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¡Cuánto sufrimos, Martín!

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Valoracion
★★★★★
5
de
1 resenas
Este podcast tiene
246 episodios
Idioma
Spanish
Explicito
No
Fecha de creacion
2017/09/20
Ultimo episodio
2026/08/09
Duracion media
234 min.
Frecuencia de publicacion
28 dias

Descripcion

Un podcast deportivista desde la grada de Riazor. De aficionados y para aficionados del Dépor. Del Deportivo de A Coruña, ¡qué duda cabe! Para no sufrir tu deportivismo en soledad: padecemos como tú, verbalizamos tu desesperación y, si podemos, nos reímos. Arsenio ya explicó todo esto mejor que nadie: "Mucho que decir, poco que contar". :-)

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¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E13
2026/08/09
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Habiéndole encargado el himno del club a un coruñés como Xoel López, el Deportivo podría haberle solicitado la canción del verano al vigués Iván Ferreiro que hizo fama y fortuna cantando aquello de que “el equilibrio es imposible”. Desde las oficinas de Abegondo o de la rúa Nova (lejos queda aquello de ubicar el centro del poder blanquiazul en la plaza de Pontevedra) continúan afanándose en encontrarle la cuadratura al círculo a base de hacer las cosas muy bien y las cosas muy mal. Ojalá el resultado de su fórmula fuese la suma cero, que nos quedáramos como estábamos, esto es, felices y unidos en el recuerdo de aquella tarde tormentosa de Valladolid cuando el Deportivo confirmaba su regreso a Primera División con un sentimiento de plenitud y unidad de acción que para sí quisiera Fuenteovejuna. Pero la realidad es que la suma del verano que emocionó a Mitroglou (si incluso El Verano de Angeliño ha resultado ser, efectivamente, El Verano de Angeliño, lo nunca escuchado en una edición estival de ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast) y la resta de la campaña de abonos y las cláusulas de Marathón Inferior no proporcionan el equilibrio que, reiteramos, es imposible porque las cuentas salen diferentes en función de las circunstancias particulares de cada cual. La operación diseñada por el club permite que un joven no abonado y enamorado de los mercados de fichajes y los sobres FUT sienta que está viviendo el punto álgido de su vida deportivista y que, al mismo tiempo, un veterano con décadas de abonos en la grada de General se sienta más triste que nunca con la institución. Al cabo, el Deportivo está abriendo brechas que pueden ser generacionales, ideológicas, o de clase, cada cual que elija la suya, entre su propia masa social a cuenta de un asunto que, acaso por cobardía, no se atreve a señalar con el dedo de forma inequívoca para que toda su afición se pueda al menos sentir informada. A la vez, se abre a una pantomima negociadora con unos interlocutores que, a la vista de las trincheras que se vuelven a cavar, tampoco satisfacen a la diversidad del deportivismo porque a unos les duelen los precios, a otros les duelen los controles, a otros la libertad de expresión, y hay algunos en las redes sociales a los que, por lo visto, lo que les duele es España. Y, con la competición a la vuelta de la esquina y la posibilidad cierta de que Follando Soriano reclute a otra figura internacional más, pues Benjamín y Manuel, abonados resignados, quisieran quitarse la cara de culo que llevan con todo y aplaudir a los suyos pero, Arsenio que estás en los cielos, trabajo nos cuesta.
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E12
2026/07/26
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Ni en aquel descenso, ni tampoco en aquel otro, ni siquiera con un taconazo frívolo de Miku o un cruce de cables de Mackay, o cuando nos violentaron los intereses espúreos arremolinados alrededor de Fuenlabrada, o tantos otros episodios desdichados que llevamos a la espalda y que superamos con la resignación de que en el Deportivo confluyen lo patético mas también lo glorioso y por eso sabíamos que, aunque no las necesitásemos, nuevas alegrías aparecerían para sanarnos. Nunca la tristeza se nos quedó atragantada porque, a fin de cuentas, nuestro deportivismo era necesario y lo demás era contingente. Hasta ahora. Ahora, en la cúspide de la ilusión tras un regreso que, a base de dispendios en el feirón, sí grita “élite”, el Deportivo, o al menos quien lo gestiona, nos da la patada de Leónidas y nos empuja al vacío mientras grita “This is Abanca!”. Como el adolescente que se avergüenza de sus orígenes y los disimula para encajar en una nueva pandilla de amigos, la propiedad del Deportivo pretende que quienes lo soportamos hasta ahora seamos más ricos y nos comportemos en público para que la alta sociedad no cuchichee y no nos señale con disgusto desde los palcos. Los cálculos del club determinan que es sencillo reemplazar a la masa social harapienta que aún tiene barro pegado en la ropa y huele a Primera Comemierda para que la sustituya otra fascinada por el brillo y la exclusividad de los nuevos tiempos en Riazor. Gente a la que le seduce ver al Real Madrid pero no al Tudelano, dispuesta a sustituir a gente que durante todo este tiempo lo único que ha querido ver ha sido al Deportivo independientemente del rival y de las circunstancias. ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast, Benjamín y Manuel, convertidos a su pesar en cronistas de guerra, abandonados en territorio comanche, pensando en que sin haberse movido de su sitio en décadas, el Deportivo sí parece dispuesto a hacer todas las contorsiones posibles para desplazarlos y que un día, sin que ellos sepan todavía muy bien el porqué, el portón de Riazor se les cierre en las narices. “Quien bien te quiere te hará llorar”, decían. El problema es que nos dan ganas de llorar porque el Deportivo no nos quiere.
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E11
2026/06/24
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Habiéndose limpiado los chakras en el barro y llegado a la paz consigo mismo tras incontables desencuentros entre la obligación de su historia, el recuerdo de sus éxitos y el peso de sus deudas, el Deportivo amanece de regreso en Primera División decidido a escribir, ahora sí, una nueva página con la mirada situada en el porvenir. Quizás por eso el club, bien asesorado, haya entendido que era necesario un gesto cargado de simbolismo que lo acerca a su gente y lo trae más cerca del presente y, ojalá, del futuro. El Real Club Deportivo, nombre inmutable, normaliza su apellido y lo asimila al de la ciudad que lo acoge coincidiendo con su 120 cumpleaños. ¡Cuánto sufrimos, Martín! inicia su temporada estival saludando ese acierto y el resto de planes ilusionantes de la propiedad, pero también señalando cada una de aquellas ocasiones en las que Escotet les mira a los ojos y ve en Benjamín y Manuel un cliente y no un hincha. Para rebajar la cota de bolcheviquismo y para justificar el desembolso que tocará hacer en un nuevo carné y una nueva camiseta con escudo actualizado, se dan un paseo por el feirón: lo arrancan con entusiasmo y lo terminan con depresión al percatarse de la complejidad del mercado que viene. No saben quién es nadie (tanto tiempo lejos del fútbol profesional) y, percibiendo la precariedad económica del fútbol español, reparan en que quizás no quede otro remedio que entregarse a los sobres sorpresa. Bueno, y a la fortuna de ser deportivista, una condición que permite soñar con el retorno a casa del lateral izquierdo de la Roma. Con Angeliño Tasende bautizamos un verano en el que deseamos grabar tantos episodios como fichajes acometa Fernando Soriano.
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E10
2026/05/29
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! La dimensión enorme del Deportivo es autootorgada. Se la conferimos quienes nos obcecamos en seguirlo hasta donde cayó para levantarlo de nuevo. Los que hayan podido creerse más que el club coruñés durante esta travesía fuera del foco porque le faltaba categoría deportiva, saben de sobra que el deportivismo jamás se ha sentido menos que nadie. Y ahora que esa categoría deportiva también la ha recuperado, ¿qué le falta al Deportivo? ¿Qué se le puede menospreciar, pues? Que lo digan los ajenos. Los propios siempre nos sentimos colmados. El Deportivo tiene de todo. Nos tiene a nosotros, incluso más y mejor ahora, embarrados, que antes. Al Dépor, al p**o Dépor, lo mantuvimos con vida y nos la regala de vuelta. ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast os quiere. Impossible is nothing :-)
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E09
2026/05/10
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! En el lapso transcurrido entre que se grabó este episodio y se publicó, el Deportivo da Coruña y/o de A Coruña (hay que ver lo que se mueven las cosas en unas semanas sin grabar) no dependía de sí mismo y volvió a ser dueño de su destino, porque así suceden las cosas en el más chalado campeonato de fútbol que en el mundo existe desde que a Celta y Sevilla hubo que sacarles las castañas del fuego y a un grupo de monos con silbato se les encomendó transformar el juego en una película stop-motion dirigida no a la competición deportiva y el entretenimiento de sus aficionados, sino a los sueños legisladores de un colectivo de señores que se excitan más por la perpendicularidad de un hombro que por un gol y que cuentan con la facultad de decirte que aquello que ven tus ojos no es real y que si un delantero remata con su cabeza el brazo inofensivo de un lateral, y si ese lateral, que ya es fatalidad, resulta ser futbolista del Dépor, pues en ese preciso momento se sienta jurisprudencia para explicar que son dos puntos menos para los coruñeses porque sí, y que si a la semana siguiente aquello se interpreta de forma diferente, pues no haber nacido deportivista y a otro con ese cuento. Uf. Lo que nos queda por vivir, Arsenio que estás en los cielos. Otro año más rozando la cardiopatía porque esa es la condena para los afortunados que elegimos torcer por El Mejor Club del Mundo©. Tres partidos restan (el de Cádiz nos lo tuvimos que imaginar erróneamente) en una competición que a estas alturas parece que gobiernan las Loterías del Estado. Al ritmo que Benjamín y Manuel gestionan sus agendas, quién sabe si el próximo ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast que se publique lo grabaremos a) beodos; b) llorando; c) a y b son correctas. Pero mientras tanto, aquí dejamos este analgésico mientras preparamos el pecho para lo que venga, y hacemos retumbar los tambores de guerra al ritmo que marca la mosca de Granollers: “Bum, bum”.
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E08
2026/04/11
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Fuenteovejuna, los cien mil hijos de San Luis, la marcha del millón de hombres, el 15M, las swifties, o cualquier otra manifestación comunitaria de unidad de espíritu y acción: ahí nos encontramos las y los deportivistas, todos a una, fusionados en un solo latir blanquiazul, despojándonos de cualquier rencilla o discrepancia estúpida, para concentrar nuestra energía como la “forza universal/genki dama” de Son Goku y suministrarla específicamente en la perilla de Antonio Hidalgo, el vórtice en el que convergen todos nuestros deseos e ilusiones de ascenso. Lo hemos decidido así sin necesidad de que medie ni una sola palabra, ni gestos ni miradas apasionadas, que cantó la Rubio, porque todos entendemos la importancia del momento y de que el líder de la nave se convenza de que nunca hubo energía negativa alrededor del equipo, siempre positiva, tan solo una pizca de preocupación y aburrimiento ante la injustificabilidad de los buenos resultados. Un par de autobuses con bengaleo, un par de previas bien armadas, y un par de partidos de fútbol (e incluso más) bien jugados por el equipo han bastando para declarar el estado de armonía. Tan solo faltaba ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast para santificar las fiestas y decir que sí, que amén a todo, y que nosotros también entendemos que lo pasado, pasado está: un escupitajo en la mano y un apretón (de manos) para sellar esta entente cordial y ponernos todos a remar en la misma dirección para que nada enrarezca el ambiente en torno a una oportunidad que cuando nos veíamos compitiendo contra la Balompédica Linense nos parecía quimérica: el Deportivo está a ocho partidos de poder ascender directo a Primera División y, para los que aún recordamos un despeje de cabeza salvador de Borja Galán en las postrimerías de un partido en Comemierda que nos salvó de hundirnos, el escenario nos resulta bastante más impresionante que todo lo que nos puedan contar los informativos sobre el viaje más largo de la humanidad al espacio. Para odisea, la nuestra. Para aventura, la que nos espera estas semanas. Menos mal que ahora Benjamín y Manuel también sentimos el abrazo colectivo para poder llevar mejor las situaciones que nos aguardan. Fe no Dépor e ferro a fondo.
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E07
2026/03/12
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! La gente con mascotas acaba pareciéndose a sus animales igual que este podcast acaba pareciéndose al Deportivo. En un ejercicio de mímesis inaudito el ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast desciende a un nivel de ignominia solo equiparable a la ruindad del juego del equipo por el que vive. Si pensábais que el fútbol de Antonio Hidalgo y sus muchachos era indefendible, esperad a (no) escuchar el terrorismo sónico perpetrado por dos tipos que, diez temporadas después, solo saben apretar el botón de grabar y que sea lo que dios quiera, como cuando todo lo que el Dépor propone es un pelotazo de Ferllo a Zaka y a santiguarse. Si este episodio está disponible en internet incluso arriesgándonos a que alguien invoque la protección de la Declaración Universal de los Derechos Humanos es para poder ganar unos días más hasta la próxima grabación que no atente contra la salud de las personas y porque, no lo negaréis, en otro guiño del destino hay algo poético en que esta atrocidad inaudible coincida en el tiempo con una depresión futbolística de tal calibre que solo puede ser compensada con un ascenso de categoría. Dicho de otro modo, hemos subido esto a las plataformas para demostrar que sí, que habíamos grabado (lo hicimos antes de jugar contra el Granada y no hay nada más que añadir a lo aquí expuesto, señoría), pero no recomendamos escucharlo porque es una experiencia tortuosa que, si en algún instante se soporta, es por la ayuda de Zigor Vallejo para maquillar la avería (corred a escuchar su “A Micro Descubierto”, un podcast como debe de ser). Lo dicho, podéis saltaros este episodio mientras buscamos hueco para grabar uno que se escuche. Como cuantosufriliebers que sois, no os merecéis esto. Como deportivistas, quizás tampoco una colección de bodrios como la que encadena el equipo. Nos oímos (esta vez sí) pronto.
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E06
2026/01/25
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! En el episodio anterior le lanzamos un reto a Antonio Hidalgo: publicamos en mitad del encuentro ante el Andorra para que dejase en evidencia, ante un rival asequible, que nuestra desconfianza hacia su desempeño reciente con el Deportivo era fruto de la más burda ignorancia. Aunque no lo parezca, a nosotros no nos gusta tener razón y, aun así, con una generosidad perniciosa para con él y con el club, el míster validó todas y cada uno de nuestras quejas, perpetrando un partido sonrojante. Un mes ha pasado desde entonces y, conocedores de nuevo de nuestra responsabilidad como líderes de massa, hemos decidido no hurgar (mucho) más en la herida y rendirnos al flotador que Hidalgo se ha tirado a sí mismo y al equipo para que la ilusión no se ahogue: lagobalidad# (hashtag inverso del añorado Francis Uzoho). Y es esa perspectiva general, de alto vuelo, sin atender al detalle del fútbol regulero y las rachas sin vencer, la que aún nos permite confiar en que otro Deportivo, otro como el que ganó contra pronóstico en Almería, es posible. Uno que, quizás, quién sabe, le pueda ganar al líder santanderino unos minutos después de que se publique este episodio. La demencia del torneo hace que, en realidad, cualquier clasificación final aún sea posible para cualquier equipo y que, por tanto, podamos mirar hacia el resto del curso seguros de que Hidalgo lo completará en el banquillo. Resuelta esa cuestión, queda la recta final del feirón donde el Dépor ha pescado a un portero que se autodenomina The Real Shark. Este club, desde luego, no te lo acabas.
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E05
2025/12/20
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Este es nuestro regalo de Navidad, Antonio Hidalgo. Nos sacrificamos ante ti en una pira, nos ofrecemos para que, delante de toda esta gente, nos des en los dientes, nos hagas arder de vergüenza, nos conviertas en objeto de escarnio con una rutilante victoria en Andorra que, de nuevo, dé por finiquitada la segunda crisis de la temporada. Fueron primero cinco partidos sin ganar, a los que siguieron media docena de victorias, como la media docena de goles encajados en Riazor para guillotinar la ilusión antes de las fiestas más ilusionantes del año. Así que sí, en un ejercicio contrario a todas las reglas de la programación, en otro sinsentido más de ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast, siempre dispuesto a ser la cobaya experimental que prueba ante la incomprensión ajena las soluciones y formatos que después se convertirán en tendencia, ante otro ejemplo más de podcasting de vanguardia, si resulta que hemos calculado bien los tiempos, este podcast se publicará durante el partido del Dépor ante el ya ex equipo de Ibai Gómez pero aún vestuario de Petxarromán. Un suicidio de engagement y a la vez un ofrecimiento sincero para que el responsable de nuestro destino deportivo exorcice sus demonios y nos demuestre que sí, que las situaciones, que el ir a pares, que el bloque bajo, y que toda esa palabrería que en nuestra cabeza de simplones suena tan solo a “voy a poner a los jugones pero para arrincharnos atrás”, es el método del éxito y que Benjamín y Manuel son, para sorpresa de nadie, ni siquiera de sí mismos, unos tarambanas que de nada entienden pero que de todo hablan (CSMP in a nutshell). Ojalá este experimento salga bien, le comamos los huevos al míster, y entremos en 2026 con la misma ilusión con la que salimos de Riazor el día en el que Noé y Bil nos enseñaron que El Mejor Club del Mundo (marca registrada) tiene pasado, presente y futuro. En el futuro del nuevo año nos volvemos a escuchar. ¡Felices fiestas!
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E04. Live 2025.
2025/11/24
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Pues un día te da un calentón muy fuerte después de un partido del Deportivo (por aquel entonces solo “casi” todo el mundo tenía un podcast) y unos años después te encuentras compartiendo los mismos disparates con decenas de deportivistas y con Martín Lasarte en videollamada desde Uruguay. Solo El Mejor Club del Mundo (marca registrada) puede tolerar tanto absurdo. Pero el caso es que ha vuelto a suceder y gracias al empeño de la Peña ¡Cuánto Sufrimos, Martín! nos hemos vuelto a librar del frenopático: — “¿Y esas personas que dicen que les escuchan están aquí en esta habitación ahora, con nosotros?”; — “Sí, doctor, esta vez sí”. Lo mejor del ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast en directo es poder hacerlo entre todos porque siempre aparece una persona dispuesta a interpretar a Christian Herrera comiendo a dos carrillos en la cena de Acción de Gracias organizada por Juan Carlos Escotet (no, no hubo Cuento de Navidad, que aún no son fechas; pero sí trinchamos el pavo y catamos los turrones que no os atrevéis a comprar). Además de conversar con el nuevo socio de honor elegido por los peñistas, también saludamos a la madrina de la organización, Cris Martínez, capitana y mamá que, honrando el verdadero espíritu del CSMP, coló el efecto Daft Punk y el keep it cutre que la pericia técnica de Zigor se empeñaba en evitar. Si algo no sale regular es que el podcast no está saliendo bien y, con el cariño de toda la gente que se acercó al Cine París desoyendo las recomendaciones de planazos para el sábado tarde en A Coruña de la prensa local, todo resultó fenomenal. Cómo fue la cosa que hasta le ganamos al Ceuta (es broza) al día siguiente. Eso no lo váis a escuchar en este episodio, pero no nos vamos a poner exquisitos ahora con la línea temporal del Deportivo que Benjamín y Manuel manipulan como el Doctor Extraño. Aquí va otro episodio más pero no uno cualquiera. Gracias a todas las personas que lo hicieron posible.
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E03
2025/11/14
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Los crash test dummies del deportivismo, unos muñecos sometidos a fuerzas violentas e inesperadas que miden la resistencia frente a la adversidad. Benjamín y Manuel, ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast, arrojados una y otra vez frente a la insondable profundidad del misterio blanquiazul, peleles dispuestos a ser puestos a prueba una y mil veces por las impronosticables vicisitudes de un club, El Mejor Club del Mundo (marca registrada), que espera ese lapso de debilidad en el que te confías para hacer desaparecer el suelo de debajo de tus pies y precipitarse al vacío. Hace unas cuantas semanas, las que pasaron desde el episodio anterior, hubiésemos testificado ante cualquier tribunal que el combo atlántico urdido por Antonio Hidalgo era la más perfecta máquina de fútbol que se vestía de corto en las competiciones que en Europa se disputan, una sinfonía de microscópicos ajustes tácticos interpretada por una orquesta de jugadores henchidos de superioridad y capaces de postrar a sus pies, rogando, a equipos devenidos en equipuchos, incapaces ante un cuadro de nivel Champions que pasaba por la Segunda División por circunstancias muy largas de explicar. Y ahí, en ese instante mínimo de flaqueza, apenas un único episodio de relajo en una aventura que dura más de 250 ya, ahí el Deportivo se arremangó y nos facturó una hostia con la palma abierta en todos los dientes cuyo eco aún resuena en Éibar, Málaga, Santander o Valladolid. Humildes, cautos, suspicaces, así es como siempre nos ha necesitado el Deportivo y así nos tendrá, nos ha quedado claro. Para aplicarnos tamaña lección, el Dépor se pasó cinco partidos sin ganar y por el camino se olvidó también del equipo que era. Hemos hecho penitencia suficiente para que se apiade y vuelva a ganar, pero el guante ya no es de seda. El equipo parece capaz pero no todopoderoso, candidato pero no campeón.Y está bien que así sea. Si no tendríamos que pensar en rebautizar esta empresa de sufridores.
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E02
2025/09/26
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Ojalá poder publicar este episodio dentro de una vitrinita de metacrilato para guardarlo así, inmarcesible, al lado de esa figurita de porcelana que tenemos en la estantería donde salen Iván Barbero y Lucas Pérez sobre una placa grabada con la leyenda “Tajonar”. Sería una forma de proteger del inevitable devenir del fútbol y de la vida estos quince días en los que el Deportivo de Antonio Hidalgo, con solo seis jornadas disputadas en un torneo de 42 semanas, expuso a la vista de todo el mundo que todo el del calendario era filfa, apenas un entretenimiento bobo para distracción de aquellos incapaces de entender que ningún equipo de la Segunda, la Primera o la división que se os ocurra, puede alcanzar el nivel de excelencia de este grupo que muta durante los partidos y en el que su estrella no brilla, su delantero titular no golea, su portero es el que tenía adjudicada la suplencia y, pese a todo, o quizás precisamente por eso, es indescifrable para unos rivales a que los que se sacude con una autoridad rayana en el desprecio. Mirandés y Huesca fueron despachados con una suficiencia que casi les hace pedir perdón y, si esto no fuese ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast y esto no fuese el Deportivo, a estas horas estaríamos reclamando ya ante la UEFA y la Fifa que nos dejen jugar la Champions, la Libertadores y el clasificatorio de la Concacaf porque no puede ser que El Mejor Club del Mundo (ahora también en el campo) no se exhiba ante todo el ignorante planeta fútbol. Pero como somos Benjamín y Manuel y este es, efectivamente, El Mejor Club del Mundo (marca registrada), pues nos creemos que toda este excelencia esté a punto de hacerse añicos en Ipurúa, apenas en 24 horas. Así que recomendamos el siguiente curso de acción: si veis esto a tiempo, escuchad el episodio de penalti, como un chupito, para estar aún en el mood correcto y no haceros mala sangre; si lo dejáis para luego y resulta que nos estrellamos en Ipurúa, tomadlo como una fotografía de un rayo verde, un fenómeno extraño y raro que rememorar en momentos tristes; pero si, además de escucharlo tarde resulta que además hemos prolongado la racha, ¡ay!, entonces dejadlo en bucle y embriagaos con este sentimiento precoz de que, con toda la liga por celebrarse aún, aquest any també.
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S10E01
2025/09/08
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! En aquel momento parecía una buena idea. El Deportivo de Garitano, todo buenas intenciones y malas decisiones, se deshacía mientras en torno a él las fuerzas vivas de la ciudad y de esa otra ciudad paralela en Twitter, bullían preparándose para la escalada armamentística definitiva que debería decidir de quién era el juguete o, siendo más exactos, de quién no iba a ser bajo ningún concepto, por momentos más cerca del “o mío, o de nadie” que del “ni contigo, ni sin ti”. Con un finísimo olfato de sabueso, Benjamín y Manuel detectaron que ahí se estaba cocinando una historia que merecía ser contada y, sobre todo, reída. Lo que jamás imaginaron es que podría ser, quizás, gafada y, desde luego, llorada. Fast forward a ocho años más tarde y ya vemos el final de los cuarenta que entonces apenas estrenábamos, el Deportivo ha sido de tantísimos entrenadores que dá vertigo recordarlos a todos (y no nos hagáis hablar de los vaivenes presidenciales), se serigrafiaron camisetas de “Yo vi al Dépor jugar contra la Balompédica Linense”, y el club tuvo el pie en el estribo hasta que su principal acreedor se enamoró de la entidad desvalida y la tomó de la mano para subirlo a su caballo rampante. Esa historia, que es, que sigue siendo la de El Mejor Club del Mundo (marca registrada), se contó en 256 episodios de ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast, que nos han traído hasta aquí, el 257, el primero de la temporada diez. Diez veces en las que nos ha seguido pareciendo oportuno cumplir con el ritual de juntarnos “de vez en cuando” (desde ahora, la medida oficial de la periodicidad de este invento) para ver si, de tanto hablar sobre él, conseguimos darle un sentido definitivo a este vórtice de cosas extraordinarias que es el Real Club Deportivo de A Coruña. Lo hacemos por nosotros y, como dijo Arsenio, “por esas gentes, esos niños y esos abuelos que estaban tan ilusionados” y que escuchan nuestros desvaríos. No vamos a prometer nada porque no somos nadie para prometer algo, pero sí nos sale dar las gracias: al Dépor, que no nos da de comer pero sí nos da de vivir, y a quienes nos escucháis, porque aun sin nadie al otro lado posiblemente estaríamos haciendo esto igual, pero así al menos nuestras parejas y amigos no nos envían al frenopático. En fin, ¿habrá que volver a Primera, no?
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S09E15
2025/08/16
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Cómo de tremendo habrá sido el glow-up del Deportivo que quienes lo menospreciaban y ridiculizaban durante la Era Cuánto Sufrimos, ahora se soliviantan sin saber muy bien qué es lo que les molesta del regreso de El Mejor Club del Mundo (marca registrada) a ese fútbol para el que sí hay licencias en los videojuegos e incluso álbumes de cromos. Olvidaban de nuevo que en lo que ellos creen un panorama que iguala a casi todos los clubes como mero abono y paisaje para los trasatlánticos del fútbol moderno, incluso ahí, el Dépor puede significarse como distinto o, lo que realmente molesta, como específicamente diferente a ellos. Los mismos jugadores que pensaban indignos de la atención mediática por vestir la blanquiazul, ahora son pieza cotizada para los depredadores del fútbol europeo y asiático y, paralizados por la rabia, no saben qué es mejor (o qué es peor para el Dépor, lo cual es equivalente en sus intereses): que resulten más caros y más apetecibles que las figuras de sus propios clubes, y por tanto más lucrativos para el futuro de los de Riazor; o casi lo que más indigna, que club y afición (e incluso por ahora, jugadores) estén convencidos de que ninguna de las alternativas presentadas es superior a permanecer en el Deportivo: “¿Shempions? Ya me va bien el barro, papá”. Sucederá cuando tenga que suceder, por supuesto, pero esta recta final de mercado enseña que tantos que miran con altanería lo que por esta esquina sucede, una y otra vez acaban desnudándose como “cattivos”, pequeños y malos en la doble acepción galaico-Quagliata. Con escenarios así sobre la mesa, Benjamín y Manuel se bastan para rajar durante de tres horas, pero es que resulta que pocos minutos después de la publicación de este episodio arrancará también la competición, así que al final son cuatro las horas de este último ¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast de la temporada nueve, que no el último del verano. Este por, suerte o por desgracia, se extiende hasta el 1 de septiembre en A Coruña, en Lisboa y en Riad. Un verano que ya no será de Davo (siempre en nuestros corazones), pero que sí es el del mucho dinero.
¡Cuánto sufrimos, Martín! Podcast. S09E14
2025/07/26
¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Ahora sí que sí. Ya es oficialmente verano. Abonos, camisetas, fichajes y también, por último, y sí por ello menos importante, también fútbol. La pretemporada del Deportivo rueda y rueda con una audiencia que la sigue con el mismo interés con el que se siguen los cástings de Operación Triunfo. Importa menos lo que ensaya Antonio Hidalgo que descubrir en los andares de los jugadores quién se postula a jugador revelación y quién a baúl que facturar. Y esto no es una cuestión pequeña. El ya añorado Hugo Rama pudo reivindicarse frente al ostracismo rescatando los vídeos de la DéporXira de Verano en los que algunos quisieron adivinar a un cinco de jerarquía. Charlie Patiño ya sabe cómo va esto y parece dispuesto a promocionarse como estrella del verano mientras Fernando Soriano cavila en si merece la pena saltar la banca por un centrocampista del Albacete. Porque esa es la otra gran novedad estival: ahora sí el patrón ha abierto la cartera para que los chiquillos le vayan a buscar al mercado un ascenso a Primera y, con las vueltas, se compren un refresco. Primero nos quedamos con el balón en la playa, blindando a Yeremay, y ahora pisoteamos en la orilla los castillos de arena e ilusión de todos los clubes que anhelaban pescar a Luismi Cruz en el descendido Tenerife. Ese speedo de natatore agonístico de nuestro CEO resulta que sí servía para marcar paquete en el calciomercato veraniego. Está siendo tan el verano del dinero que el frenesí capitalista de Abegondo salpica a ajenos pero también a propios. Benjamín y Manuel, dos señores que frisan el medio siglo, le gritan a la nube que les ensombrece el día de playa y a los que parecen empeñados en empaquetar al Deportivo dentro de un escaparate de Bulgari. El dinero hace el mundo girar, de acuerdo, pero recordemos que eso se cantaba en un cabaret, no vaya a ser que alguien esté confundiendo un espectáculo popular con La Scala de Milán. Just sayin’.

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5 de 5
1 resenas
★★★★★
Chico de la B 2020/02/27
Moito que decir.
Pouco que contar.
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