de la comunidad en que nos hemos criado. Dios ha dispuesto que las dos nos sirvan de gran ayuda, y no de estorbo, en el hogar que formemos como adultos, ya sea casados o solteros. Por eso el apóstol Pedro nos enseña a la comunidad de seguidores de Cristo que no seamos entrometidos, sino que, sobre todo, nos amemos mucho unos a otros, porque el amor perdona las faltas ajenas.2 La segunda moraleja es que tampoco ganamos nada con tratar de volver a los viejos tiempos, convencidos de que «el pasto está más verde al otro lado de la cerca». Determinemos más bien, tal como el apóstol Pablo, aprender a estar satisfechos en cualquier situación en que nos encontremos.3 Sólo así podemos de veras ser felices. Carlos Rey Un Mensaje a la Conciencia www.conciencia.net 1 Gustavo Gómez Ardila, «A motilar motilones», Cúcuta para reírla (Escenas de su historia) En línea 6 julio 2019. 2 1P 4:8, 15-16 3 Fil 4:11
Los balcones de la vida
2026/02/09
A principios del siglo dieciocho las jóvenes de Quito acostumbraban asomarse de continuo al balcón para corresponder al saludo y disfrutar de la admiración de los amigos que pasaban por la calle. Era extraordinario el afecto que sentían por su balcón, pues lo consideraban testigo, confidente y cómplice de hermosas ilusiones. A los hombres también les encantaba el balcón de la novia. Cada pretendiente sabía que no había lugar como aquel espacio entre la calle y la ventana, sede de ese amor sentimental y romántico que disimulaba la timidez, temía ser sorprendido, y necesitaba de mayor esfuerzo y audacia en la conquista por expresarse desde abajo. El noviazgo tenía que oficializarse para que se les permitiera a los jóvenes quiteños entrar en la casa de las señoritas y visitarlas, en presencia de toda la familia, desde luego. De modo que el sitio preferido de visita era aquel escenario entre el balcón y la calle. Allí, cuando comenzaban a apagarse las luces del cielo, los príncipes azules encendían el corazón de sus princesas con el fuego de sus galanterías, y se fijaban citas que por lo general se realizaban en los templos o en casa de familiares. Esas citas pocas veces culminaban en relaciones sexuales debido a las trabas sociales que se interponían. Por lo tanto, cuando los enamorados lograban vencer esos obstáculos, se desbordaba la represa de su pasión. Y por eso el historiador ecuatoriano Alfonso Rumazo González comenta que «nunca ha habido tantos hijos ilegítimos como entonces, ni nunca los pecados de amor fueron más gentilmente perdonados y olvidados».1 ¡Qué triste es ese comentario de la sociedad colonial! No sólo procreó un sinnúmero de hijos ilegítimos, sino que creó un ambiente de tolerancia del pecado, en el que era fácil obtener la absolución social. La verdad es que se asemeja mucho a la sociedad actual. Al creciente índice de nacimientos ilegítimos se suma la desgracia de justificar una actitud tolerante frente al pecado pasional, a tal grado que a todo el que lo censura se le califica de intolerante. ¿Qué se logra con esa actitud? ¿Acaso menos niños que no conocen a su padre? ¿No será que la postura nuestra, la llamada «intolerante», contribuye a que haya más hogares con ambos padres presentes, mientras que la otra, la de excesiva «tolerancia», fomenta lo contrario y por eso sigue extendiéndose esa plaga familiar? ¡Cortemos de raíz este mal que nos está infestando! Cuando un balcón de la vida nos lleve a la impureza del pecado, acudamos a Dios en vez de escudarnos en la sociedad. No esperemos el perdón de la sociedad; más bien pidámosle a Dios perdón por la suciedad que hayamos cometido. Él es el único que trata tanto las causas como los efectos de la enfermedad que es nuestro pecado. Y está dispuesto no sólo a perdonar a quienes se lo pidamos, sino también a bendecir sin medida a quienes nos abstengamos de toda relación sexual fuera del matrimonio,2 que es la insuperable institución que Él estableció para que disfrutáramos del más satisfactorio placer humano.3 Carlos Rey Un Mensaje a la Conciencia www.conciencia.net 1 Alfonso Rumazo González, Manuela Sáenz: la Libertadora del Libertador, 6a ed. (Caracas: Ediciones EDIME, 1962), pp. 60-62. 2 Hch 15:29 3 Mt 19:4‑9
«¿Ayuda en la brujería?»
2026/02/07
En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Tengo cuarenta años. Hace casi tres años empecé a enfermar. Me vieron varios médicos y me hicieron muchos exámenes. Pero todos salieron normales, y nada cambió. Como resultado, caí en un estado de depresión y me sometí a un tratamiento horroroso con un psiquiatra. En mi gran desesperación, y por consejos de la gente, recurrí luego a un curandero o brujo. Pero no fue más que una estafa. Nada cambió tampoco. »He bajado mucho de peso, y sigo muy preocupado.... ¿Será posible que Dios me perdone por haber buscado ayuda en la brujería? ¿Será que algún día Dios me sanará?» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »¡Cuánto sentimos la enfermedad y todo lo demás que usted ha estado sufriendo! »Tal como lo ha reconocido, hizo mal cuando acudió a un curandero. Si bien algunos presuntos brujos son embusteros que estafan a sus clientes, otros se valen de verdaderos poderes de Satanás para atraer y engañar a sus víctimas. Y como el objetivo principal de Satanás es lograr que las personas se vuelvan en contra de Dios, las que consultan a los brujos corren el riesgo de perder toda la fe en Dios que pudieran alguna vez haber tenido. »Por eso, usted hizo algo malo y peligroso al consultar a un brujo, pero Dios está dispuesto a perdonar todo pecado. De hecho, “si reconocemos ante Dios que hemos pecado, podemos estar seguros de que él, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad”.1 No hay pecado alguno que se excluya; “toda maldad” incluye todo pecado. Así que en vez de estar preocupado por lo que ha hecho, pídale a Dios en oración que lo limpie del pecado y de toda maldad. Una vez que se lo pida, Él lo perdonará y limpiará, y ya no tendrá que preocuparse por eso, entre otras cosas. »... La ciencia médica no deja de hacer nuevos descubrimientos acerca de cómo funciona nuestro cuerpo.... Uno de esos nuevos descubrimientos es cómo nuestro cerebro afecta todas las demás partes de nuestro cuerpo. Por ejemplo, en el caso suyo la depresión que usted atribuye a su incertidumbre en cuanto a su salud bien pudiera ser otro factor que lo afecta físicamente de manera negativa. El cerebro y el cuerpo están entrelazados a tal grado que es imposible saber con certeza si la enfermedad física causó la depresión, o si la depresión pudiera haber causado, al menos en parte, la enfermedad. »Usted nos pregunta si algún día Dios lo sanará. Sí, creemos que Dios a veces sana las enfermedades sobrenaturalmente, y por eso le pedimos que nos sane. Pero reconocemos que la mayor parte del tiempo Dios se vale de los médicos para darnos sabios consejos médicos y medicinas a fin de controlar infecciones y malestares.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 761. Carlos Rey Un Mensaje a la Conciencia www.conciencia.net 1 1Jn 1:9 (TLA)
Antiguas rimas infantiles sobre el matrimonio
2026/02/06
(Antevíspera del Día Mundial del Matrimonio) «Arroz con leche, me quiero casar, con una señorita de San Nicolás. Que sepa coser, que sepa bordar, que sepa abrir la puerta para ir a jugar. »Yo soy la viudita del barrio del rey. Me quiero casar y no sé con quién. Con esta sí, con esta no, con esta señorita me caso yo. »Capitán de buque me mandó un papel a ver si quería casarme con él. Yo le contesté, en otro papel, que hombre sin dinero no era menester. »De tanto andar el joven con ese papel, hasta mi mamita lo llegó a saber. —Ven acá, mi hijita, dime la verdad, si con ese joven te piensas casar. —No, no, mi mamita, no lo piense usted, que con ese joven no me casaré.»1 Estas populares rimas infantiles sobre los requisitos que debían cumplir los futuros cónyuges de niños y niñas fueron publicadas por Juan Alfonso Carrizo en su Cancionero de Catamarca en 1926 y en su Cancionero de Salta en 1933. Gracias a Dios, en el siglo veintiuno reconocemos mucho más que en los siglos anteriores los principios bíblicos que establecen la igualdad entre los hombres y las mujeres. «Juan Alfonso Carrizo fue un estudioso argentino que... se dedicó... a... la búsqueda y el hallazgo de los cantares tradicionales del pueblo.... [Logró] recorrer personalmente, palmo a palmo, cinco provincias [argentinas], recolectar cerca de treinta mil cantares y publicarlos anotados con la mayor erudición», escribe la eminente doctora e investigadora argentina Olga Fernández Latour de Botas en 1995 con motivo del centenario del nacimiento de Carrizo. «Recuerdo que mi padre, don Enrique Fernández Latour, decía haberlo conocido en las tardes en que, desde una mesa de la confitería más céntrica de la ciudad de San Miguel de Tucumán, recitaba a quien quisiera oírlo coplas y cantares que fluían de sus labios con toda la belleza, la gracia y la sabiduría de la tradición viva. Él los había descubierto, documentado y “salvado” del olvido.... »Con la Fe como guía iba buscando todo lo que las gentes dicen cantando, cuando cuentan, o ríen, o están llorando. »Me tocó a mí, por indicación [de Carrizo mismo] —alentada o tal vez inducida por mi maestro... el profesor [Bruno Cayetano] Jacovella... [que] ha sido el mejor biógrafo de Carrizo— proseguir con trabajos referidos al cancionero. »... Había en Carrizo un atavismo luminoso que... lo conducía por el sendero de la fidelidad al Evangelio y de la permanente manifestación de su gracia.... »“En esta vida emprestada el bien vivir es la llave. Aquel que se salva, sabe, y el que no, no sabe nada”. »Esta cuarteta anotó don Juan Alfonso Carrizo, y con esa llave abrió la puerta del paraíso.»2 Sólo nos queda aclarar que, según San Pablo, lo que sabe el que se salva es que la salvación no es por obras sino por la gracia de Dios, y que se obtiene mediante la fe como su regalo inmerecido.3 Carlos Rey Un Mensaje a la Conciencia www.conciencia.net 1 Juan Alfonso Carrizo, «Rimas infantiles», Antiguos cantos populares argentinos (Cancionero de Catamarca) (Buenos Aires: Impresores Silla Hermanos, 1926), pp. 235-36 En línea 15 agosto 2025; Juan Alfonso Carrizo, Cancionero popular de Salta (Buenos Aires: A. Baioco y Cia. Editores, 1933), p. 18 En línea 15 agosto 2025. 2 Olga Fernández Latour de Botas, «En el centenario de Juan Alfonso Carrizo», Cuadernos Hispanoamericanos, núm. 545 (noviembre 1995), pp. 127-137 En línea 15 agosto 2025. 3 Ef 2:8-9
«Un pecado oculto que me ha traído graves consecuencias»
2026/02/05
En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue: «Desde hace nueve años, he venido arrastrando un pecado oculto que me ha traído graves consecuencias en los últimos cuatro meses. He gastado 28 mil dólares en páginas pornográficas, y ahora tengo esa deuda.... Me he arrepentido muchas veces.... Me siento muy mal, y en verdad quiero dejar ese vicio y no pecar más.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »La enorme cantidad de dinero que ha gastado en pornografía pudiera parecerle la consecuencia más destructiva de su adicción. Sin embargo, aunque coincidimos en que es una asombrosa cantidad de dinero y de deuda, nosotros sostenemos que el daño producido en su cerebro es aún más grave. »La pornografía presenta imágenes aparentemente perfectas. Cuántas más imágenes perfectas usted vea, menos podrá apreciar la belleza en personas normales e imperfectas. De hecho, la mayor parte de las personas adictas a la pornografía, a fin de alimentar su vicio en privado, se alejan de personas normales, tales como amigos y familiares. Pudiera resultarles algo placentero pasar tiempo con personas normales, pero ese placer no puede competir con el placer que sienten al ver pornografía. Han condicionado su cerebro para anhelar el placer que produce la pornografía y hacer lo que sea para volver a experimentar ese placer. Son capaces de abandonar prácticamente a sus seres queridos y de malgastar todo el dinero que poseen, aun cuando eso signifique no poder pagar el alquiler de la casa.... »Le rogamos que ingrese a www.conciencia.net, pulse la pestaña que dice «Casos» y busque el Caso 7. En el consejo describimos los cambios que se producen en el cerebro cuando se consume pornografía repetidamente, y también presentamos una lista de los pasos a seguir si se quiere superar la adicción. »Sin embargo, el hecho de que usted sepa y comprenda esos pasos no es suficiente; es necesario que tome las medidas propuestas en la lista. Por ejemplo, si usted normalmente ve pornografía en su teléfono, cámbielo por un teléfono que no tenga acceso a la Internet. O, si generalmente ve pornografía en su computadora, compre e instale un software que bloquea sitios sólo para adultos.... »Jesucristo, el Hijo de Dios, les enseñó a sus seguidores acerca de la tentación. Con frecuencia empleó el recurso de la exageración en su enseñanza, y los oyentes de esa época comprendieron que era una figura retórica para hacer énfasis en algo en vez de ser una instrucción que debía interpretarse literalmente. Así que cuando Él enseñó: “Si tu ojo derecho te hace caer en pecado, es mejor que te lo saques y lo tires lejos”, ninguna de las personas que lo estaban escuchando pensó que debía en realidad sacarse su propio ojo y tirarlo lejos.1 Comprendieron más bien que Él les estaba enseñando que debían hacer todo cuanto fuera posible para apartarse de todo lo que les estaba impulsando a pecar. Ese es también nuestro consejo para usted.» Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 880. Carlos Rey Un Mensaje a la Conciencia www.conciencia.net 1 Mt 5:29 (DHH/TLA)
La senda nueva de los Huaorani
2026/02/04
A fines de 1996, un grupo de treinta y cuatro universitarios del estado de Washington en los Estados Unidos se internó en la selva amazónica del Ecuador donde los estaban esperando los Huaorani, conocidos también como los aucas. Éstos, por medio de su embajador extraoficial Esteban Saint, los habían invitado a que fueran a verlos para conocer su modo de vivir. Esteban mismo los acompañó hasta el fin del camino, y luego se los entregó a tres de los Huaorani para que les sirvieran de guías en plena selva. Antes de volver a encontrarse con Esteban, de quien dependían como intérprete, caminaron en un solo día trece horas continuas por un sendero marcado con señales que los indígenas reconocían. El día siguiente abordaron canoas río abajo hasta llegar a un campamento selvático. Para entonces ya habían pasado tres días y medio de andar juntos. A la puesta del sol estaban sentados a la orilla del río. La luna apenas comenzaba a asomarse sobre las copas de los árboles. Una de las jóvenes le dijo a Esteban: —Todo lo que hemos leído acerca de los Huaorani es que son una tribu extremadamente violenta. ¿Será que éstos que nos acompañan son parientes lejanos de aquéllos? —No, son estos mismos —le contestó Esteban—. ¿Por qué no le preguntas a uno de ellos dónde está su padre a ver qué te dice? La incrédula joven escogió a una de las mujeres de la tribu, y ésta, valiéndose de Esteban como intérprete, contestó que hacía mucho tiempo que su padre había muerto atravesado con una lanza. Acto seguido, una de las indígenas más apacibles señaló a un hombre al otro lado del círculo, y declaró: —Él mató a mi padre, a mi madre, a mi hermano mayor, y a otros más de mi familia. Por si eso fuera poco, Daua apuntó a Quimo, que estaba enfrente de ella, y reveló: —Él mató a mi padre y a mi madre, y a mis dos hermanos mayores. A mi mamá la atravesó con una lanza mientras ella amamantaba a mi hermanita en una hamaca. ¡Y siguió mencionando a otros hasta completar diecisiete miembros de su familia a los que él había matado! —¿Cómo es posible que ahora viva en paz con un hombre que mató a toda su familia? —inquirieron los jóvenes, pasmados. Finalmente Esteban tomó del brazo al mismo indígena, el que se llamaba Quimo, y anunció: —¡Él también mató a mi padre! Una de las jóvenes, alarmada, preguntó: —Señor Saint, ¿acaso no corremos peligro aquí? A fin de tranquilizarla, Esteban le dijo a Daua: —Esta joven quiere saber si después de dormirse, seguirá con vida. Daua y los demás Huaorani se rieron a carcajadas, y por fin Daua se puso seria y respondió: —Si nosotros no anduviéramos en el sendero de Dios, no volverías a despertar después de dormirte. Y añadió: —Ahora vivimos felizmente al andar en el sendero de Dios. —¿Cómo es que ahora vives felizmente y con paz, cuando antes vivías tan mal? —le preguntó Esteban. Durante las dos horas siguientes aquella analfabeta les echó un discurso a esos universitarios sobre el poder transformador de Dios. Al terminar, los miró como si fuera la abuela de cada uno, y les dijo: —Escúchenme bien. En esta vida hay muchas sendas, pero hay una sola en la que Dios ha dejado marcadas las señales que conducen a su hogar. Si ustedes salen de aquí sin seguir la senda de Dios, jamás nos volveremos a ver; pero si viven como deben y siguen esa senda, entonces estaremos juntos con Dios algún día.1 Carlos Rey Un Mensaje a la Conciencia www.conciencia.net 1 Grabación en casete de Esteban Saint, orador en la Trigésima Reunión Plenaria de los Socios del Instituto Lingüístico de Verano, Lancaster, PA, EE.UU., 14 junio 1997.
Encuentro entre dos culturas diferentes
2026/02/03
La idea consistía en construir una aldea típica, a la antigua, para que aventureros del exterior llegaran a pasar algún tiempo en ella. Se albergarían en chozas con tejado de paja, dormirían en hamacas, cocinarían al aire libre sobre una fogata, y cazarían animales con lanzas, cerbatanas y dardos que tienen puntas venenosas. A Esteban Saint, embajador extraoficial de la tribu, le dijeron: «Anúnciele a la gente que venga a vernos, y nosotros les mostraremos cómo vivimos.» Fue como resultado de ese plan de turismo que, por primera vez en la historia, abrieron una cuenta corriente en un banco ecuatoriano los Huaorani, conocidos también como los aucas. A fines de 1996 un grupo de treinta y cuatro universitarios del estado de Washington, por medio de Esteban, hicieron los preparativos para internarse en la selva amazónica donde los indígenas los estaban esperando. Aquellos jóvenes extranjeros no se veían muy diferentes de los indígenas que serían sus guías y anfitriones, pues tenían tatuajes en todas partes del cuerpo, y aretes en las cejas, en la nariz y en la lengua, además de las orejas. Una de las jóvenes tenía un novio que se había jactado ante ella de haber desarrollado una nueva técnica de hacer agujeros en las orejas: estiraba el agujero a tal grado que la persona podía ponerse allí un tapón en vez de un simple arete. De todas partes del noroeste de los Estados Unidos la gente acudía a este ingenioso artista del tatuaje para que les hiciera tales agujeros en las orejas. Durante el viaje, cuando la novia les explicó la técnica a sus compañeros de turismo, se le acercó una de las mujeres de la tribu y le mostró su oreja con una perforación tan grande o mayor como las que ella acababa de describir. Ante esto, la ingenua gringa, decepcionada, exclamó: «¡Ese embustero de mi novio me dijo que fue él quien desarrolló esta técnica!»1 Esta anécdota nos lleva a hacer una pregunta común en ciertas adivinanzas: ¿En qué se parecen aquel joven artista del tatuaje y Don Quijote de la Mancha? En que tanto «el ingenioso hidalgo» de Miguel de Cervantes como el ingenioso artista de la anécdota eran a la vez ingenuos. Por una parte eran inventivos, y por la otra, inocentones. Eso mismo les ocurre a las personas que se ingenian su propia salvación mediante las buenas obras, las penitencias y el no hacerle mal a nadie. Todo eso es muy bueno, pero no es lo que nos salva sino lo que Dios espera de quienes ya hemos sido salvados. Lo que nos salva sucedió hace unos dos mil años: Son los agujeros en las manos, los pies y el costado que padeció Jesucristo al morir en la cruz por nuestros pecados. Dejemos, pues, de ser ingenuos al pensar que nos ha de salvar nuestra noble conducta. En vez de ingeniarnos los medios para nuestra salvación, menospreciando así lo que el Hijo de Dios ya hizo por nosotros, aceptemos con plena gratitud aquel sacrificio que le costó su vida misma. Carlos Rey Un Mensaje a la Conciencia www.conciencia.net 1 Grabación en casete de Esteban Saint, orador en la Trigésima Reunión Plenaria de los Socios del Instituto Lingüístico de Verano, Lancaster, PA, EE.UU., 14 junio 1997.

Resenas del podcast

Lee las Un Mensaje a la Conciencia resenas del podcast


4.8 de 5
52 resenas
★★★★★
WillowV 2021/05/05
Gracias
¡Son excelentes! ¡Gracias!
★★★★★
Jake740 2013/03/26
OMG...
ESTA ES UNA BENDICION
★★★★★
PherCh'S 2010/01/03
No se detengan
Es una bendición que exitan este tipo de mensajes y poder contar con los suficientes medios para poder oír a Dios hablarnos. Solo como sujerencia ...
★★★★★
Em1974 2008/07/03
reflexiones
Gracias por eatas hermosas historias realmente lo pone a uno a refleccionar,bendiciones y adelante en el camino del Senor!
ver todas las resenas en Apple Podcasts

Patrocinio y publicidad en podcasts

Empieza a anunciarte en Un Mensaje a la Conciencia y patrocina podcasts con audiencia relevante


Que quieres promocionar?